El 14% de la población mundial acapara el consumo del 80% de los fármacos, según Medicus Mundi

Esta ONG ha presentado un estudio en el que denuncia que un tercio de los habitantes del planeta no tiene acceso a medicamentos
Por mediatrader 21 de noviembre de 2003

El 14% de la población mundial acapara el consumo del 80% de los fármacos que se encuentran en el mercado. Así lo pone de manifiesto un informe sobre «Medicamentos y Desarrollo» elaborado por la ONG Medicus Mundi, que ha sido presentado hoy coincidiendo con la celebración del 40 aniversario de esta organización internacional.

Este trabajo denuncia que un tercio de la población mundial, equivalente a 2.000 millones de personas, no tiene acceso a medicamentos. Así, al continente africano «no llegan fármacos que en el mundo occidental son accesibles y baratos, como el paracetamol o la amoxicilina», explicó la presidenta de Medicus Mundi en España, Nieves Zabala, para quien el origen de este problema radica en el sistema de patentes, «que obstaculiza la producción de fármacos genéricos, más baratos que los de marca».

Los altos precios, la falta de investigación y la falsificación de fármacos son otros elementos que juegan en contra del acceso a los medicamentos, según el informe.

Zabala hizo especial hincapié en el problema de las falsificaciones. En este sentido, señaló que el 10% de los fármacos que actualmente se venden en el mundo son imitaciones. «Se venden en cualquier mercadillo sin ningún tipo de garantía. Algunos son un simple placebo sin ningún tipo de principio activo y otros incluyen sustancias dañinas para la salud», añadió.

El informe de Medicus Mundi indica que casi el 70% de fármacos falsificados se detectan en África. La industria farmacéutica estima que entre el 40 y el 70% de los medicamentos que circulan por Nigeria son falsificados, mientras que en Benin el 80% de fármacos que se venden son de mala calidad.

La falta de una normativa que prohíba la falsificación de estos medicamentos en países del Tercer Mundo, así como la ausencia de controles sanitarios con garantía y la debilidad de las sanciones penales, favorecen la aparición de medicinas falsas, concluye el informe.