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¿Usas lentes de contacto? Esto es lo que debes saber

Comprar lentillas sin asesoramiento profesional, utilizarlas mal o realizar un mantenimiento deficiente puede provocar diversos problemas oculares

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 31 diciembre de 2019
Imagen: Anja

El 70 % de la población española tiene problemas de vista y casi tres millones de personas utilizan lentes de contacto de manera habitual. Si formas parte de este grupo, lo más seguro es que dominas algunas rutinas de higiene, empleo y cuidado de tus lentillas. Pero ¿las conoces todas? ¿Sabes por qué son importantes? El Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO) explica en las siguientes líneas cuáles son los principales riesgos del mal uso y del mantenimiento deficiente de estas lentes y ofrece consejos prácticos, muy fáciles de recordar, para hacerlo bien y evitar problemas oculares.

Alrededor del 8 % de la población española de entre 12 y 65 años utiliza lentes de contacto, un adminículo que, como bien indica su nombre, está en contacto directo con el globo ocular. Por esta razón es tan importante vigilar su higiene y asegurarse un uso y un cuidado correctos. Unas lentillas sucias pueden aumentar la probabilidad de sufrir infecciones en los ojos, como la queratitis microbiana, y desencadenar síntomas tan desagradables como enrojecimiento, dolor, visión borrosa, fotosensibilidad o lagrimeo.

Según el Colegio Nacional de Ópticos-Optometristas (CNOO), la mala higiene de las lentillas resulta determinante para la aparición de numerosos problemas visuales. “Las lentes de contacto no provocan infecciones por sí mismas, pero un mal cuidado o una incorrecta limpieza podría causarlas”, explica el doctor Juan Carlos Martínez Moral, decano de esta institución. “Un uso inadecuado provocará, de inicio, sintomatología de incomodidad, incluso una disminución de la calidad visual; un riesgo que también aparece por el empleo de agua del grifo para el aclarado”, agrega.

Pero, además de una higiene y una conservación correctas, Martínez Moral señala otro aspecto clave: adquirir las lentillas en canales autorizados, conocer su origen y asegurarse del asesoramiento profesional. “Cada vez que un óptico-optometrista ve tus ojos, está realizando un chequeo de salud para detectar deficiencias y necesidades de tu sistema visual, algo que otros establecimientos no te pueden ofrecer”, señala. Por eso, el especialista recomienda comprar las lentes en centros sanitarios legalmente autorizados para su venta.

¿Hay otros canales para ello? Sí. En la actualidad, existen numerosas páginas web que ofrecen lentillas para comprar online y que las envían a domicilio, destacando en su servicio dos aspectos: que son rápidos y que son baratos. Otra cosa es que sean seguros… En este sentido, la optometrista Rebeca Colomer, de Admira Visión, apunta que “cada ojo tiene sus parámetros específicos, y un mismo tipo de lente se adapta de manera muy diferente en dos personas distintas”.

La adaptación correcta de la lentilla al ojo requiere de unos pasos y pruebas previas muy importantes, como medir la refracción y agudeza visual, examinar el ojo mediante una lámpara de hendidura, realizar una topografía de la córnea o medir el diámetro horizontal del iris visible. “Con esto tenemos un examen correcto para pedir las lentes de prueba e iniciar la adaptación y encontrar la lentilla ideal para cada persona”, indica Colomer. En otras palabras, el asesoramiento de un profesional es indispensable.

Lentillas: consejos de uso y seguridad

Adquirir unas lentes de contacto adecuadas en un centro autorizado no es el único factor que determina su calidad y seguridad. También es fundamental que nosotros, como usuarios, realicemos un uso y un mantenimiento adecuados. Y ello dependerá de los siguientes consejos profesionales:

  • Manipula las lentillas siempre con las manos limpias para evitar ensuciarlas.
  • Mantén el estuche limpio y cambia a diario la solución desinfectante que te haya recomendado tu óptico-optometrista.
  • Intenta no dormir con ellas puestas (salvo con las específicamente indicadas para ello), ya que esto puede hacer que el ojo se reseque y provocar complicaciones.
  • Impide que el maquillaje entre en el ojo y perjudique a la lente de contacto.
  • Si las lentes de contacto te parecen incómodas, no las manipules con las manos sucias y asegúrate de que te las has puesto de modo correcto.
  • Está contraindicado el uso de lentillas caducadas, por lo que revisa bien el envase.
  • No compartas tus lentes con nadie para evitar la transmisión de infecciones.
  • No uses nunca saliva, remedios caseros o agua del grifo como sustitutivos del líquido específico de las lentes de contacto.

En suma, como subraya el CNOO, los usuarios de estas lentes deben seguir un protocolo de empleo y cuidado, como retirarlas cuando los ojos estén muy irritados y no utilizarlas más del tiempo recomendado, alternándolas en ocasiones con el uso de gafas. También, hay que limpiarlas con cuidado cada vez que los ojos estén enrojecidos o llorosos, lavarse las manos con agua y jabón y secarlas con una toalla que no suelte pelusas.

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