Los especialistas en tabaquismo recuerdan que ningún sistema de ventilación elimina totalmente el humo del tabaco

Advierten de que la única forma de evitar el tabaquismo pasivo en bares y discotecas es mediante tabiques o mamparas de cristal
Por mediatrader 9 de junio de 2006

No existe en la actualidad ningún sistema de ventilación que garantice la eliminación total de los gases tóxicos del tabaco, recuerda el último informe elaborado por el Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo (CNPT), integrado por miles de médicos y profesionales sanitarios. Estos expertos advierten de que la única forma de evitar el influjo del tabaquismo pasivo en espacios cerrados como bares y discotecas consiste en la separación física, es decir, por medio de tabiques o mamparas de cristal entre las zonas de fumadores y no fumadores.

Este nuevo informe del CNPT intenta frenar las iniciativas de algunas comunidades autónomas como la Comunidad Valenciana o Madrid, cuyas resoluciones autonómicas intentan suavizar la ley antitabaco que entró en vigor el pasado mes de enero.

El Comité sostiene que los sistemas de ventilación que supuestamente absorben la corriente viciada del tabaco generan la «falsa impresión» de aspirar la totalidad del humo expelido. Al igual que los sistemas convencionales de aire acondicionado, eliminan las sustancias tóxicas en forma de partículas, «pero nada o muy poco pueden hacer frente a otras que se encuentran en forma gaseosa», como monóxido de carbono, amoniaco o cianuro de hidrógeno, entre otras.

Soluciones mágicas

«Ninguno de estos artilugios es capaz de depurar los gases tóxicos del tabaco», concluye el informe. El Comité piensa que la ley en vigor «acierta» cuando contempla que la única protección real para los no fumadores debe consistir en eliminar el tabaco de los espacios laborales y públicos cerrados, o bien crear espacios físicamente separados (tabiques, mamparas, cristales, etc.) con ventilación autónoma «y siempre que se trate de zonas por las que no pasen los no fumadores».

Los profesionales sanitarios entienden que las soluciones que se proponen para intentar evitar que la ley se aplique en los términos actuales son «falsas» y «pretendidamente mágicas», y su origen se encuentra «no tanto en los profesionales del sector de la hostelería como en los de la propia industria del tabaco».