Una visita de rutina al dentista puede ponernos sobre la pista de que algo no va bien. Y no solo en la boca. Como señalan desde el Consejo General de Dentistas de España, “una correcta salud bucodental es una magnífica inversión en salud general”. Sin embargo, no hacemos las revisiones con la frecuencia que deberíamos, un hábito que podría ayudarnos a detectar a tiempo diversas patologías, incluida la diabetes. Y es que la diabetes y los problemas bucodentales están estrechamente vinculados entre sí. Lo detallamos en las siguientes líneas, y también damos una serie de consejos para cuidar la salud de los dientes y las encías.
Seis millones de personas con diabetes
España es el segundo país de Europa con mayor prevalencia de diabetes. Se calcula que el 14,8 % de la población —unos seis millones de personas— tiene esta enfermedad. Afecta a uno de cada siete adultos, y cada año se producen casi 400.000 casos nuevos (sobre todo, de la diabetes tipo 2, vinculada al sedentarismo y la mala alimentación).
Además, otro dato preocupa a los profesionales de la salud: el volumen importante de la población que tiene esta patología y no lo sabe, una cantidad que solo en España se cifra en dos millones de personas.
Diabetes y problemas de salud dental
Diversos estudios sugieren que existe una relación estrecha entre la diabetes y las enfermedades asociadas a las encías. Y es que sus encías son más vulnerables.
Las personas con esta patología tienen una mayor incidencia de dolencias como las caries, la gingivitis (inflamación y sangrado de las encías) y la periodontitis (inflamación grave de los tejidos que rodean a los dientes y que puede ocasionar su pérdida). Se calcula que las personas con diabetes tienen un 50 % más de riesgo de perder piezas dentales.
Además, la periodontitis puede acelerar la resistencia a la insulina y ayudar así a desarrollar la enfermedad. Esto es importante. La relación entre la diabetes y la salud bucodental se considera bidireccional: la diabetes aumenta el riesgo de enfermedades orales, al tiempo que esas enfermedades (especialmente la periodontitis) pueden dificultar el control de la glucosa. En los últimos años se han publicado numerosas revisiones sistemáticas y consensos científicos que respaldan esta relación.

Diabetes: cuáles son los problemas orales más frecuentes
Además de las enfermedades ya citadas, existen otras complicaciones. Por ejemplo:
🔹 Boca seca
Muchas personas con diabetes sufren disminución de la producción de saliva debido a la hiperglucemia, algunos medicamentos y alteraciones de las glándulas salivales. La sequedad bucal aumenta el riesgo de caries, infecciones, dificultad para hablar o tragar y tener mal aliento.
🔹 Retraso en la cicatrización
Tras una extracción dental o una cirugía oral, las personas con diabetes mal controlada pueden presentar una cicatrización más lenta, un mayor riesgo de infección y una peor regeneración de los tejidos.
🔹 Mayor riesgo de infecciones orales
La diabetes favorece infecciones como candidiasis oral, infecciones bacterianas y abscesos dentales.
🔹 Pérdida de dientes
Numerosos estudios poblacionales muestran que las personas con diabetes tienen una mayor prevalencia de edentulismo parcial, pérdida de piezas dentales y necesidad de prótesis. La principal causa suele ser la enfermedad periodontal.
Diabetes y salud bucodental: una estrecha relación
La evidencia científica actual considera que la salud bucodental forma parte del manejo integral de la diabetes. Y esto va más allá de prevenir caries o conservar los dientes. Tratar la enfermedad periodontal puede contribuir a mejorar el control metabólico, mientras que mantener una diabetes bien controlada reduce el riesgo de complicaciones orales.
El tratamiento odontológico del paciente diabético es diferente al de una persona que no tiene esta enfermedad, ya que las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de caries y problemas en las encías como consecuencia directa de la hiperglucemia. De hecho, los dentistas pueden sospechar que una persona tiene diabetes al hacer una revisión de rutina.
Consejos para cuidar la salud de la boca y los dientes

Realizar un correcto control glucémico es una de las claves para mantener la salud de la boca. Pero, además, se recomienda lo siguiente:
- Acude al dentista al menos cada seis meses para una revisión completa. Si tu odontólogo lo recomienda, realiza controles con mayor frecuencia.
- Mantén una buena higiene bucodental. Cepíllate los dientes después de cada comida (como mínimo, dos veces al día) y utiliza hilo dental o cepillos interdentales a diario para eliminar la placa entre los dientes y prevenir la enfermedad periodontal.
- Revisa tu boca con regularidad. Observa dientes, encías, lengua y mucosas para detectar cuanto antes cualquier cambio o lesión.
- Cuida las prótesis dentales. Si usas dentadura postiza, límpiala a diario y comprueba que se ajusta de modo correcto para evitar rozaduras o heridas.
- No ignores los signos de alarma. Consulta al dentista si aparecen llagas, úlceras, sangrado de encías, dolor, movilidad o pérdida de dientes, manchas blancas persistentes o mal aliento.
- Evita el tabaco. Fumar aumenta el riesgo de enfermedad periodontal y dificulta la cicatrización de los tejidos de la boca.
- Sigue el tratamiento periodontal si lo necesitas. Mantener sanas las encías y el hueso que sostiene los dientes es fundamental para prevenir la pérdida de piezas dentales y conservar una buena salud bucal.


