Irritaciones vaginales

Las nuevas compresas que neutralizan el olor vaginal presentan mayor tendencia a producir reacciones alérgicas
Por Azucena García 13 de febrero de 2006

Durante el ciclo menstrual es habitual que el flujo vaginal aumente y que el olor corporal sea más intenso. Una circunstancia que requiere, más que nunca, mantener la zona genital limpia y que ha supuesto la aparición en el mercado de compresas y protectores perfumados o que neutralizan el olor. Sin embargo, es importante hacer un buen uso de estos productos, ya que de lo contrario las mujeres con piel sensible corren el riesgo de sufrir reacciones alérgicas o dermatitis por contacto. Los casos son cada vez más frecuentes y parecen estar asociados también con una higiene incorrecta y un abuso en el periodo de utilización de las compresas. Por ello, ante el menor síntoma de irritación hay que acudir al especialista, que aconsejará cómo evitar cualquier molestia y cómo hacer un buen uso de estos productos.

Causas

El fluido menstrual se asocia a menudo con olor fuerte y desagradable. Sin embargo, este fluido no tiene olor, sino que es el contacto con el aire o con las bacterias lo que proporciona esa sensación, causa de rechazo en muchas mujeres y que puede solucionarse con una correcta higiene y el uso de compresas que neutralizan el olor. Habituales ya en el mercado, estos productos cuentan con un buen número de compradoras que no presentan el menor problema debido a su uso. No obstante, hay que tener en cuenta que si éste no se realiza de manera adecuada, los componentes químicos de estas compresas pueden producir reacciones alérgicas o irritaciones.

Causas

“No hay que asustarse”, tranquiliza la doctora jefe del Servicio de Alergias del Hospital Clínico de Madrid, Consuelo Martínez, “ya que no se ha constatado un aumento de los casos de alergia, aunque sí es cierto que estos productos están asociados con una mayor irritación”. A juicio de la doctora, el principal problema no es tanto la composición de las compresas, como el hecho de que en los envases no suelen aparecer los componentes que se utilizan para preservar la fórmula de fabricación de la competencia. “Por lo que es difícil saber de antemano si ese producto provocará reacciones alérgicas”, añade.

Cada mujer posee unas características diferentes y una determinada sensibilidad en la piel, de la que depende que la reacción ante el uso de estas compresas sea una u otra. Para la doctora Martínez, “está claro que entre quienes tienen una mayor sensibilidad cutánea se detecta también una mayor incidencia”, aunque reconoce que la culpa no siempre es achacable al producto sino al uso que, en ocasiones, se hace de él. “No se puede pensar que por ser unas compresas más higiénicas, resulten menos necesarias las normas de lavado o que se pueda abusar en el tiempo de uso. Hay que seguir las recomendaciones del médico o del propio envase y, si se detecta daño, consultar con el ginecólogo o un especialista en alergología”. Además -añade-, hay que asegurarse de colocar bien la compresa porque, en algunas ocasiones, las ‘alas’ pueden producir también un pequeño roce e irritación en la zona de las ingles.

Este extremo es también aconsejado por el ginecólogo Luis López Ramil, del Colegio de Médicos de Lugo, quien asegura que se ha detectado un incremento de las reacciones alérgicas a este tipo de compresas, aunque incide en los “abusos” de las usuarias. “Es un error pensar que la compresa lo hace todo. Las mujeres con piel sensible tienen una mayor propensión a la irritación y deben extremar siempre el cuidado de la zona genital o de la ropa interior, lavándola a mano y siempre con jabón neutro”, advierte. “Los casos no son graves y se solucionan con un producto local, como una pomada, pero los síntomas, picor, escozor o piel enrojecida, pueden ser molestos”, puntualiza.

Por su parte, desde Arbora-Ausonia, empresa fabricante de productos de higiene íntima, aseguran que tanto las compresas como los protectores íntimos se realizan con productos que ofrecen las máximas garantías de seguridad,

Tanto las compresas como los protectores íntimos se realizan con productos que ofrecen las máximas garantías de seguridad

puesto que realizan su función en contacto directo con un área sumamente delicada. “Todos los materiales que incorporan los productos Evax son sometidos a un exhaustivo programa de seguridad hasta que se demuestra que los materiales empleados son seguros y compatibles para el uso en productos de higiene íntima femenina, no producen alteración microbiana en la zona y son suaves para la piel y la membrana mucosa”, explican desde la empresa.

En este sentido, reconocen como “primordial” la fabricación y comercialización de productos de higiene íntima femenina seguros, tanto en las condiciones esperadas de uso como en el caso de un uso abusivo y recalcan la aplicación de programas de evaluación de seguridad, así como la sustitución del blanqueamiento de los productos por procesos de purificación totalmente libres de cloro, que años atrás constituía una de las principales causas de alergia.

Composición de las compresas

Uno de los grandes secretos del mercado es la composición de las compresas. Cada fabricante tiene su fórmula y no es habitual que ésta aparezca en los envases. Consuelo Martínez asegura desconocer la composición de las compresas, aunque desvela que éstas siempre cuentan con un antiséptico, como la clorhexidina, “que en algunos casos pueden ser perfumados y ser la causa de dermatitis de contacto o alergias”. En concreto, la clorhexidina actúa sobre las bacterias gracias a su acción germicida y antimicrobiana, cuenta con una duración de actuación prolongada y su actividad no se ve afectada por la presencia de sangre u otras sustancias orgánicas.

Pero es la celulosa el componente básico de las compresas, sobre todo, de las denominadas “gruesas”, que cada vez más están dando paso a las de menor espesor, elaboradas con tecnología ultra. En el primer caso, la absorción se produce a través de un núcleo de celulosa, mientras que las segundas absorben los líquidos a través de la capa superior hacia la capa secundaria, que distribuye el fluido y lo lleva al núcleo absorbente. Es aquí donde se encuentra el ‘gel absorbente’ que convierte el líquido, precisamente, en gel, y lo retiene de manera que la capa inferior evita que el líquido pueda manchar.

“La capa superficial de nuestros productos -explican en Arbora-Ausonia- es de polietileno con microporos, para facilitar el paso del flujo menstrual al interior de la compresa. Una segunda capa de poliéster y viscosa facilita la dispersión del flujo hacia el núcleo absorbente, formado por un tissue de celulosa y gel absorbente, que impide, por la presión del peso corporal, que el flujo vuelva a salir al exterior”. Finalmente, una lámina de polietileno impermeable dificulta que se produzcan escapes que manchen la ropa interior, mientras que pequeñas cantidades de adhesivos especiales mantienen unidas las distintas capas de la compresa y permiten su fijación a las braguitas “para un mayor confort durante el uso”.

En cuanto a la neutralización del olor, la mayoría de los fabricantes no lo consiguen perfumando las compresas, sino con unas pequeñas partículas microporosas, las zeolitas, que atrapan las moléculas del olor. “Las moléculas que producen olor son capturadas y absorbidas dentro del material del núcleo, evitando que el olor se difunda por el aire e interactuando con los receptores de la nariz. El proceso completo es similar al mecanismo de absorción de una esponja que absorbe y retiene gran cantidad de líquidos”, añaden sus fabricantes.

Posteriormente, los productos son sometidos a exhaustivos estudios y, adicionalmente, una vez que está en el mercado, puede hacerse también un seguimiento de su comportamiento a través del Departamento de Atención al Consumidor.

Higiene íntima

La higiene íntima diaria es fundamental. El sudor, la orina, la menstruación o el uso de ropa interior ajustada constituyen factores de riesgo para padecer una infección vaginal, debido a la humedad que crean y la poca ventilación de la zona genital. La vagina, en su función autodepuradora, libera cada día un flujo blanquecino que limpia las paredes y equilibra la flora. Sin embargo, la humedad generada por esta secreción es causa de olor y fuente de ataque de los temidos microorganismos. Por esta razón, “es fundamental mantener una higiene correcta y no impedir la transpiración”, señala el ginecólogo Luis López Ramil. “La mujer puede elegir la opción que más le convenga: compresas o tampones durante la menstruación, y protectores el resto de los días, pero siempre debe ser escrupulosa en su higiene íntima”, precisa.

Para evitar la aparición de irritaciones o infecciones es útil seguir unas sencillas normas de higiene como las siguientes:

  • No aplicar desodorantes íntimos ni jabones fuertes y agresivos par el pH vaginal.
  • Limpiar la zona genital desde delante hacia atrás.
  • No realizar duchas vaginales porque eliminan sustancias naturales y protectoras.
  • Usar ropa interior de algodón.
  • Cambiar las compresas y tampones cada cuatro o seis horas.
  • No utilizar prendas ajustadas que impidan la ventilación.

Respecto a los protectores íntimos o salva slips, un producto cada vez más utilizado por las mujeres, desde Arbora-Ausonia aseguran que los principales motivos para su uso son la “sensación de limpieza, seguridad y frescor”, por lo que actualmente, y según sus propios datos, el 50% de las mujeres de entre 15 y 65 años los utilizan. Estos productos son sometidos a los mismos procesos de blanqueamiento que las compresas y, como éstas, también tienen la capacidad de neutralizar el olor, por lo que también es recomendable no confiarse y saber que la higiene siempre es necesaria. “Lo recomendable es lavar la zona por la mañana y antes de irnos a dormir. Y no hay ningún producto que haga eso por nosotras”, concluye la doctora Martínez.

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