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Desinfecta tu casa sin riesgos para ti y tu familia

Usar de modo correcto cada producto de limpieza, no mezclarlos con otros y almacenarlos fuera del alcance de los niños son algunas pautas para desinfectar tu hogar sin peligro

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: jueves 7 mayo de 2020

Todos los esfuerzos derivados de la convivencia familiar desde que se decretó el estado de alarma no han sido en vano. La conciliación ha sido más fácil con los padres teletrabajando y los niños recluidos siguiendo las clases a través de los medios electrónicos. Sin embargo, todos los hogares tienen sus riesgos tanto de origen físico como de origen químico. Y lo son para todos, pero sobre todo para los más pequeños y mayores de la casa. Por eso hay que dedicarles especial atención y es vital tenerlo muy en cuenta a la hora de la limpieza y al guardar los productos con los que la has llevado a cabo, como te contamos en este artículo.

En todos los hogares, la limpieza ha sido una actividad básica y un esfuerzo importante para la desinfección diaria. Para ello almacenamos una gran cantidad de productos químicos como productos de limpieza, limpiadores con una tasa alcohólica de 96 grados o espráis para evitar mosquitos y cucarachas. También a nuestro alrededor, convivimos con enchufes, hornos o estufas que en cualquier momento pueden provocar un accidente. El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) revela el dato de la Agencia de Estados de Centros de Control de Envenenamiento: el 50 % de las llamadas que reciben son provocadas por intoxicaciones domésticas de niños menores de seis años.

Pero hay otros datos alarmantes. Según el Servicio de Información Toxicológica (SIT) en su ‘Memoria de 2019’, durante 2018 atendieron más 82.760 consultas telefónicas, de las cuales un 52,7 % fueron por motivos de intoxicación. Por lo que, si en tu hogar se produce cualquier tipo de intoxicación, no lo dudes y ponte en contacto con el Servicio de Información Toxicológica (dependiente del Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses). Está disponible las 24 horas al día, los 365 días del año. Teléfono: 915 62 04 20.

Productos de limpieza y riesgos de origen químico

Solemos almacenar en un lugar destinado para ello todos nuestros productos de limpieza como lejía, amoniaco, detergentes… En estos momentos de especial atención a la desinfección del hogar, además de la lejía, usamos alcohol para limpiar ordenadores, gafas, etc. porque el coronavirus puede estar en sitios insospechados.

Todas las recomendaciones para tener los productos a buen recaudo de los niños son pocas, pero en general, las que enumera el COFM son:

  • Colocar todos los productos fuera del alcance de los menores, en los estantes más altos de los armarios.
  • Todos los envases se deben guardar herméticamente cerrados.
  • Se debe respetar el modo de empleo de cada etiquetado.
  • Usar siempre los guantes cuando se utilicen estos productos.

También es peligroso mezclar ciertos productos y emplearlos de manera conjunta, por lo que habrá siempre que evitar el uso de la lejía con vinagre (puede causar irritación dermatológica), la lejía con amoníaco (produce gas cloramina y es muy tóxico e irritante) y la lejía con alcohol etílico (la mezcla de los gases clorhídrico y cloroformo pueden originar mareos, fatiga y dolor de cabeza). Si alguna de estas circunstancias se da, es muy importante lavarse de inmediato con jabón y agua y secarse en profundidad la piel.

Pero además, como norma general, desde el COFM se insiste en que no se debe mezclar lejía con ácidos, compuestos ácidos, productos de limpieza de base acídica, productos que contengan amonio, productos orgánicos, metales (cobre, níquel, cobalto, hierro), peróxido de hidrógeno o agentes reductores.

Productos desinfectantes: cómo usarlos bien

productos de limpieza
Imagen: congerdesign

Para prevenir la infección por coronavirus, en la desinfección en el hogar podemos utilizar lejía. Pero no de cualquier manera. Además de no mezclarla con otros productos, lo importante es prepararla en una concentración adecuada. Para ello, como explica el COFM, se diluye con agua de la siguiente forma:

  • coge 20 mililitros de la lejía de uso doméstico (no importa la marca), échalos en una botella de un litro y llena con el agua del grifo hasta completar.
  • cierra y dale la vuelta varias veces.
  • ya la tienes preparada al 1:50, en cantidad de un litro para utilizarla. Para ello, moja la bayeta en esta disolución, limpia la bayeta con agua del grifo tras cada uso y vuelve a impregnarla con esta disolución de lejía.

Otro desinfectante que se aconseja emplear para los objetos más sensibles (teclados y ratón del ordenador, mandos del televisor, etc.) es el alcohol de 70 grados. Pero el que tenemos en casa es de 96 grados, así que habrá que diluirlo a los 70 grados para que resulte más eficaz. Según la preparación del COFM hay que: coger 100 mililitros de alcohol de 96 grados y 40,8 mililitros (aproximadamente) con agua y darle la vuelta varias veces. Entonces, ya puedes humedecer un paño con esta dilución y pasarlo por estos estos objetos personales.

No hay que olvidar que, para conseguir poder desinfectante, además de usar la concentración  descrita en el etiquetado, debe respetarse el tiempo de contacto adecuado con la superficie que se quiera desinfectar.

Accidentes físicos que se pueden sufrir en casa

El 90 % de los accidentes en casa se pueden prevenir. Aunque pensemos que nuestro hogar es uno de los espacios más seguros del mundo, un pequeño descuido puede convertir a nuestros niños y mayores en víctimas de un suceso peligroso, por lo cual la precaución será una de nuestras mayores aliadas. Entre las medidas principales que recuerda el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM), hay que destacar:

  • Quemaduras. Deben alejarse de la cocina cuando tengamos los fuegos (pueden producirse salpicaduras de aceite o caer agua hirviendo) o el horno encendidos. Las estufas calientes son otro factor de riesgo.
  • Cortes. Los objetos punzantes deben estar alejados de los más pequeños para evitar heridas.
  • Caídas. Las casas deben mantener el mayor orden posible. Cualquier objeto en nuestro camino puede hacer que perdamos el equilibrio, resbalemos y nos caigamos. Las alfombras pueden ser un factor de riego para los mayores, ya que hay serias posibilidades de que se tropiecen con ellas.
  • Enchufes. Es recomendable disponer de protectores de enchufes para evitar que los niños puedan introducir los dedos o otros objetos.
  • Ahogos. Hay que vigilar con atención los objetos que los más pequeños se llevan a la boca y les pueden producir asfixia. Lo mismo sucede con la comida: los trozos de los alimentos deben ser pequeños y su masticación lenta.

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