Liposucción

No es un tratamiento para perder peso y, como cualquier intervención quirúrgica, no está exenta de riesgos
Por Clara Fraile 10 de junio de 2005

La liposucción es, junto al aumento de mamas, la intervención más demandada de cirugía estética en nuestro país, donde más de 100.000 personas se someten a este tipo de operación cada año, muy a menudo sin conocer los riesgos que conlleva. Para reducir las posibilidad de complicaciones y solventarlas si surgen, este tipo de operaciones únicamente se deben practicar en hospitales, con personal médico, y asegurándose la presencia de un anestesista durante toda la intervención. En cuanto al coste, siempre hay que solicitar presupuestos cerrados.

Lipoescultura, lipoaspiración

Liposucción, lipoaspiración o lipoescultura son denominaciones de la misma técnica, aclara el presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética (SECPRE), José Manuel Pérez-Macías. Algunos también se refieren a la aspiración de los cúmulos de grasa localizados en diferentes áreas del cuerpo como lipomodeling o refining. “Son maneras de ‘vender’ la misma cosa”, explica la doctora Anna Agustí, cirujana estética de la clínica Teknon de Barcelona.

Lipoescultura, lipoaspiración

La liposucción es, junto al aumento de mamas, la reina de las intervenciones de la cirugía estética, según el cirujano estético Jesús Benito Ruiz. “Está indicada sobre todo para el tratamiento de zonas con exceso de grasa que no responden a dieta y ejercicio”, asegura. Este especialista, que opera en el Clinic de Barcelona y en el Institut Universitari Dexeus, insiste en que “no es un tratamiento de adelgazamiento” y en que su aplicación “reduce volumen, no peso”.

Este tipo de técnica se puede realizar en el abdomen (abdominoplastia), muslos, nalgas, brazos, rodillas, entrepiernas, pantorrillas, tobillos, caderas, mamas en los hombres y también en la cara. La intervención suele durar entre una y tres horas. Pero, “no se debe practicar en consultas”, aclara el doctor Benito, porque se precisan unas mínimas condiciones de asepsia. Y cualquier hospital o clínica privada puede practicar técnicas de liposucción si tiene autorización para llevar a cabo otro tipo de intervenciones quirúrgicas. Pero no está indicada para personas con obesidad como tratamiento único; las personas obesas deben adelgazar mediante dieta y ejercicio

No está indicada para quienes padecen obesidad como tratamiento único; las personas obesas deben adelgazar mediante dieta y ejercicio

. Esta es la opinión generalizada entre los especialistas. “Como cualquier intervención quirúrgica no está exenta de riesgos”, remacha el presidente de la SECPRE.

“La liposucción tiene indudables ventajas estéticas y por ello se demanda cada día más. Es una técnica genial”, afirma la doctora Agustí, mientras asegura que si se extrae la grasa acumulada en los trocánteres (pistoleras o cartucheras) ésta no se vuelve a reproducir más, aunque no ocurre lo mismo con los “michelines” de los flancos, (cintura) o el abdomen.

La lipoescultura con fines estéticos no está incluida dentro del catálogo de prestaciones de la Seguridad Social.

¿Para quiénes está indicada?

Aunque no hay un registro en España, se estima que se realizan cada año más de 100.000 liposucciones. El 80% de ellas se practican en mujeres, si bien es cierto que la cifra de hombres, según todas las fuentes consultadas, va en aumento y en su caso las zonas más tratadas son el abdomen y la papada. Los cirujanos insisten en que es una técnica indicada para el exceso de grasa localizada.

¿Para quiénes está indicada?

“Si por exceso de grasa fuera, a ciertas edades prácticamente todas las mujeres precisaríamos una liposucción, empezando por la cara”, comenta de forma distendida Carmen Flores, Presidenta de la Asociación El Defensor del Paciente (ADEPA). Sin embargo, para ella últimamente esta intervención se está banalizando y asegura “que no es la panacea”. Por ello, los especialistas consultados citan algunos consejos para las personas que estén pensando acudir a un centro para someterse a este tipo de técnicas de extracción de grasa, así como una serie de recomendaciones de ADEPA:

  • Cerciorarse de que el profesional elegido posee el título de la especialidad, expedido o convalidado por el Gobierno. En España hay alrededor de 900 cirujanos plásticos que poseen dicho título, más que en cualquier país de la Comunidad Europea. Buscar un cirujano de entre los asociados a la SECPRE garantiza que el facultativo tiene esa preparación y, a ser posible, hay que procurar que tenga experiencia en liposucción.
  • Evitar las intervenciones realizadas en consultas sin las garantías sanitarias suficientes. Estas operaciones han de efectuarse en un hospital.
  • No olvidar citar las medicaciones ni los productos naturales de herboristería que se estén tomado cuando realicen la Historia Clínica, ya que a veces estos últimos hay que suprimirlos por algún tiempo antes de la cirugía.
  • No hay que dejar ninguna duda sin aclarar al salir de la consulta del cirujano plástico.
  • Asegurarse de que es posible la presencia de un anestesista en la intervención. Esto supone una garantía para el paciente en caso de reacciones adversas. De igual modo, es aconsejable que en el mismo centro haya una UCI (Unidad de Cuidados Intensivos) para que en caso de complicaciones no sea necesario un traslado en ambulancia.
  • Pedir un presupuesto personalizado cerrado. Es decir, que no pueda aumentarse posteriormente. El coste de este tipo de intervenciones depende del número de zonas a tratar, de cada cirujano, de la clínica… Como orientación puede decirse que una liposucción costaría entre 600 y 6.000 euros sin incluir los gastos de clínica.
  • Exigir el consentimiento informado y que queden claros en el formulario los beneficios y perjuicios de hacerse una intervención de este tipo. Entre los riesgos, como en cualquier otra operación, están los referentes a infecciones y alergias.
  • Solicitar copia de ese consentimiento.
  • No pagar sin factura ni abonar la totalidad del importe por adelantado.
  • Si se efectúa el pago mediante transferencia bancaria o cheque, conviene hacerlo siempre a nombre de un médico o de la clínica.
  • Seguir las pautas marcadas por su cirujano para obtener los resultados deseados.

    Además de todas estas “precauciones”, Carmen Flores adelanta la intención de ADEPA de solicitar al Ministerio de Sanidad que obligue a los centros de cirugía estética a realizar un examen psicológico de los pacientes más jóvenes. El presidente de la Sociedad Española de Cirugía Plástica, Reparadora y Estética asegura que “en general no se interviene a personas que no hayan completado su desarrollo porque puede haber cambios al continuar éste”.

    Diversidad de técnicas

    Estos tratamientos han variado sustancialmente desde que tuvo lugar su introducción en los años 80 por parte de los cirujanos plásticos, revela Pérez-Macías. La técnica que se aplica hoy en día consiste en aspirar la grasa por medio de unas cánulas de diámetro de apenas unos milímetros, conectadas a un sistema de vacío.

    Aunque puede hablarse de una técnica general de liposucción, según el doctor Benito, cada cirujano puede modificarla según la necesidad o su forma de trabajar. Hay aparatos que ayudan al tratamiento, como la liposucción ultrasónica o la vibroluposucción. Existen también otros métodos que utilizan el vacío de forma combinada con los ultrasonidos o con el láser.

    Diversidad de técnicas

    La técnica seca, que es como se conoce la aspiración sin infiltrar soluciones en la zona que se va a tratar, apenas se usa. De las técnicas húmedas, la más frecuente es la tumescente, en la que se inyectan soluciones de suero, combinadas con preparados para minimizar el sangrado.

    La vibroaspiración debe su nombre al equipamiento, que consiste en que la cánula vibra, evitando en parte la fatiga del cirujano. Estas intervenciones son agotadoras para los operadores. La liposucción ultrasónica emplea ultrasonidos que diluyen la grasa que después hay que sacar, lo mismo que la técnica láser aplicada a la grasa, que después también hay que extraer. Pero éstas no se han mostrado mejores que la tumescente, por ello ésta es la más ampliamente usada, la más segura y equiparable en resultados a las técnicas más sofisticadas. En ello coinciden Pérez-Macías y la doctora Agustí.

    Para despejar dudas sobre la liposucción, puede consultar el apartado que le dedica la web de la SECPREo llamar al 902 409 060, donde le ofrecerán información sobre los riesgos quirúrgicos, las posibilidades de éxito de la intervención y los centros cualificados para llevarla a cabo.