Varices

La mitad de las varices constituyen un problema estético y no requieren intervención quirúrgica
Por Tatiana Escárraga 29 de junio de 2004

Una de cada tres personas mayores de 45 años padece varices, según concluye un macroestudio de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular. Esta patología, que no llega a ser mortal, es más común en las mujeres, si bien en las consultas ha aumentado el número de hombres que la sufren. En el 50% de los casos que se atienden en la sanidad pública las varices generan problemas estéticos que no requieren intervención quirúrgica. Si persiste el deseo de eliminarlas por cuestiones de imagen y apariencia personal se requiere, entonces, acudir a la medicina privada, donde una intervención puede costar entre 1.000 y 3.000 euros. Los especialistas aconsejan tratar siempre este mal en lugares seguros y con profesionales cualificados.

Factor hereditario

Las varices reciben el nombre de insuficiencia venosa crónica. Son, según Ángel Barba, jefe del servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Hospital de Galdakao, en Vizcaya, “el precio que han pagado los humanos por ponerse en bipedestación, es decir, en pie”. En palabras del especialista Antonio Calderón, vocal de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular, se trata de “dilataciones de las venas superficiales en las piernas que al perder su funcionalidad repercuten en un aumento de su tamaño y en la disminución de la velocidad de circulación. Ello incrementa la presión venosa en la parte más distal de pierna, pie y tobillo”.

El factor hereditario, según explica Luis Riera De Cubas, Jefe del Servicio de Cirugía Vascular del Hospital de La Paz, en Madrid, es uno de los principales desencadenantes de las varices. Pero también influyen otros aspectos del modo de vida: personas que están mucho tiempo de pie o mucho tiempo sentadas, embarazos o problemas de estreñimiento, entre otros.

El estudio presentado recientemente por la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV) indica que el número de afectados por varices crecerá en los próximos años hasta alcanzar el 36% de los mayores de 65 años en 2010. Las cifras señalan, según explica el especialista Ángel Barba, que actualmente el 17% de los pacientes que acuden al médico de atención primaria tiene varices en alguno de sus grados, pero sólo la mitad de estos casos son enviados al hospital para ser tratados de su problema.

Más mujeres afectadas

Las varices se han relacionado tradicionalmente con el sexo femenino. La razón es que en épocas anteriores las mujeres se dedicaban más a las tareas domésticas mientras que los hombres trabajaban en el campo y tenían una mayor actividad física. “Los embarazos producen grandes compresiones de las venas de la pelvis. Además, los zapatos muy altos, así como las ropas muy ajustadas impiden el retorno de la sangre hacia el corazón”, señala Ángel Barba.

Según este especialista, las varices se clasifican según su tamaño y la sintomatología que presenten. Las hay pequeñas, de menos de 2 milímetros de diámetro; medianas o reticulares, -hasta 4 milímetros de diámetro-, que aparecen en la parte posterior del muslo y en la rodilla; grandes o tronculares, que son las que afectan a las venas superficiales principales de las extremidades inferiores, (las denominadas venas safenas interna y externa) o sus ramas colaterales.

Por los efectos que producen, las varices se pueden clasificar en asintomáticas, de síntomas moderados y de síntomas graves. En el primer grupo se hallan las que no presentan ningún síntoma y que sólo constituyen un problema estético para quien las padece. En esta categoría entran las varices pequeñas y las medianas. En el apartado de síntomas moderados, las principales consecuencias suelen ser pesadez, calambre y tensión cutánea. Estas molestias aumentan a lo largo del día y sobre todo cuando hace calor. Y los síntomas graves son los que se producen cuando se complican las varices. Puede aparecer una varicorragia, es decir, la rotura de una variz y la consiguiente hemorragia; también se puede producir una varicoflebitis o varicotrombosis, que no es más que la trombosis de una variz. En este caso el paciente puede padecer igualmente una úlcera venosa que, según los especialistas, es el mayor problema que puede surgir por las varices.

Razones para operar

Los estudios señalan que un 50% de los afectados por varices no necesita intervención quirúrgica por riesgos para la salud. ¿Cuándo, entonces, conviene operar? “Depende de cada persona. Se debe realizar un estudio de las molestias que padece, las complicaciones?No es lo mismo una persona de 22 años que una de 70 años y que además esté mal del corazón. El cirujano es quien decide. En la actualidad existen múltiples tratamientos médicos y quirúrgicos”, responde Riera, del hospital de La Paz.

A este centro llegan pacientes que en la mayoría de los casos necesitan ser operados. El método utilizado, por lo general, como explica el doctor Riera, es la extirpación de las venas safena y colaterales. Se trata de una cirugía de riesgo menor que puede hacerse con anestesia epidural o general. Si la intervención se produce por la mañana el paciente puede salir del hospital por la tarde.

Según el especialista Antonio Calderón la principal razón para operar es precisamente evitar las complicaciones que se pueden derivar de las varices. Lo que marca la necesidad de operar, dice este médico, tiene que ver, sobre todo, con el tamaño de las varices. Si a un paciente se le recomienda una intervención quirúrgica, debe saber que si no actúa en consecuencia corre el riesgo de que se le reviente la vena o que sufra un proceso progresivo de deterioro de la piel. A veces puede ocurrir que mientras duerme, el paciente, sin querer, se roce con una uña la zona afectada y se rompa la vena. Al estar dormido es probable que no se percate del sangrado, que en esos casos puede llegar a ser muy peligroso.

Cuando se recomienda una intervención quirúrgica por lo general no se trata de un asunto extremadamente urgente, pero sí necesario. El período de espera no debe superar los tres meses.

Uno de los elementos que siempre tienen en cuenta los especialistas a la hora de tomar la decisión de operar o no es que el paciente debe saber que la patología se puede repetir. “La mayoría de las veces se operan y no vuelven a aparecer, pero siempre quedan algunas. Y también pueden reaparecer”, comenta el especialista Riera. “Unas varices correctamente operadas vuelven a salir, con necesidad de intervenir por segunda vez, en menos del 5% de los casos a largo plazo. No obstante, sí pueden salir pequeños trayectos varicosos”, señala el médico Antonio Calderón.

La seguridad social no cubre las operaciones relacionadas con problemas estéticos. “El gasto que supone la atención médica, y más pensando en el progresivo envejecimiento de la población, es grandísimo. Por ello no pienso que deban tratarse patologías menores como son las varices estéticas e impedir la inversión del dinero en patologías graves. Yo pienso que las varices estéticas no deben tratarse en la sanidad pública”, opina el médico Ángel Barba.

Tratamientos más habituales

En el tratamiento de las varices han sido significativos los avances. En la actualidad, existen varias técnicas para enfrentarse a este problema. Estas son algunas de las que señala el doctor Calderón:

  • Cura Chiva: se realiza con anestesia local y sin ingreso, siendo la estrategia menos agresiva y la más estética posible.
  • Técnica muller: mínima incisión con extracción de la variz.
  • Microespuma: introducción en las varices de una espuma esclerosante de baja concentración que secará las varices.
  • Crioesclerosis: se inyecta en las varices una sustancia química esclerosante, a -80 ºC, que elimina las varices quemándolas mediante el frío.
  • Láser.

Antonio Calderón asegura que el uso de las cremas para las varices sólo produce una sensación de alivio en las piernas, pero no las mejora. “Puede ser una sensación agradable si se da un buen masaje, pero nada más”, dice el especialista Calderón. Cuando la intervención quirúrgica de las varices obedece a razones meramente estéticas se recomienda acudir a un especialista en angiología y cirugía vascular y tratarse siempre en lugares seguros y por expertos. Ello evita el gran intrusismo que existe en el sector y las complicaciones que pueden derivarse de un mal tratamiento. Las cirugías en el ámbito privado pueden estar entre los 1.000 y los 3.000 euros.

Algunas recomendaciones

Como recomendaciones para evitar la aparición de varices, los especialistas consultados destacan las siguientes:

  • Evitar la obesidad.
  • Realizar ejercicios moderados pero frecuentes. Lo mejor es pasear y nadar.
  • Evitar el sedentarismo.
  • Si se trabaja mucho tiempo sentado, hacer paseos frecuentes cada hora.
  • Si se trabaja en sitios con calor o mucho tiempo de pie, es importante el uso de medias de compresión normal durante las horas de trabajo.
  • En época de calor es beneficioso el uso de fármacos que mejoren el retorno venoso como los venotónicos.