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Un nuevo antibiótico podría curar los casos de tuberculosis resistentes a las terapias convencionales

Este fármaco, de ser eficaz en las personas, pondría fin a la infección en sólo dos meses

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: sábado 11 diciembre de 2004
"R207910" es un nuevo antibiótico que podría combatir los peores casos de tuberculosis, aquellos que resisten a los tratamientos convencionales, según publica la revista "Science". Aunque hasta el momento los investigadores del Instituto Sueco para el Control de Enfermedades Infecciosas, de la Escuela de Medicina de la Universidad Johns Hopkins (EE.UU.) y del laboratorio Johnson and Johnson sólo han demostrado su eficacia en ratones. En estos animales se ha visto cómo el fármaco elimina de forma inmediata los bacilos de las células pulmonares. Actúa con tanta potencia que una dosis única podría ser suficiente para detener el avance de la infección durante una semana. En humanos se ha probado, pero sólo se ha determinado su seguridad.

Si se demuestra que también es eficaz en personas, el tratamiento pondría fin a la infección en dos meses, en lugar de los seis que se necesitan con las terapias actuales. Para los enfermos con sida que además han contraído tuberculosis, este medicamento podría revolucionar su tratamiento porque algunos de los antibióticos actuales interaccionan con los antirretrovirales, necesarios para mantener a raya al virus del sida.

La tuberculosis es una amenaza tan seria como el sida o la malaria. La Organización Mundial de la Salud (OMS) es consciente de que la lucha contra esta enfermedad infecciosa pasa por alcanzar un compromiso global para reforzar el control de los enfermos y evitar nuevos contagios, pero también por una apuesta decidida de la industria farmacéutica. La OMS lleva años reprochando a los laboratorios su escasa inversión en enfermedades "pobres" como la malaria o la tuberculosis.

Salvo las quinolonas -un tipo de antibiótico- todos los fármacos que se utilizan para combatir la tuberculosis cuentan con más de 40 años de antigüedad. Por eso, el nuevo antibiótico, es uno de los pasos más importantes que se han dado en favor de estos enfermos.

Esta patología mata cada año a dos millones de personas y preocupa no sólo por su carácter contagioso, sino porque se ha convertido en una infección resistente a muchos de los fármacos que podrían combatirla fácilmente y a un bajo coste. Los datos que maneja la OMS advierten de que cada año se producen 300.000 nuevos casos de tubercolosis resistente.

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