Una de cada 12 personas en el mundo convive con el virus de la hepatitis y muchas lo desconocen

La Alianza Mundial de la Hepatitis pide a los gobiernos que promuevan mejoras en la prevención, diagnosis y tratamiento de esta enfermedad
Por xavi 19 de mayo de 2008

Hoy, 19 de mayo, se celebra el Día Mundial de la Hepatitis, que tiene por lema «¿Eres tú el número 12?», ya que una de cada 12 personas en el mundo -aproximadamente 500 millones- convive con el virus, y la gran mayoría no lo sabe. En España son entre 300.000 y 400.000 los afectados por hepatitis B, y entre 800.000 y un millón, los que tienen hepatitis C. Si se deja sin tratamiento, la hepatitis B y C puede conducir a cirrosis, cáncer de hígado y, en última instancia, la insuficiencia hepática y la muerte.

El Atlas de Hepatitis

En total, 1,5 millones de personas mueren cada año en el planeta por esta infección, según la Alianza Mundial de la Hepatitis. Estas cifras demuestran que la hepatitis es una grave enfermedad y para ponerle coto es necesario que los gobiernos de todo el mundo se esfuercen más para promover mejoras en la prevención, diagnosis y tratamiento de las personas que viven con el virus B o C de la patología, según un llamamiento realizado por la Alianza.

En nuestro país, entre el 3% y el 4% de la población es portadora del virus de la hepatitis C

Este organismo afirma que «existe una gran falta de concienciación y determinación política para tratar las hepatitis crónicas virales B y C», en buena parte debido a la falta de estadísticas globales actualizadas relacionadas con los dos virus. Para paliar esta falta de información, la organización ha lanzado «El Atlas de Hepatitis: Complementando el mapa de datos».

«Si esa información no está disponible fácilmente, ¿cómo pueden los gobernantes comenzar a tratar estas enfermedades que matan a 1,5 millones de personas al año?», señala Charles Gore, presidente de la Alianza. «Los gobernantes están simplemente trabajando en tinieblas y necesitan hacer mucho más para garantizar que las hepatitis virales crónicas tipo B y C tengan prioridad en las agendas de cuidados de salud nacional e internacional», agrega.

«12 preguntas»

La Alianza Mundial de la Hepatitis también está pidiendo a los gobernantes que se unan a la campaña «12 Asks» («12 preguntas») para 2012. Esta iniciativa comprende una serie de pedidos de compromiso por parte de los políticos para reconocer el impacto de la enfermedad y la importancia de adoptar medidas que aborden el problema desde una perspectiva de salud pública. «El desafío de la hepatitis viral es concienciar a las autoridades de salud y a los políticos de que esta enfermedad, de no ser tratada hoy, será un problema enorme dentro de los próximos 20 años, puesto que los pacientes de hoy desarrollarán cáncer de hígado», subraya el profesor Driss Jamil, del Departamento de Medicina de la Universidad de Casablanca (Marruecos).

En esta misma línea, Greg Dore, director del Programa de Investigación Clínica de la Hepatitis Viral, precisa que «es necesario tener mayor concienciación y entendimiento del impacto en la salud pública de la hepatitis viral crónica para movilizar la acción en estrategias comprobadas de prevención y cuidados. Crear mayor conciencia promoverá el apoyo, mejorará la financiación global y reducirá el estigma y la discriminación que afectan a las personas que sufren hepatitis».

Firmas

En España, la Asociación de Enfermos de Hepatitis C ha presentado en el Ministerio de Sanidad y Consumo y en el Congreso, 10.000 firmas para pedir que se realicen marcadores hepáticos a todas las personas que lo soliciten, y que esta prueba se practique en los centros de atención primaria.

Según varios estudios, en nuestro país, entre el 3% y el 4% de la población es portadora del virus de la hepatitis C y su detección “requiere de analíticas específicas de marcadores que no se suelen realizar, a no ser que haya sospecha de la enfermedad”, afirma la asociación, que recuerda que los “portadores asintomáticos” de este virus “pueden contagiar a los miembros de su familia, a quienes compartan material no desechable, o en otras actividades de la vida cotidiana que haya un contacto directo con sangre”.

Por ello, considera esencial que toda la población “tenga derecho a las pruebas de detección del virus de la hepatitis C, a fin de que se adopten las medidas necesarias para evitar su contagio”.