Gripe aviar

Por EROSKI Consumer 3 de octubre de 2005

La gripe aviar es una enfermedad infecciosa de las aves causada por cepas A del virus de la gripe. Su rápida expansión en el pasado y la aparición de casos humanos motivó la intervención de las autoridades sanitarias internacionales que hoy por hoy se centran en su prevención y vigilancia. El principal temor, además de las pérdidas económicas asociadas, es que surja una hipotética pandemia de alcance mundial.

Gripe aviar

Gripe aviarLa gripe aviar es una enfermedad de origen vírico que afecta principalmente a aves salvajes y de corral. El virus se transmite de un ave enferma a otra de forma similar a otras enfermedades a través de la inhalación de polvo contaminado por heces o contacto con secreciones. Su descripción se remonta a prácticamente un siglo de historia y, aunque son conocidos algunos brotes de cierta virulencia, los efectos de esta gripe animal suelen pasar desapercibidos. Sin embargo, el impacto de los brotes aparecidos a lo largo del último decenio, sobre todo en países del sureste asiático en 2003 junto con los casos en personas, forzó a las autoridades sanitarias internacionales a imponer medidas que iban más allá de lo estrictamente preventivo. En juego estaban no sólo la viabilidad de las enormes granjas de producción avícola, sino también un potencial riesgo de salud pública.

Particularidades

La enfermedad, causada por cepas A del virus de la gripe, constituye motivo de preocupación por las características propias de su agente causal y sus eventuales agentes transmisores. La facilidad de contagio entre animales de la misma especie puede provocar, como ya se ha visto en países asiáticos, la necesidad de introducir medidas drásticas para frenar la expansión del virus. Por otro lado, se tiene constancia, al menos desde 2003, de que el virus puede saltar la barrera de las especies y afectar a personas que tienen contacto directo con los animales infectados. Este salto entre especies puede acabar comportando una nueva variedad vírica que acabe extendiéndose entre humanos, de ser así, como admite la OMS, podría acabarse hablando de una pandemia de alcance mundial.

La transmisión de la gripe aviar de aves a humanos, requiere un contacto prolongado entre ambos, como puede ser el caso de las personas que limpian los gallineros familiares en Asia o que, incluso, conviven con las aves. Si el contagio ave-humano es excepcional aun lo es más el contagio entre humanos, del que ha habido indicios en caso esporádicos que hacen que la probabilidad de transmisión siempre en situaciones extraordinarias sea remota y así seguirá si el virus no sufre una mutación que lo haga más infectivo para los seres humanos.

Respecto a su posible transmisión a través de los alimentos y tal y como precisa AESAN, no existe ninguna evidencia científica de que esto pueda suceder. El virus de la gripe aviar no resiste temperaturas mayores de 70º C, por lo que su transmisión a través de los alimentos no se produciría al ingerirlos, sino al manipularlos crudos. Pero, en los países desarrollados, las aves y los huevos llegan a nuestras casas tras un proceso de cría y venta muy controlado por lo que, de producirse algún brote de la enfermedad en una granja, difícilmente llegaría al mercado. El verdadero riesgo es que el virus de la gripe aviar experimente una mutación que le permita transmitirse de un ser humano a otro por vía respiratoria o contacto directo, como muchas otras enfermedades.

Los virus responsables de la gripe aviar pertenecen a la familia Orthomyxoviridae, género Influenzavirus tipo A, y están divididos en subtipos de acuerdo con la presencia de las proteínas de membrana hemaglutinina (H) y neuraminidasa (N).

De los 16 principales subtipos de virus de la gripe A, sólo las cepas de los subtipos H5 y H7 causan gripe aviar hiperpatógena, afección muy contagiosa y rápidamente letal en las especies aviares sensibles. La infección en las aves puede causar un amplio abanico de síntomas, que pueden ir desde una enfermedad leve, caracterizada normalmente con la presencia de plumas erizadas o la disminución en la producción de huevos, hasta una enfermedad más severa.

Cuando la infección provoca un cuadro altamente contagioso y mortal, se identifica como «gripe aviar altamente patógena». Esta forma se caracteriza por su rápida aparición, por la gravedad de los síntomas y por su fulminante evolución. En las aves, la mortalidad está muy cercana al 100%.

A pesar de que todas las aves son vulnerables a la enfermedad, algunas especies, como los patos salvajes, han demostrado ser más resistentes a la infección que otras, como las aves de corral domésticas, sobre todo los pollos y los pavos. Así, las aves migratorias salvajes actúan como reservorio y contagian a las aves acuáticas domésticas y éstas a las aves de corral que son muy vulnerables.

El virus H5N1 ha traspasado la barrera de las especies afectando ocasionalmente a otras especies además de a las aves, como cerdos o felinos además de humanos aunque su capacidad de contagio en estos nuevos huéspedes es muy limitada.. Así el ganado porcino puede ser también susceptible a la infección ya que las células que componen el tracto respiratorio de estos animales cuentan con receptores de membrana que permitirían anclar a los virus. Ello les convierte en mucho más sensibles a la enfermedad.

Causas y consecuencias

LOS MÉTODOS DE CRÍA INTENSIVA DE AVES CONSTITUYEN UN IMPORTANTE FACTOR DE RIESGO

Una de las principales causas de la aparición de epidemias de la gripe aviar ha sido el contacto directo o indirecto de las aves domésticas con las aves acuáticas migratorias salvajes, así como los mercados de animales vivos. También se ha demostrado que los virus de baja patogenicidad pueden, después de estar circulando durante periodos breves en una población de aves de corral, mutar y transformarse en virus hiperpatógenos.

Causas y consecuencias

Los virus de la gripe aviar, además de ser altamente contagiosos, suelen transmitirse fácilmente de una explotación a otra a través de medios mecánicos, como los equipos, vehículos, pienso, jaulas o ropa contaminados. Los virus altamente patógenos pueden sobrevivir durante largos periodos en el ambiente, sobre todo a temperaturas bajas. En agua, el virus puede sobrevivir hasta 4 días a 22ºC y más de 30 días a 0ºC.

Uno de los mayores problemas del virus de la gripe aviar es su rápida extensión de una granja a otra. En la mayoría de los casos se expulsan grandes cantidades de virus a través de los excrementos de las aves, contaminando el suelo y el polvo. De esta manera, los virus transportados por el aire pueden extender la enfermedad de ave a ave y provocar el contagio por vía aérea. Los virus pueden ser transportados también con facilidad al quedarse adheridos a las extremidades y los cuerpos de otros animales.

El contacto con las aves domésticas es una de las principales causas de propagación de la gripe aviar

Los excrementos de las aves salvajes infectadas pueden introducir el virus dentro de los grupos de aves de corral. Cuando las aves domésticas se crían sin control en la explotación y comparten el suministro de agua con las aves salvajes, el riesgo de que la infección se transmita aumenta aún más. Esta posibilidad ha puesto en tela de juicio los actuales métodos de cría intensiva de las aves, ya que está demostrado que los lugares donde se acumulan muchos animales constituyen una importante fuente de expansión de la enfermedad.

Una de las particularidades de la expansión de la gripe aviar es la existencia de aves de corral en granjas aéreas rurales remotas que no se encuentran registradas, lo que complica la eliminación rápida y sistemática del reservorio animal.

Los peligros de los mercados de aves vivas son los más evidentes, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Una vez infectadas las zonas donde hay gran concentración industrial de aves de corral, la infección puede propagarse de forma rápida, y las enormes cantidades del virus producido pueden trasladarse fácilmente a otras unidades, a las personas y al medio ambiente. El ciclo de transmisión mencionado, muy hipotético, puede resumirse como el paso del virus de «las rutas aéreas a las carreteras y caminos apartados».

En un ámbito más general, se han considerado los brotes de gripe aviar como una parte del proceso de transformación global. En pocos años, la dinámica comercial ha podido crear condiciones de transmisión de los virus, bacterias y parásitos, que tienen implicaciones en las personas, los animales y los ecosistemas. Los expertos han considerado no sólo los brotes de gripe aviar, sino también el Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS), la fiebre aftosa y la peste porcina, como señales evidentes de inestabilidad del medio productivo.

El comercio internacional de aves de corral vivas actúa también como potente fuente de expansión de la enfermedad, así como las aves migratorias, que pueden transportar el virus a grandes distancias. Uno de los planteamientos que emerge de todos estos problemas es la necesidad de gestionar de forma eficaz la agricultura y el desarrollo rural sostenible.

Las consecuencias de todo ello pueden ser devastadoras para los granjeros y las industrias avícolas. Económicamente son mayores en países en desarrollo, donde el aumento de las aves de corral supone también una mayor fuente de ingresos y de alimentos.

En el ámbito comercial las consecuencias no sólo pueden llegar a desequilibrar las economías locales sino que también crea incertidumbre en los mercados internacionales de la carne. La prohibición de importar productos avícolas provoca una subida de los precios internacional del pollo e incrementa la demanda de otros proveedores.

Medidas de control

EN LA ACTUALIDAD SE BASAN EN LA PREVENCIÓN Y VIGILANCIA

En la actualidad los esfuerzos se centran principalmente en la prevención y la vigilancia. Las medidas más efectivas dependerán de las circunstancias locales y de cada país concreto contemplándose como medidas de control las que van desde la restricción del movimiento de animales dentro del país y entre países, la cuarentena o la vacunación.Medidas de controlLos expertos aseguran que el virus es difícil de controlar debido a sus propias características a la complejidad de adoptar medidas de contención que afecten a las aves migratorias que pueden extender la enfermedad entre el resto de las especies de aves. Los eslabones de la cadena donde se podría actuar son:

  • Evitar el contagio de aves migratorias a aves acuáticas domésticas (que ocupan una situación epidemiológica intermedia).
  • Evitar el contagio entre las aves acuáticas domésticas y las gallináceas donde los virus aviares se expresan con altos niveles de virulencia.
  • Sacrificio de aves enfermas y vacunación de las aves de corral sanas.
  • Por último, evitar la exposición de las aves enfermas a humanos y a otros animales como los cerdos.

Uno de los aspectos que sí parece claro es la necesidad de eliminar de forma rápida y segura los grupos de aves infectadas y de los que han entrado en contacto con éstas con el fin de frenar la propagación de la enfermedad. Las buenas prácticas de higiene representan una medida de seguridad indispensable para prevenir la aparición de infecciones. Este factor es determinante a la hora de evitar la salida y entrada del virus a las granjas avícolas.

Respecto a las medidas tomadas por la UE, en el año 2005 la Comisión Europea prohibió importar aves y productos avícolas procedentes de zonas infectadas, se ordenó aislar las aves de granjas de las aves salvajes migratorias mediante redes y se acumularon medicamentos antivirales.

Otras medidas legislativas

  • Orden APA/2442/2006, de 27 de julio, por la que se establecen medidas específicas de protección en relación con influenza aviar.
  • Real Decreto 445/2007, de 3 de abril, por el que se establecen medidas de lucha contra la influenza aviar
  • 2010/367/UE: decisión de la Comisión, de 25 de junio de 2010, relativa a la aplicación por los estados miembros de los programas de vigilancia de la influenza aviar en las aves de corral y las aves silvestres

Infección en humanos

LA DERIVA ANTIGÉNICA EXPLICA PORQUE LOS VIRUS DE LA GRIPE CAMBIAN DE AÑO EN AÑO

El virus de la gripe o influenza tiene la particularidad de atacar el aparato respiratorio. De los tres tipos de virus influenza que se conocen (A, B y C) sólo el primero puede desatar grandes epidemias. Y este grupo se divide a su vez en otros subtipos clasificados según el origen.

Infección en humanos

Los dos subtipos que suelen infectar de forma regular al ser humano son el H1N1 y el H3N2. Sin embargo, existen otros subtipos, como el H5N1, que permanecen en el reservorio animal, y en especial en las aves silvestres. Aunque el virus H5N1 sigue siendo principalmente una enfermedad de aves de corral, ha infectado a 169 personas, el primero conocido ocurrió en Hong Kong en 1997, y matado a 91 de ellas en Asia y Oriente Medio desde 2003.

Ahora, la gripe aviar H5N1 podría replicarse por primera vez en humanos y causar enfermedad. La cepa es tan nociva que puede provocar la muerte en un 70% de los casos. Una de las características del virus influenza de tipo A es su facilidad para mutar.

El virus de la gripe o influenza tiene la particularidad de atacar el aparato respiratorio. Cuando los parásitos llegan a las vías respiratorias de una persona, penetran en las células tomando el control y se sirven de ellas para replicarse en miles de partículas infectivas exactas. A pesar de todo, durante el proceso de replicación se suelen producir fallos en la transcripción del ARN, lo que genera mutaciones en el virus.

La gripe aviar H5N1 podría replicarse en humanos y causar una pandemia

Este hecho, que se conoce con el nombre de «deriva antigénica», explicaría por qué la cepa de la gripe puede variar de año en año. A todo ello debe sumársele el hecho de que el virus entremezcle sus genomas y cree virus totalmente nuevos (cambio antigénico). En el caso de la gripe aviar, los expertos temen que la cepa H5N1 salte de una persona ya infectada por un virus de la gripe humano y ambas variedades intercambien sus genes.

Nuestras armas son por un lado reducir el contacto entre el virus de la gripe humano y el H5N1 y por tanto sus posibilades de intercambio genético o bien el desarrollo de una vacuna humana. En la actualidad no existen vacunas humanas comercializadas contra el H5N1, los progresos en desarrollarla han sido lentos y aunque algunos resultados preliminares de varios ensayos clínicos parecían prometedores, hay que seguir trabajando mucho más.

Por otra parte, se dispone de dos tipos de fármacos de inhibición del virus. Están los inhibidores M2 (amantadina y rimantadina) y los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanimivir). Estos fármacos han sido autorizados para su utilización en la prevención y tratamiento de la gripe humana en algunos países. Sin embargo el virus ha incrementado su nivel de resistencia a los inhibidores de la M2 aunque sigue siendo sensible a los inhibidores de la neuraminidasa

No sería la primera vez que se produce una pandemia. Los antecedentes son la gripe española de 1918, la asiática de 1957 y la de Hong Kong de 1968, desencadenadas todas ellas por virus con genes humanos y animales. La única actuación posible es detectarla lo antes posible para buscar una vacuna y evitar su propagación.

En resumen, la situación actual del virus H5N1 es la siguiente:

  • El virus H5N1 se ha hecho endémico en la población aviar de algunas zonas de Asia aunque podría extenderse a otras zonas geográficas.
  • Ha traspasado la barrera de las especies afectando ocasionalmente a cerdos, felinos y humanos pero su capacidad de contagio en estos nuevos huéspedes es muy limitada.
  • Ha incrementado su nivel de resistencia a fármacos: ha adquirido resistencia a los inhibidores de la M2 (amantadita y rimantadina) aunque sigue siendo sensible a los inhibidores de la neuraminidasa (oseltamivir y zanamivir).

EN LA ACTUALIDAD, NO EXISTE ALERTA ALIMENTARIA PARA LA GRIPE AVIAR.