Entrevista

Elsa Fuente, coordinadora de UNICEF Comité País Vasco

Casi 3,7 millones de niños sirios solo conocen la violencia, el miedo y el desplazamiento
Por Esther Camuñas 20 de mayo de 2016
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Estamos viviendo una crisis de refugiados que tiene graves consecuencias para la vida de los niños y niñas de Siria. De primera mano, Elsa Fuente, como coordinadora de UNICEF Comité País Vasco, cuenta en esta entrevista cómo es la vida de los menores refugiados, las dificultades y riesgos que afrontan desde que abandonan su país de origen, la escasez de alimentación y condiciones de insalubridad en las que viven, la falta de protección que padecen y cómo sus esperanzas y sueños de futuro se ven truncados. Fuente resalta que es importante que “no nos olvidemos de esta población que está sufriendo tremendamente”. Por eso, desde UNICEF País Vasco llevan a cabo la labor de informar y de hacer que se conozcan esas situaciones para que, cuando algo deje de ser mediático, no se ignore. Elsa Fuente, que lleva desde 1995 trabajando en UNICEF, primero en Bolivia y un año más tarde en el País Vasco, asegura que su motivación e ilusión es seguir transformando estas situaciones y tratar de sacar la sonrisa de un niño o niña de cualquier país.

¿Cómo es el trabajo que lleva a cabo UNICEF País Vasco para garantizar los derechos de los niños refugiados?

Desde UNICEF País Vasco trabajamos para informar con objetividad, veracidad y experiencia sobre la situación, aunque no estemos en el terreno como el resto de nuestros compañeros. Tratamos de profundizar en el porqué, explicando a qué se debe esta situación de migrantes y refugiados en Europa y explicando que ya hemos entrado en el sexto año de conflicto en Siria. También abogamos por garantizar los derechos de los menores refugiados, que son los mismos de cualquier otro niño o niña, más allá de cual sea su origen y circunstancias. También estamos movilizando recursos para que se puedan abordar los diferentes programas y garantizar todos los derechos que están siendo vulnerados.

¿A cuántos niños afecta esta situación y cómo es posible paliarla?

“En Siria hay más de seis millones de niños y niñas que necesitan ayuda”
En cifras globales estamos hablando de más de ocho millones de niños. En la actualidad, en Siria hay más de seis millones que necesitan ayuda; también en los países limítrofes como Líbano, Irak, Jordania, Turquía y Egipto. Cuando damos el salto de Europa hablamos de cerca de 550.000 niños y niñas en situación de necesidad y de ver vulnerados sus derechos. Casi 3,7 millones han nacido en el conflicto y solo conocen la violencia, el miedo y el desplazamiento. Estamos hablado de que uno de cada nueve niños que tienen el estatus de refugiado y desplazado.

¿En qué países están interviniendo y cómo?

Desde UNICEF ya estábamos presentes en Líbano, Jordania, Siria, Turquía, Irak y Egipto. Pero también hemos abierto el trabajo en la llamada ruta de los Balcanes, en Grecia e Italia. Evidentemente, seguimos trabajando en Siria con las dificultades y situación de conflicto, abogando por hacer llegar los suministros básicos de ayuda humanitaria a lugares sitiados donde está el conflicto latente, como Madaya en Siria. Cuando ha habido un cese de la violencia hemos podido entrar con convoyes y prestado la atención necesaria.

¿Qué necesidades más urgentes están detectando entre los niños refugiados?

Estamos haciendo especial hincapié en las necesidades básicas como agua, saneamiento, nutrición y salud. Y también trabajando en programas a futuro garantizando a las llamadas “generaciones perdidas” los sistemas de educación y fomentando su protección. Trabajamos principalmente en garantizar su protección, que es algo que no podemos olvidar desde cualquier país que ha ratificado la Convección sobre los Derechos del Niño, más allá de estatus.

¿Qué sucede con los niños que están llegando solos a Europa?

“Los niños que viajan solos tienen mayor riesgo de ser víctimas de abuso y explotación”
Una de nuestras mayores preocupaciones son los menores que viajan solos o se han perdido. Nuestra prioridad es que sean identificados y agilizar los procesos de registro, que sean llevados a centros de protección y acogida, y nunca a centros de detención. Son niños con mayor riesgo de ser víctimas de abuso, explotación, mafias y tráfico. Según cifras de 2015, hablamos de más de 95.000 niños y niñas en riesgo de abuso y explotación y, según la Interpol, uno de cada nueve niños refugiados y migrantes estaban en paradero desconocido.

A parte de la intervención de emergencia, ¿cómo es la labor de incidencia política que desarrolla UNICEF?

Ya hace tres años, más de 120 organizaciones humanitarias y agencias de Naciones Unidas, entre las que estaba UNICEF, hicieron un llamamiento urgente para poner fin al conflicto en Siria. Desde UNICEF estamos presentes en todos los foros a nivel internacional para que todas las partes busquen un acuerdo de alto el fuego y conseguir la paz. Desde diferentes acciones y prácticas, trabajamos por levantar las continuas restricciones de acceso urgente de la ayuda humanitaria. También hacemos campañas de vacunación, trabajamos por el regreso de los niños a la escuela y el cese de los ataques a infraestructuras civiles, tratando de mantener la seguridad en escuelas y hospitales y asegurando los suministros de agua.

¿Cuántas solicitudes de asilo de niños ha habido y se han visto atendidas?

En 2015 solicitaron asilo alrededor de 482.000 niños y niñas, de los cuales un 20% (96.500) eran menores no acompañados. Muchos de ellos no conocen cuál será su destino y desde UNICEF pedimos que no se demore a más de 90 días la asignación de un tutor legal y se agilice el registro y traslado a un país de asilo.

¿Qué mejoras consideran que ha de introducir el sistema de asilo de la Unión Europea?

“En 2015 solicitaron asilo alrededor de 482.000 niños y niñas”
Consideramos que la reforma del reglamento de Dublín es una oportunidad para garantizar un sistema de asilo más justo, humano y eficiente, vinculado a la protección de los niños como prioridad central. Entre las medidas, solicitamos agilidad en la toma de decisiones, que el plazo desde la llegada del pequeño a su traslado pase de los 11 a los 3 meses para favorecer la reunificación familiar y no poner en riesgo al menor; garantizar acceso rápido a la información sobre cómo pedir asilo y tener en cuenta las opiniones del niño durante todo el proceso; poner a su disposición más recursos y profesionales; y buscar alternativas a la detención, porque ningún menor debería ser detenido mientras espera la asignación de un tutor legal o su traslado a otro país.

¿Qué consecuencias para la infancia tiene un conflicto como el de Siria?

“Hay niños que comienzan su vida en una tienda de campaña en situación de extrema pobreza”

Las consecuencias son muchas sabiendo la importancia de invertir en los primeros años de vida para garantizar el desarrollo de la persona. Los pequeños viven sin la garantía de un refugio, con mayor riesgo a la explotación, el abuso y el tráfico, en condiciones de insalubridad, sin acceso a los alimentos adecuados, salud y educación. Al trauma y conflictos que han sufrido en su país de origen, hay que sumar el trauma del propio éxodo. Restricciones fronterizas que han afectado directamente a miles de niños dejándolos atrapados en medio del caos, en un estado de salud débil y de extrema vulnerabilidad. Hay menores que comienzan su vida en una tienda de campaña en situación de extrema pobreza, tensión, miseria y falta de oportunidades. Las ansias de esperanza y los sueños de futuro de los adolescentes están siendo eliminados por el sufrimiento y la incertidumbre. También hay que contar con la mayor vulnerabilidad de los niños con alguna discapacidad.

¿Cómo es la vida de un niño en un campo de refugiados? ¿Difiere de la vida en un campo de tránsito?

Podríamos pensar que ambos son lugares temporales, pero los campos de refugiados se están convirtiendo en un lugar temporal pero a largo plazo, porque se están constituyendo como pequeñas ciudades organizadas. El trabajo de UNICEF principalmente es garantizar todos los derechos de los niños y niñas en todas las áreas de atención, desde agua, saneamiento, alimentos y salud. Pero también tratar de reestablecer el acceso a la educación y trabajando la recuperación psicosocial, más allá de las propias heridas físicas.

Desde UNICEF País Vasco, ¿cómo consideran que la ciudadanía puede colaborar en esta crisis de refugiados en Europa?

Ya son muchos años de conflicto en Siria, pero pediría que no nos olvidemos de esta población que está sufriendo tremendamente y que ahora la vemos más cerca porque están llegando a Europa no solo sirios, sino también afganos, iraquíes y de otras nacionalidades. Que esa lejanía no nos haga perder la empatía y la responsabilidad por trabajar conjuntamente para que tengan una vida digna y un futuro como el de cualquiera de nosotros. Aunque puede quedar frío, necesitamos fondos para desarrollar los programas que estamos llevando a cabo. Son muy importantes las movilizaciones ciudadanas e incluso la compra de alimentos y suministros que ayuden al desarrollo económico y local de estas comunidades.

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