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Jorge Grundman. Director de la Fundación Non Profit Music

En 2003 ya había recaudado más de 13.000 euros para Médicos Sin Fronteras de las descargas legales

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: miércoles 29 noviembre de 2006

Jorge Grundman (Madrid, 1961), compositor de música New Age y música Clásica, además de profesor en la Escuela Universitaria de Ingeniería Técnica de Telecomunicación en la Universidad Politécnica de Madrid, es el director de la Fundación Non Profit Music. Una organización que tiene entre sus objetivos fomentar y ayudar a la introducción de las nuevas tecnologías educativas en la enseñanza de los conservatorios y Escuelas Superiores de música, así como promover la realización de tesis doctorales dedicadas a la investigación. Pero su labor más importante a través de esta fundación es que toda la música que edita y que se puede descargar legalmente ha sido compuesta con un simple objetivo: “recoger fondos para causas humanitarias y para atraer a la gente al mundo del voluntariado, y ayudar a través de la música a los más necesitados”. En 2001 empezó a colgar su música en Internet y la sorpresa es que se produjeron dos millones de descargas. “En 2003 ya había recaudado más de 13.000 euros para Médicos Sin Fronteras de las descargas legales y aún siguen”, explica.

Cómo nace Non Profit Music

En primer lugar como sello discográfico destinado a lanzar a nuevos compositores y recoger fondos para Médicos Sin Fronteras. El éxito que consiguen los discos que vamos sacando hace que nos planteemos configurarnos no como sociedad limitada, que además no tenía mucho sentido porque en España parece que están destinadas al lucro y no a labores de otro tipo, y finalmente nos convertimos en Fundación. Además, hemos abierto más el abanico y en lugar de centrarnos en un estilo exclusivamente de nuevas músicas nos centramos en la música instrumental contemporánea.“En lugar de centrarnos en un estilo exclusivamente de nuevas músicas nos centramos en la música instrumental contemporánea” Así, en 2003 nace Non Profit como sello discográfico y en el 2005 nos registramos como fundación.

¿Qué es Non Profit Music?

Non Profit Music como fundación es todo. Lo que busca es simple y llanamente difundir la labor de los compositores que prácticamente están hoy en día escondidos bajo la tela de un mito que se ha creado acerca de que la música clásica contemporánea es algo inaudible, que no se puede escuchar y que molesta cuando se está escuchando. Efectivamente hay una línea de vanguardia: debajo de esta frontera se encuentran multitud de compositores que han creado unas melodías muy bellas y unas composiciones extremadamente sensibles y emocionantes para el público. Pero como era un tipo de música que en ese momento no estaba de moda pasan al olvido. Cuando la gente deja de asistir a las salas de concierto, comienza una crisis dentro del sector de la música clásica. En ese sentido la Fundación como tal tiene la misión de renovar y recuperar al público que acude a las salas de concierto.

Non Profit Music es un claro ejemplo de que todos podemos ser solidarios a través de la música

Por supuesto. Además, cada concierto, cada promoción que hacemos a través de nuestros discos y las labores de difusión de la música de los autores contemporáneos van unidas siempre a campañas de sensibilización. Hasta ahora hemos trabajado con Médicos Sin Fronteras y con médicusmundi. Hemos hecho conciertos solidarios para ellos y tenemos una línea de discos abiertos de nuevas músicas en el que el 100% de los beneficios se destina íntegramente a Médicos Sin Fronteras. Hemos colaborado con ellos por ejemplo en campañas contra la meningitis, en las que gracias a las ventas de los CDs que obteníamos hemos conseguido vacunar a muchísima gente, de lo que estamos muy orgullosos.

Non Profit Music es una organización muy reconocida en Estados Unidos y por supuesto en nuestro país. ¿Ha sido muy difícil llegar hasta aquí?

Bueno, al comienzo sí nos encontramos con problemas de estilo de alguien que va a montar una empresa y no sabe cómo darle forma a esta idea, porque al no tener ánimo de lucro no cuadra si no se hace desde un punto de vista de Fundación o de una asociación. Y estamos muy orgullosos de ser una Fundación, ahora, teniendo claro que no se puede ser una Fundación desde cero, primero hay que rodar, ver cuáles son los pros y contras y ser transparentes 100%.

¿Y su origen con la música en Mp3?

Mi música comenzó a sonar en la radio, pero no fue hasta enero del año 2001 cuando publiqué mis obras en Mp3.com. Con esto, fui capaz de convertir mi idea de compartir la música en una realidad, similar al concepto de shareware en los programas de ordenador: compra o dona si te gusta, sabiendo que todas las aportaciones iban directamente a MSF.

¿De dónde se obtiene exactamente el beneficio de una descarga, de música en este caso, en Internet?

En la época de Mp3.com se generaban ingresos cada vez que alguien descargaba una obra. Se trataba del concepto ‘payback for playback’ que introdujo Michael Robertson en Mp3.com y que le permitió convertir este portal en centro de atención en pleno estallido tecnológico. Se identificaba al oyente con el fin de garantizar transparencia y unicidad a la descarga, y el autor percibía una cantidad por cada escucha. Las listas de éxito de este portal se convirtieron en un reclamo para artistas y compositores independientes al simultanear sus entradas con las de otros de nombres reconocidos. Fue sorprendente cómo artistas desconocidos para los medios de comunicación superaban en millones de descargas a otros consagrados.“Fue sorprendente cómo artistas desconocidos para los medios de comunicación superaban en millones de descargas a otros consagrados”

¿Cómo se puede colaborar con Non Profit Music?

Comprando los CDs, asistiendo a las salas de conciertos y haciéndose eco de este tipo de música. La verdad es que la gran sorpresa de los conciertos que hemos dado hasta ahora es que cuando la gente acude a un concierto de música clásica contemporánea lo hace con una prevención tremenda, un miedo terrible y con ganas de salir lo más rápidamente posible, y la realidad es que se quedan hasta el final y aplauden a rabiar y luego inmediatamente preguntan que dónde se pueden conseguir las obras, que están grabadas.

Y, ¿dónde se pueden conseguir?

Aunque no todas las obras están grabadas, muchas veces hay que explicar a la gente que esto no existe, que se tienen que grabar. Es lo que nos pasó en el Auditorio Nacional el pasado 31 de marzo, y para nosotros fue una satisfacción tremenda. Es un proyecto muy bonito, del que estamos muy satisfechos porque entendemos que lo peor que nos puede pasar es que la gente no acuda a las salas de conciertos, pero resulta que sí estamos consiguiendo que vayan.

¿Con cuántos músicos colabora Non Profit Music?

En un principio, cuando haces partícipe de tu idea a la gente se concibe como una idea loca…, pero hasta que ésta no se consolida no se recibe la ayuda de verdad. Actualmente la orquesta la forman entre 21 y 30 músicos , dirigidos por Ara Malikian, de prestigio internacional y que además son los mejores jóvenes músicos de las mejores orquestas, además de otros músicos que no son tan profesionales en ese sentido, y que están terminando los estudios en otras academias magistrales y les damos la oportunidad de que vengan a tocar con una orquesta en público. Ahora ya es muy fácil porque hay mucha gente que quiere colaborar con nosotros, pero los inicios fueron muy complicados.

¿Cuáles son los proyectos más inmediatos de la Fundación?

Ahora mismo acabamos de lanzar un disco con Warner Music, ‘Tears of Beauty’, que es la puesta de largo de la orquesta como tal, y que ha salido el martes de la semana pasada. Tenemos muchas esperanzas puestas en él porque en lugar de comprar uno, vemos que la gente compra dos y tres.

¿No están preparando ninguna campaña de Navidad?

Bueno, ahora mismo como fundación hemos lanzado un producto para Médicos Sin Fronteras, que es el disco de Eduardo Laguillo llamado ‘Ya Wadud’, y que está hecho más en el estilo de nuevas músicas que en el de música clásica.

¿Qué utilidad tienen las nuevas tecnologías en el ámbito de la solidaridad?

Muchísimas, porque desde el punto de vista de la virtualización cualquier implementación que se haga de cualquier tipo de ayuda se puede hacer desde lejos sin tener que estar in situ arreglando un problema, lo que abarata costes y da la sensación de inmediatez. Evidentemente, tienen que estar las comunicaciones disponibles en ambos lados, porque si no sería inviable. Pero hoy en día las comunicaciones no son un problema porque vía satélite se puede llegar a cualquier punto: un voluntario que esté en alguna parte del mundo siempre podría, en un momento determinado y mientras tuviera energía el equipo que tenga (una batería..) conectarse vía satélite y recibir una determinada información. Lo que ocurre es que la aplicación de las nuevas tecnologías que damos nosotros no es de cara hacia la solidaridad, sino a la enseñanza. Lo que nosotros pretendemos es conseguir que cada vez más gente se matricule o estudie música.“Lo que nosotros pretendemos es conseguir que cada vez más gente se matricule o estudie música”

¿Cómo lo piensan lograr?

Pues somos conscientes de que ahora mismo tenemos un grave problema, precisamente por los medios de comunicación, porque este tipo de concursos que han aparecido en televisión, donde parece muy fácil ser muy famoso de la noche a la mañana, dejan de vacío lo que verdaderamente hay detrás. Tenemos que sembrar para poder recoger. Han pasado los años en los que teníamos un Pau Casals, un Andrés Segovia, un Paco de Lucía, que ha tardado muchos años en convertirse en uno de los mejores instrumentistas del mundo, y resulta que esa gente ha desaparecido. ¿Por qué ha desaparecido? Porque no hay renovación, porque la gente no sigue estudiando y lo que quiere es ganar dinero rápidamente, etc. Entonces, ¿cómo se soluciona eso? Ahí es dónde juegan un papel fundamental las nuevas tecnologías. La gente estudia desde casa, a distancia, aprende los distintos conceptos e incluso informándose. También se pretende que la gente tenga una cultura y eso no se potencia desde ningún Gobierno.

En este sentido, ¿las reducidas salidas profesionales no pueden ser un problema?

Claro, las salidas profesionales son muy complicadas desde el punto de vista de las titulaciones.“Las salidas profesionales son muy complicadas desde el punto de vista de las titulaciones” Ahora mismo se han revisado las titulaciones de grado, cuando se va a poner en marcha en las universidades españolas el ingeniero de grado y que va a sustituir al superior o técnico. Sin embargo, en la enseñanza de la música esto no estaba previsto. Ha sido necesario luchar durante muchos años para cambiar que una persona que invertía doce o más años estudiando no tuviera el reconocimiento de universitario. Esto sólo pasa en España. Esta situación acaba de cambiar y, por suerte, ya son reconocidos como licenciados universitarios, aunque se ha desaprovechado una gran oportunidad para conseguir que se den titulaciones de grado. De manera que a la persona que no llegue a terminar los doce o más años que puede dedicarse a estudiar un instrumento le sean reconocidos esos estudios. Esa es también nuestra misión, poner esto delante de la gente, porque muchos no conocen esta situación.

¿Non Profit Music recibe ayudas oficiales?

No, oficiales no. Pero bueno, ahora hemos solicitado algunas ayudas. Y para el lanzamiento de este CD, de Warner Music, sí hemos obtenido una ayuda de la Consejería de Cultura y Deportes de Madrid, que nos felicitaron por el proyecto. Esperamos conseguir, a partir de aquí, algún tipo de ayuda. Sabemos que es complicado, porque en el sector de la música no existen tantas ayudas como se pudiera pensar; hay más ayudas para el cine y para la literatura, pero no para la música. Ese es otro tema del que habría que hablar largo y tendido. Habría que especificar qué impuestos se deberían pagar en cada caso. Además, existen campañas en las que se estimula el leer, pero no hay campañas para estimular el escuchar música, porque lo que se estimula es hacerte famoso en un concurso. Pero no la cultura musical.


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