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Migrantes y refugiados: ante todo son niños y niñas

Más de la mitad de los refugiados en el mundo tiene menos de 18 años. Hay 33 millones de niños y niñas, muchos solos, que han cruzado fronteras buscando seguridad u oportunidades

La creciente presencia de niñas, niños, adolescentes y familias en las crisis humanitarias de movilidad humana es un rasgo distintivo de las numerosas “crisis migratorias” que están teniendo lugar desde África y Medio Oriente hacia países como España, Grecia, Italia o Malta, especialmente desde comienzos de siglo. Este fenómeno estructural precisa políticas públicas apropiadas. El Comité de los Derechos del Niño de Naciones Unidas, en las recomendaciones realizadas en 2018, alertó a España de que en los próximos años tenía que priorizar y garantizar una atención adecuada a los niños y niñas migrantes no acompañados. Ya entonces UNICEF España realizó un diagnóstico de los derechos de los niños y niñas migrantes no acompañados en la frontera sur del país. Tres años después, tiene otro informe.

La realidad de los niños migrantes

En 2018, desde UNICEF España se llevó a cabo el primer diagnóstico* de los derechos de los niños y niñas migrantes no acompañados en la frontera sur española (Andalucía, Ceuta y Melilla). Tres años después, tiene un segundo trabajo**, esta vez centrado en las condiciones de recepción y acogida de los niños y niñas migrantes en las Islas Canarias, que contiene una actualización de la situación en Andalucía y Ceuta. Para ello se visitaron 26 centros de protección de menores y otros dispositivos del Plan Canarias, se entrevistó a autoridades, fiscalías, Policía Nacional, educadores, etc. y se escucharon las voces de niños y niñas migrantes, que contaron su día a día y compartieron testimonios como estos:

  • Niño de Senegal de 17 años: “Mi sueño es llegar a tener un buen trabajo como cocinero”.
  • Niña marroquí de 17 años: “Al principio me dio tanto miedo que me dio un ataque de nervios y no pude subirme [a la patera], pero finalmente me monté y comencé el viaje”.
  • Niña saharaui de 16 años: “Llegué aquí, empecé estudiar e ir al cole y logré aprobar. Estoy contenta porque para mí los estudios son lo más importante en la vida”.
  • Niño de Senegal de 17 años: “Quiero ayudar a quienes dejé atrás. Allí hay mucha pobreza. Y aquí quiero ayudar a otros porque cuando ayudas a alguien que tiene un problema, los tuyos desaparecen”.

Muchos de los niños y niñas migrantes han salido de realidades extremadamente complejas: conflictos en sus países, violencia intrafamiliar, matrimonio forzado, situaciones de exclusión, falta de acceso a servicios básicos y/o discriminación por diferentes motivos. Durante las rutas, a veces de semanas, meses o años, enfrentan múltiples riesgos, abusos o violencia. Y ya en España, afrontan múltiples dificultades relacionadas con las condiciones de recepción y acogimiento (sobre todo en situaciones de crisis humanitarias), determinación de la edad, obtención del permiso de residencia y trabajo, acceso a la educación, falta de medios de vida y oportunidades laborales para salir adelante una vez que cumplen 18 años, y el rechazo social o la discriminación.

Efectos de las medidas actuales para la protección de niños migrantes

migracion patera
Imagen: ©UNICEF España/2021/ Fenoy

Por ello, cualquier proyecto que busque promover una migración segura y ordenada, en el corto y largo plazo, precisa ineludiblemente contemplar de manera adecuada la situación de los niños y niñas. Y esto debe hacerse situando la protección integral de sus derechos en el centro de toda política que se diseñe e implemente.

El modo en que el Gobierno ha estado actuando hasta ahora en las emergencias humanitarias migratorias está agotado. No está siendo capaz de responder a las necesidades de los niños y niñas que llegan afectados por una emergencia humanitaria migratoria, lo que no solo pone en riesgo a los menores de edad, sino que genera tensión en las instituciones, entidades y profesionales del sistema de protección a la infancia.

Entre los problemas a los que se enfrentan los niños y niñas migrantes no acompañados están la falta de escolarización y otros aspectos claves para la integración, el aumento de los riesgos sobre su salud física y mental o la profundización de condiciones que pueden acabar desencadenando algún tipo de violencia. En definitiva, se ven expuestos a una mayor desprotección e incertidumbre, una situación que ha empeorado con las circunstancias derivadas de la pandemia de la covid-19.

La llegada de más de 1.000 niños y niñas no acompañados a Ceuta el pasado mes de mayo puso al sistema de protección de la ciudad ante un reto inasumible. Difícilmente puede producirse un contexto más grave.

Acciones para la protección de menores no acompañados

Por ello, UNICEF recuerda que, tras la llegada de un niño o niña migrante no acompañada, las autoridades deben realizar una evaluación individual del interés superior de cada niño o niña para determinar cuál es la solución duradera que mejor responde a sus necesidades y a su bienestar, sea la integración en el país de acogida, el reasentamiento en un tercer país o el retorno al país de origen. Pero el retorno al país de origen solo es una solución aceptable cuando se cumplen tres requisitos: es el interés superior del niño; se puede asegurar el bienestar y la seguridad del menor en su país de origen; y se respetan las garantías que tanto la Ley de Extranjería y su Reglamento, así como la Ley de Protección Jurídica del Menor, requieren.

Ante esta realidad, UNICEF considera que se deben impulsar los mecanismos de reparto para evitar la saturación de los sistemas de protección y garantizar que se inician los procedimientos legales de evaluación del interés superior de los niños y niñas no acompañados con todas las garantías establecidas por el ordenamiento jurídico nacional e internacional con el fin de determinar cuál es la solución duradera que más se ajusta a sus necesidades.

Los Estados se encuentran ya en el camino hacia el año 2030, y tanto la migración como la infancia constituyen temáticas multidimensionales que de manera transversal pueden y deben ser incorporados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y a las metas incluidas en cada uno de ellos.

El avance está en nuestras manos haciendo un mundo mejor para, y con, todos los niños y niñas.

____

(*) ‘Los derechos de los niños y niñas migrantes en la frontera sur española

(**) ‘Canarias: niños y niñas migrantes en una de las rutas más peligrosas del mundo

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Unicef

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