La salud mental de los niños y niñas de Gaza está devastada después de tres años de violencia

La crisis humanitaria se agrava en la Franja y la salud mental de su población se resiente, especialmente entre los grupos más vulnerables, como la infancia
Por UNRWA Comité Español 10 de octubre de 2026
repercusiones de la violencia en Gaza en la salud mental
Imagen: Unrwa
Se cumplen tres años de violencia y desplazamiento en la Franja de Gaza. Aunque está desapareciendo de los titulares de los medios y cada vez se aleja más de las conversaciones públicas, la crisis humanitaria se agrava y el sufrimiento de la población se vuelve cada día más insoportable. Simplemente sobrevivir es una lucha diaria. Tras este tiempo, la salud mental de la ciudadanía de la Franja está devastada, especialmente la de los colectivos más vulnerables, como los niños y niñas. UNRWA sigue trabajando junto a los gazatíes para brindarles apoyo y sostener sus vidas.

Una violencia que no cesa

Más de dos millones de personas siguen sufriendo las consecuencias de bombardeos, la masificación de refugios, la precariedad de los campamentos para desplazados y la falta de acceso a servicios y artículos esenciales, debido al asedio. En este contexto, la salud mental de los niños y niñas de Gaza está pagando un precio demasiado alto.

Aparte de estas terribles condiciones de vida, se enfrenta al sufrimiento de heridas que les marcarán para siempre y a la pérdida de seres queridos o sus hogares. Además, desde octubre de 2023, el cierre forzoso de escuelas o su conversión a refugios para personas desplazadas ha privado de la educación a más de 600.000 menores. 

La exposición a la violencia constante está teniendo graves consecuencias en la salud mental de los niños y niñas de la Franja. Tras casi tres años de ofensiva, la práctica totalidad de los menores ha sufrido graves secuelas psicológicas. La mayoría ha presentado en algún momento síntomas como profunda tristeza y apatía, alteraciones en el sueño o comportamientos agresivos. 

Las pérdidas irrecuperables

Más de 58.000 niños y niñas de Gaza han perdido a uno o ambos padres. Esto los ha dejado en una situación de mayor vulnerabilidad y su salud mental mucho más devastada. En la mayoría de los casos, otros familiares se han hecho cargo de ellos, pero el dolor y el trauma siguen presentes.

“Tuvimos que huir de nuestro hogar por los bombardeos. Perdimos muchísimas cosas. UNRWA nos ofreció apoyo y me ayudó a cuidar de Meral”, dice Mohammad, abuelo de una niña que perdió a sus padres y una pierna por una bomba. Tras el trauma de perder a sus padres y sufrir una herida que le cambió la vida para siempre, la niña ha necesitado apoyo psicológico para seguir adelante. El abuelo, por su parte, también ha necesitado apoyo de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados de Palestina en Oriente Próximo para mantener a Meral. 

Las familias intentan proteger a los niños y niñas y apoyarles para aliviar este sufrimiento, pero para los adultos es una carga mental extra. Mientras a duras penas logran sobrevivir, las personas cuidadoras se sienten sobrepasadas e incapaces de proporcionar el apoyo emocional ni psicológico adecuado. 

cuidar la salud mental de la infancia en Gaza
Imagen: Unrwa

UNRWA trabaja para cuidar la salud mental de los niños y niñas de Gaza

UNRWA sigue siendo uno de los principales actores de salud mental en la Franja de Gaza. A pesar de las dificultades y de sus propias pérdidas, desde octubre de 2023 sus equipos no han parado de trabajar para dar servicios de apoyo psicológico a la población. Para la Agencia, el cuidado de la salud mental infantil es un objetivo primordial, sobre todo para menores en especial situación de vulnerabilidad, como los niños y niñas con discapacidad o menores no acompañados. 

UNRWA ha desarrollado estrategias y se ha apoyado en varias herramientas para cuidar la salud mental infantil en toda la Franja. Desde el principio de la emergencia, en los refugios para personas desplazadas, los profesionales de la salud mental han organizado numerosas actividades recreativas, para que los niños y niñas pudieran alejarse por momentos el dolor y la ansiedad. También han llevado a cabo sesiones de apoyo psicosocial, tanto grupales como individuales. 

El arte también ha desempeñado un papel fundamental en el cuidado de la salud mental de los niños y niñas de Gaza durante estos tres años. UNRWA ha desarrollado actividades artísticas para que los menores aprendan a expresar y entender emociones tan complejas como el trauma, el dolor y el duelo.

Recuperar las escuelas

Pero el elemento más importante para cuidar la salud mental de los niños y niñas de Gaza ha sido recuperar el aprendizaje y las rutinas educativas. Desde que se estableció el alto el fuego en octubre de 2025, que ha resultado no ser cierto, UNRWA se puso a trabajar para devolver las actividades lectivas a los menores en sus refugios. 

importancia de recuperar la educación en Gaza
Imagen: Unrwa

El 19 de septiembre, aunque no se puede hablar de una verdadera vuelta al cole, UNRWA inició el curso 2026/2027 en 749 aulas de aprendizaje temporal. Más de 3.000 profesionales educativos dieron la bienvenida a 97.000 menores. En estos espacios, además de aprender matemáticas o árabe, los niños y niñas cuentan con el apoyo emocional de maestros y maestras y encuentran rutinas, motivación y esperanza. 

“Me encanta ir a la escuela, porque puedo jugar con mis amigos y aprender”, cuenta Mona, una niña desplazada en Gaza y que acude a las aulas de aprendizaje temporal de UNRWA. “Intentamos darle a Mona, y a otros niños y niñas como ella, un lugar donde volver a ser niños”, reconoce una maestra de la Agencia. 

La infancia en la Franja necesita apoyo para afrontar las consecuencias de tres años de violencia, desplazamientos y pérdidas, y para que UNRWA siga cuidando la salud mental de los niños y niñas de Gaza.

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