Así veíamos la TDT en 2005

Se acerca la hora del apagón analógico y cadenas de televisión, fabricantes y usuarios se preparan para dar el salto a la TDT
Por Nacho Rojo 5 de mayo de 2005

Más canales, mayor calidad de imagen y sonido, películas en varios idiomas y con subtítulos, interactividad… Todo esto y algunas cosas más promete la Televisión Digital Terrestre (TDT), sin suscripciones ni cuotas mensuales, sólo a cambio de un pequeño aparato para convertir la señal. El apagón analógico (esto es, que las cadenas convencionales dejen de emitir por el sistema actual) no llegará hasta 2010, pero ya han comenzado las emisiones digitales y está previsto que para finales de 2005 lleguen más de una decena de canales que se podrán recibir en casi todo el territorio nacional, en aquellos aparatos que cuenten con descodificador.

¿Qué es la TDT?

A finales del año pasado el Consejo de Ministros aprobó el plan para adelantar el ‘apagón analógico’ de 2012 a 2010. A partir del 1 de enero de ese año todas las cadenas españolas desconectarán la señal que ha transportado la televisión desde su nacimiento y sólo podrán emitir en digital. La Televisión Digital Terrestre (TDT) promete un salto cualitativo como fue el paso del blanco y negro al color.

La TDT es una nueva tecnología para difundir las señales de televisión que sustituirá a la que se venía utilizando hasta ahora (analógica). También emplea ondas hertzianas para difundir la señal (se utiliza la misma red de repetidores), sólo que ésta contiene información digital (ceros y unos) y optimiza el uso del espectro radioeléctrico (caben más canales). Además, supone una serie de ventajas sobre la televisión actual:

  • Multiplica por cuatro la capacidad de emisión, por lo que se incrementará el número de canales.
  • Mejora notablemente la calidad de sonido e imagen, que será cercana a la que ofrece el DVD. La señal digital no se degrada (no habrá ‘nieve’ ni imágenes dobles) y no sufre interferencias, sin importar la lejanía de la estación de emisión.
  • Las películas se podrán ver en versión original con subtítulos o dobladas a cualquier idioma disponible y en formato panorámico (tipo cine).
  • De la misma forma que las plataformas digitales de satélite actuales, posibilitará la interactividad del usuario mediante la conexión telefónica o de cable, aunque se espera que este aspecto se potencie más con la TDT.
  • Junto a los programas se podrán enviar todo tipo de datos, como información añadida para películas y documentales, y guías electrónicas de programación (conocidas por las siglas EPG) con las que programar grabaciones fácilmente.

A diferencia de la televisión digital por satélite o cable, la TDT emitirá en abierto (aunque las cadenas podrán incluir programas de pago por visión) y no será necesario suscribirse ni pagar cuotas de abono. En cualquier caso, ver los canales digitales que hoy se reciben en analógico no supondrán un desembolso adicional.

Según los planes de la Administración, a finales de este mismo año podrán recibirse al menos 14 canales nacionales, en abierto y de forma gratuita, a través de la TDT. La transición se hará de forma escalonada, y hasta el momento del ‘apagón’ convivirán las emisiones digitales con las analógicas. De hecho, desde abril de 2002 TVE, La2, Telecinco, Antena3 y ‘Canal +’ emiten en digital de manera básica (repiten su programación a través del nuevo sistema), pero casi nadie recibe la señal por falta de descodificadores. En junio de ese mismo año iniciaron su andadura las plataformas privadas de televisión digital terrestre, Net TV (del Grupo Vocento) y Veo Televisión (participada por Recoletos y Unidad Editorial, editora del diario El Mundo).

La intención del Gobierno es acordar con el sector audiovisual, fabricantes e instaladores las medidas concretas y necesarias que aseguren una rápida implantación de la TDT en España, con más contenidos, más calidad y con más equipos accesibles para los ciudadanos. Recientemente, el Ejecutivo aprobó una rebaja del IVA para adquirir sintonizadores y para la reforma de las antenas convencionales.

¿Qué se necesita para ver la TDT?

Para recibir la señal digital, en primer lugar, hace falta estar dentro de la zona con cobertura. Actualmente ésta abarca el 30% del territorio nacional y alcanza al 80% de la población (mapa de cobertura en PDF), según la Federación Nacional de Instaladores de Telecomunicaciones (Fenitel). Para el año 2010 la cobertura deberá ser similar a la actual de la televisión analógica.

Además, según han aclarado la Asociación Multisectorial de Empresas de Electrónica y Comunicaciones (Asimelec) y Fenitel, habrá que adaptar antenas y aparatos receptores:

  • Para sintonizar las emisiones digitales en un televisor convencional hay que conectar un receptor digital externo (STB) o descodificador, que permitirá que “el actual televisor interprete la señal digital y la convierta en entendible”, según explicó Miguel Angel García, director gerente de la Fenitel. No habrá pues que deshacerse de los 50 millones de televisores que hay en los hogares españoles, aunque se podrán cambiar por un televisor digital integrado que no precisa descodificador adicional.

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  • La TDT se recibe a través de la antena convencional, sea individual o colectiva. Pero aunque no hace falta instalar una antena nueva, sí hay que modificar las existentes según los requisitos técnicos de la TDT. En las viviendas que disponen de antena colectiva habrá que adaptar la instalación original para captar y distribuir la señal de TDT hasta el interior de cada hogar. El cableado del edificio sólo habrá que cambiarlo donde hoy ya se vea mal la televisión analógica. En el caso de las viviendas unifamiliares bastará con adquirir un descodificador, pues en la mayoría de los casos la antena será suficiente para recibir la señal digital.

¿Y cuánto cuesta?

En principio, sólo será preciso el desembolso inicial para recibir la televisión digital (descodificador y adaptación de la antena). Un descodificador cuesta entre 60 y 200 euros y el coste de la adaptación de la antena colectiva dependerá del estado de la instalación y del número de vecinos por edificio.

José Pérez García, director general de Asimelec, asegura que para el usuario “no hay barreras, ni desde el punto de vista tecnológico, ni económico”. En una comunidad de vecinos típica, según Pérez García, “habrá que incorporar a la cabecera de la antena colectiva unos módulos por cada canal para que la señal que capta se interprete y se distribuya por los cables del edificio a cada usuario”, y el desembolso por vecino oscilará entre 60 y 250 euros (en el peor de los casos, si es preciso cambiar el cableado).

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¿Todo listo?

El director gerente de la Fenitel, Miguel Angel García, cree que junto a las actuales emisiones analógicas “muy pronto habrá un conjunto de emisiones que superarán los 20 canales a nivel estatal”. En el ámbito autonómico “donde ahora hay dos, serán ocho y donde hay uno, cuatro; la mayoría de ellas en abierto”, asegura García.

Fabricantes como Philips, Samsung, Panasonic, Sony, Loewe y Thomson ya comercializan descodificadores o televisores con sintonizador digital integrado (la mayoría de gran formato, LCD o plasma, y precios prohibitivos). Pero es poco probable que los consumidores se lancen a por ellos mientras no les den algo a cambio… ¿Qué habrá en los nuevos canales?

Rellenar las 24 horas de un nuevo canal de televisión no es sencillo. No obstante, los consejeros delegados de Telecinco y Antena 3, cadenas que ya envían en digital la misma programación que emiten de forma analógica, aseguraron en rueda de prensa conjunta que ya están preparados: “Tenemos el contenido y podemos lanzar en pocos meses cinco o seis canales”. Los directivos de ambas cadenas sostienen que la TDT es “la solución más lógica y eficaz a los problemas de pluralismo”, y están enfrascados en una campaña publicitaria para convencer a los usuarios y presionar al Gobierno para que adelante el ‘apagón’.

Para acometer todo el trabajo que queda por delante antes de ese ‘apagón’, fabricantes, instaladores, sector audiovisual y Gobierno constituyeron el pasado 22 de febrero la Comisión para la Transición al Formato Digital, que se encargará tanto de los problemas relacionados con la recepción y cobertura como del análisis de los contenidos. Este último aspecto, según señala el presidente de Asimelec, Luis Pérez Bermejo, es uno de los principales obstáculos: “Hay que poner mucho contenido, y la mejor forma de hacerlo, a nuestro entender, es con canales temáticos y con un impulso claro por parte de la televisión pública, que debe de ser la dinamizadora”.

Es de esperar, por tanto, que los nuevos canales de la TDT tengan un contenido temático parecido al de los actuales canales ofrecidos por la televisión digital por satélite y cable. TVE, por ejemplo, podrá aportar a la TDT, además de La Primera y La 2, los canales que actualmente emite por satélite, como el canal de información 24 Horas, Canal Clásico, Canal Nostalgia, Teledeporte, etc. y “uno de nueva creación dedicado a la infancia y a los jóvenes”, según afirmaron fuentes de la cadena pública.

Además, se supone que se impulsarán programas, como los concursos, que fomenten la participación del espectador. La interactividad podrá estar presente también en productos informativos, pues será posible que el televidente, pulsando un botón del mando a distancia, amplíe la información de las noticias del informativo que más le interesen.

Retraso español

A día de hoy, en España sólo unos miles de hogares reciben la televisión digital terrestre, frente a los 4,2 millones en el Reino Unido (27,8% de hogares), un millón en Italia (7%) o 550.000 en Finlandia (42%), según datos de la Secretaría de Estado para las Telecomunicaciones y la Sociedad de la Información. El Gobierno, por su parte, calcula que alrededor de un 3% de la población española (el 1,21% de los hogares, unos 170.000) está en condiciones de acceder a los canales que se distribuyen a través de la TDT, gracias a los 69.000 descodificadores no recogidos por Quiero TV tras su quiebra y los vendidos posteriormente.

El director general de Asimelec reconoce que la TDT en España “va con cierto retraso”, pero espera un ‘boom’ la próxima Navidad. En 2009, un año antes del apagón analógico en España, 55 millones de hogares europeos ya verán esta nueva televisión, según Jupiter Research.