La falta de vuelos directos entre España y Asia perjudica al sector turístico, advierte la OMT

Esta organización aconseja reforzar en las promociones la marca España frente a las regionales
Por mediatrader 25 de marzo de 2007

La falta de vuelos directos entre nuestro país y Asia perjudica al sector turístico español, ya que cada año son más los viajeros que se mueven en esta zona, según dijo el representante de la Organización Mundial del Turismo (OMT) en Asia y Pacífico, Xu Jing, quien además aconsejó a las administraciones y a los empresarios a que en sus promociones refuercen la marca España frente a las regionales.

Xu Jing habló sobre las perspectivas del turismo asiático en Casa Asia y destacó el potencial de esta región, principalmente de países como China e India, como emisores de turistas en el futuro. Sólo en 2006, 31 millones de ciudadanos chinos viajaron al extranjero y se espera que esta cifra aumente considerablemente en los próximos años.

España sólo dispone de una conexión aérea a China, el vuelo Pekín-Sao Paulo, con escala en Madrid, y ninguna conexión directa con India y Japón. «La falta de vuelos directos es un problema importante para el turismo ya que, sin vínculos directos, no hay paquetes turísticos que se puedan ofrecer a estos visitantes», apuntó el representante de la OMT.

Marca España

Sobre las acciones promocionales, abogó por impulsar la marca turística de España en los países asiáticos para que sea fuerte, frente a la proliferación de marcas turísticas regionales porque esta diferenciación a ellos les da igual.

Otro de los problemas en relación al destino español en el mercado asiático es, según Jing, la escasez de paquetes turísticos atractivos para estos turistas, lo que provoca que elijan España como país secundario en sus destinos.

Xu Jing explicó que no se ofrece a los turistas un producto que les permita conocer de forma íntegra el país, sino que cada comunidad autónoma, y aún las ciudades con más potencial económico y turístico, ofrecen ofertas separadas e individuales.

En este sentido, apostó por cambiar la oferta a los visitantes asiáticos, que resultan todavía desconocidos y buscan espacios culturales, literarios y folclóricos más que de ocio. Por otro lado, insistió en el interés que tienen los turistas de origen asiático en comprar productos autóctonos.