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Consumo de huevos, en su justa medida

Según un estudio reciente, comer huevos en exceso aumenta el riesgo de muerte prematura

  • Autor: Por ELENA PIÑEIRO
  • Última actualización: 15 de julio de 2008
Imagen: Steve Knight

Durante décadas se ha relacionado indebidamente el huevo con el riesgo de sufrir dolencias cardiovasculares debido a su contenido en colesterol. En los últimos años numerosos estudios han desmitificado este efecto, pero los investigadores del Departamento de Medicina Preventiva del Hospital de Brinham y del Harvard Medical School no se habían quedado tranquilos y emprendieron una investigación cuyos resultados se han publicado recientemente.

El estudio, llevado a cabo con miles de individuos, concluye que existe una relación positiva entre el consumo de huevos y el riesgo de mortalidad. Ante estos nuevos resultados, los propios autores apelan a más trabajos que corroboren y expliquen su hallazgo; mientras, el consumo de huevos sigue en entredicho.

Huevos y mortalidad: la relación se complica

El estudio, publicado en la revista "American Journal of Clinical Nutrition, ha analizado el consumo de huevos en relación con el riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad. Los varones de mediana edad que comen uno o más huevos al día tienen más riesgo de muerte prematura. Además, si padecen diabetes, el riesgo aumenta considerablemente, ya que la absorción de colesterol en el intestino es mayor en personas con diabetes tipo I. Estas son algunas de las conclusiones que se desprenden de la investigación.

El trabajo, coordinado por Luc Djousse y J. Michael Gaziano, se ha llevado a cabo con personas que han participado en el "Estudio sobre la Salud de los Médicos", que registra los datos sobre la salud de facultativos estadounidenses desde 1981. Parece ser que mientras que el consumo de seis huevos no está asociado con ningún riesgo de mortalidad, la ingesta de siete o más huevos a la semana aumenta en un 23% el riesgo de muerte por todas las causas.

El estudio ha vuelto a abrir el debate. Robert Eckel, de la Universidad de Colorado, indica que los varones de mediana edad deberían ser cautos en el consumo de este alimento. No obstante, también dice que los huevos son como cualquier otro alimento: no son "buenos" ni "malos", y pueden formar parte de una dieta cardiosaludable. De todos modos, los autores del estudio reclaman más investigación para poder corroborar los resultados que han obtenido y ofrecer recomendaciones a la población.

La pauta de las guías de consumo de alimentos para la población española recomienda que para un niño o una persona de tamaño medio o inactiva podría ser conveniente un consumo de tres a cuatro huevos a la semana, mientras que una persona corpulenta, o físicamente activa, podría consumir hasta siete huevos por semana, una recomendación al límite de lo que apunta este último estudio como consumo de riesgo.

De alimento "peligroso" a alimento funcional

Según el Instituto de Estudios del Huevo, es posible que el ser humano primitivo iniciara el consumo de huevos al observar cómo animales de ciertas especies comían huevos de aves y reptiles. Más tarde, este consumo esporádico sería más frecuente, pero limitado a períodos de puesta de las aves salvajes. El huevo, de este modo, formaría parte paulatinamente de la alimentación humana.

Lo cierto es que durante cientos de años ha tenido una buena reputación basada en su perfil nutricional como alimento proteico y energético y en su cantidad sustancialmente importante de vitaminas y minerales. La información sobre el colesterol y la enfermedad coronaria que se empezó a difundir en los años 60 dio paso a que aparecieran en los medios los primeros vínculos científicos entre la dieta y los problemas cardíacos, que acabó con las publicaciones de la "American Heart Association" sobre las limitaciones de la ingesta de colesterol a menos de 300 mg al día, lo que incluía disminuir el consumo de ciertos alimentos entre los que destacó precisamente el huevo.

Lo cierto es que hasta el año pasado, todos los estudios en epidemiología nutricional realizados en la última década indican una débil elevación del colesterol plasmático con los cambios de colesterol dietético. Es decir, los alimentos con alto contenido de colesterol no influyen, como se pensaba, en la cantidad de colesterol total. El mayor estudio realizado con 118.000 personas para analizar la relación entre el consumo de este alimento y el padecimiento de enfermedades cardiovasculares puso de relieve que el consumo de hasta un huevo por día no tiene impacto significativo en la mortalidad por este tipo de procesos. Por otra parte, un estudio publicado en el "Center National de la Recherche Scientifique" demostró que las personas que tomaban más de cuatro huevos por semana registraban cifras inferiores de colesterol sérico respecto a quienes consumían uno o menos huevos por semana.

Este alimento aporta a la dieta antioxidantes como la luteína y zeaxantina, implicados en la prevención de la degeneración macular senil, y otros componentes como la lecitina, vitaminas del grupo B y vitaminas liposolubles. Un huevo aporta la fosfatidilcolina necesaria para cubrir las necesidades diarias de colina, sustancia implicada en la formación del neurotransmisor acetilcolina y cuya carencia puede dar lugar a degeneración hepática, problemas renales y pancreáticos, pérdida de memoria, infertilidad, anormalidades óseas, etc. La "American Dietetic Association" incluye dentro de la definición de alimento funcional la de los alimentos naturales que no hayan sido enriquecidos o fortificados y que aporten beneficios concretos para la salud. El huevo es un alimento natural que se puede clasificar dentro de estos parámetros, por lo que algunos investigadores ya lo tratan de "funcional".

ALIMENTO BÁSICO EN LA DIETA

Imagen: Ove Tøpfer

El huevo, y de esto no cabe la menor duda, tiene una enorme riqueza alimenticia, y su inclusión en la dieta muestra, por ello, un gran interés en cuanto a beneficios nutricionales y sanitarios. Sus proteínas son de tal valor que se toman como patrón de referencia para determinar la calidad proteica de otros alimentos, dado que contienen en una proporción óptima todos los aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita. En concreto aporta 13 gramos de proteínas por cada 100 gramos. El hecho de que se trate de un alimento apetecible y fácil de digerir lo hacen útil en la alimentación de niños, embarazadas, ancianos y personas enfermas.

Además, al ser un alimento con elevada densidad de nutrientes es de utilidad en los programas de pérdida de peso y en la dieta media de las personas preocupadas por conseguir un aporte adecuado de vitaminas y minerales sin tomar un exceso de energía. A raíz de las últimas investigaciones sólo cabe esperar más resultados de trabajos que den luz sobre la aparente relación positiva entre el consumo de huevos y mortalidad. La cuestión parece estar en la ración semanal y en las características fisiológicas y patológicas de cada individuo. Lo más recomendable es consumir huevos con moderación sin denostar este alimento que ha formado parte de la dieta humana desde siempre y que aporta valiosos nutrientes.




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