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Este cálculo servirá de ayuda a la hora de contratar el suministro de electricidad
La cantidad de energía que se consume en un hogar puede variar sustancialmente dependiendo de las distintas épocas del año, pero aún así, es conveniente hacer un cálculo aproximado de cuánto se gasta para de esta manera ajustarse lo más posible al contrato más ventajoso. Esto se debe a que las empresas eléctricas ofrecen distintos tipos de contratos dependiendo de la energía consumida. De todas maneras, siempre es posible pedir un aumento de potencia si se considera necesario.
Si el uso de los electrodomésticos es básico, la energía consumida estará cercana a los tres kilovatios. Este consumo será el correspondiente a la luz, un calentador, el frigorífico y los pequeños electrodomésticos de uso cotidiano, como el secador, el radiocassete o la aspiradora.
Si además de estos aparatos la instalación debe alimentar también a un lavaplatos, una lavadora y una cocina u horno eléctrico, el consumo medio aumentará hasta los seis kilovatios. Si se utiliza la cocina y el horno eléctrico a la vez, serán necesarios unos nueve kilovatios.
El máximo consumo proviene del uso de la calefacción eléctrica, incremento que, evidentemente, se notará sobre todo durante el invierno. En este caso serán necesarios de 12 a 36 kilovatios.
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