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Commotio cordis o el "toque de la muerte"

Un golpe seco en el centro del tórax mientras se practica deporte puede provocar una arritmia letal

Imagen: Little Baby G

Un niño juega a la pelota con un amigo y, en uno de los lanzamientos, la pelota impacta en su pecho. Al cabo de pocos segundos se desploma. En un partido de béisbol, la pelota golpea el tórax de un jugador. Éste se agacha, la recoge y la lanza a otro jugador. Al cabo de unos segundos cae al suelo, inconsciente. Ambos han sufrido un commotio cordis, una entidad poco conocida que afecta sobre todo a individuos que reciben un golpe en el pecho, a menudo, mientras realizan una actividad deportiva. El traumatismo en la pared torácica provoca una fibrilación ventricular y, si no se actúa de manera inmediata, causa la muerte.

El commotio cordis es una entidad cardíaca que se registra cuando un individuo sufre una fibrilación ventricular (FV), una arritmia grave, después de recibir un golpe en el tórax y muere de manera súbita en un periodo que apenas llega a 20 segundos. El término, que proviene del latín, significa "conmoción del corazón". Se empezó a utilizar a finales del siglo XIX, aunque el fenómeno ya se conocía en la antigua China, donde se desarrolló en el arte marcial con el apelativo de Dim Mak o "golpe de la muerte". En esta práctica, el adversario era derrotado -hasta la muerte- con un golpe seco en la parte izquierda del esternón.

Niños y jóvenes

Este evento cardiaco se caracteriza por la ausencia de daño estructural en el corazón, costillas o esternón, por lo que no debe confundirse con una contusión cardíaca provocada por un golpe, en la cual se causa un daño traumático de los tejidos. Debido al amplio número de circunstancias en las que se puede registrar, se desconoce su frecuencia y los casos diagnosticados son pocos. No obstante, el interés por la patología es creciente, puesto que se ha detectado que la muerte súbita por commotio cordis es más frecuente en niños y jóvenes, varones en el 95% de los casos, durante actividades deportivas o lúdicas.

La FV es una arritmia caracterizada por un desorden en el ritmo y la coordinación de las células del músculo cardiaco

En una revisión publicada recientemente en la revista 'New England Journal of Medicine', se analizan 224 casos de fibrilaciones ventriculares provocadas por un golpe en el pecho sin un daño traumático, durante los últimos 15 años. En la revisión se constata que el 75% de los casos tiene lugar durante actividades deportivas juveniles, tales como béisbol y hockey, y el resto durante actividades lúdicas con los amigos o la familia.

Solo el 9% de los afectados tiene más de 25 años y, de estos, únicamente sobrevive un 25%. Además, el fallecimiento no es inmediato: algunas personas son capaces de moverse e, incluso, hablar unos segundos después de recibir el traumatismo, justo antes de desplomarse.

Fibrilación ventricular: una arritmia letal

La fibrilación ventricular es la causa del fallecimiento de algunos individuos que sufren un golpe en la zona precordial, localizada debajo del pezón izquierdo. La FV es una arritmia caracterizada por un desorden en el ritmo y la coordinación de las células del músculo cardiaco, el miocardio. De esta manera, en lugar de darse un único impulso efectivo que provoca el latido que distribuye la sangre a todo el organismo, se dan, de forma desordenada y en numerosos puntos del corazón, impulsos pequeños que resultan ineficaces.

Este hecho provoca que el corazón no sea capaz de bombear sangre al cerebro y al resto de tejidos. Por este motivo, la persona se desmaya a los pocos segundos y, si la situación no se revierte, fallece en pocos minutos.

Los autores de la revisión explican que en el momento en que se recibe el golpe, la energía transmitida por el objeto se traduce en un aumento de la presión del interior del ventrículo izquierdo. Este incremento de la presión provoca una alteración de las membranas celulares (con la apertura de algunos canales iónicos -que controlan el paso de iones- implicados en el ciclo eléctrico del corazón). Por este motivo, justo en este punto, se origina una perturbación eléctrica que inducirá la arritmia potencialmente letal.

FV tras un golpe

Para determinar las causas que inducen la fibrilación ventricular tras un golpe en el pecho se han realizado varios modelos de estudio, la mayoría de ellos con perros, cerdos y conejos. Las investigaciones han constatado que hay dos factores principales que determinan el commotio cordis. El primero es la localización del golpe, ya que para que se produzca una FV el impacto debe ser frontal, en el pecho, justo por delante del corazón y en el centro. No se han descrito casos de FV provocada por golpes en la espalda o en la zona lateral.

El segundo factor determinante es el tiempo. Dentro del ciclo cardíaco, hay un breve lapso de tiempo (unos 20 milisegundos) en el que el corazón es susceptible de poder desarrollar una FV, ya que es el punto de mayor vulnerabilidad eléctrica. Es el periodo conocido como repolarización, que podría considerarse como el momento eléctrico más frágil del corazón.

PROBABILIDAD DE FV

Aunque en menor medida, otras variables influyen en la probabilidad de sufrir una fibrilación ventricular. Una de ellas es la dirección y la velocidad del objeto responsable del impacto, así como el peso y la forma. Se ha detectado que los objetos redondos, duros y densos son los más peligrosos. Un claro ejemplo es una pelota de béisbol. Por otro lado, la resistencia de la caja torácica del individuo que recibe el impacto también juega un papel relevante.

Éste podría ser, según los especialistas, uno de los motivos que explicaría por qué el commotio cordis se da sobre todo en adolescentes y niños, ya que la inmadurez de la pared torácica podría hacerlos más vulnerables. Por eso, en la práctica de deportes de contacto, susceptibles de recibir traumatismos torácicos, son de vital importancia las medidas protectoras, como petos o casco para la prevención de traumatismos craneales. De forma contraria, una caja torácica más desarrollada y, por lo tanto, más resistente protegería a los pulmones y al corazón.




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