Qué es el hantavirus, cuál es el riesgo de contagio y cómo se puede prevenir

El brote de hantavirus en alta mar pone el foco en una enfermedad rara pero preocupante. Conoce las claves para entender la infección, sus síntomas y las medidas de prevención
Por EROSKI Consumer 6 de mayo de 2026
hantavirus cómo se contagia
El reciente brote de hantavirus que se ha producido en un crucero que navegaba por el océano Atlántico ha disparado la inquietud. De momento, la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha notificado tres personas fallecidas y cinco infectadas, una de las cuales ha sido trasladada a Sudáfrica en estado grave. La embarcación, en la que viajaban 149 personas, había partido el 1 de abril desde Ushuaia (Argentina) con destino a Cabo Verde. Ahora se dirige hacia Canarias, donde se podrá realizar una evaluación de riesgos y un seguimiento médico más exhaustivo. Las preguntas no se han hecho esperar: ¿Qué es el hantavirus y cuál es el riesgo de contagio? ¿Qué síntomas tiene? ¿Hay tratamiento o se puede prevenir? Respondemos a las principales dudas.

Qué es el hantavirus

Los hantavirus (Hantaviridae) son un grupo de virus zoonóticos, lo que significa que se pueden transmitir de los animales a las personas. En el caso de los mamíferos, se transmiten principalmente por roedores y pueden causar enfermedades graves en humanos.

El Ministerio de Sanidad detalla que la infección por hantavirus es una zoonosis poco frecuente pero potencialmente grave. Su impacto clínico puede variar desde síntomas leves hasta cuadros severos con insuficiencia respiratoria y, en ciertos casos, la muerte.

En las personas, estos virus producen sobre todo dos tipos de afecciones: la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR) y el síndrome pulmonar por hantavirus (SPHV), una afección respiratoria muy grave.

Cómo se diagnostica el contagio por hantavirus

Para el diagnóstico de una infección por hantavirus se tiene en cuenta una combinación de síntomas, antecedentes de exposición y pruebas de laboratorio.

Lo primero es la sospecha médica. Comienza cuando una persona presenta síntomas compatibles con este virus y ha estado en lugares donde se han detectado otros casos (como el crucero). También, cuando alguien con síntomas ha estado en entornos donde puede haber roedores o sus excrementos.

Para confirmarlo, se realizan análisis de sangre específicos que detectan:

  • Anticuerpos frente al hantavirus (serología)
  • Material genético del virus en algunos casos

Además, pueden utilizarse otras pruebas para evaluar la gravedad:

  • Radiografía o escáner de tórax (para ver afectación pulmonar)
  • Análisis generales de sangre (para detectar alteraciones características)
análisis de sangre pruebas bronquiectasias
Imagen: Karolina Grabowska

Síntomas y tratamiento de la infección por hantavirus

El periodo de incubación va de una a cinco semanas desde la exposición al virus. En la mayoría de los casos, los primeros síntomas aparecen entre las dos y las cuatro semanas tras el contacto. Pero ¿cuáles son exactamente estos síntomas?

Los expertos señalan que el inicio de la enfermedad suele ser inespecífico y parecido a una gripe, con fiebre, dolor muscular, cansancio, cefalea y, en ocasiones, síntomas digestivos como náuseas o vómitos. Posteriormente, en los casos más graves, puede aparecer dificultad respiratoria progresiva debido a la acumulación de líquido en los pulmones. Esto requiere atención médica urgente, como ha sucedido con la persona que han trasladado del crucero a Sudáfrica.

Sin embargo, no existe un tratamiento antiviral específico. El manejo es fundamentalmente de soporte hospitalario, con medidas como la administración de oxígeno o ventilación mecánica en los casos más graves. Por ello, la detección precoz es clave para mejorar la evolución del paciente.

Cómo se contagia el hantavirus

riesgo de contagio de hantavirus
Imagen: wildpixel / iStock
  • El contagio se produce, sobre todo, al inhalar partículas contaminadas procedentes de la orina, las heces o la saliva de roedores infectados, especialmente en espacios cerrados o mal ventilados.
  • También puede darse por contacto directo; por ejemplo, si se consumen alimentos almacenados en despensas a las que acceden roedores infectados.
  • De forma menos frecuente, se puede contagiar por mordeduras.
  • La transmisión entre personas es extremadamente rara, aunque puede ser algo más probable en un espacio pequeño, como una embarcación.

Qué se recomienda para prevenir el contagio

La principal medida de prevención es evitar el contacto con roedores y sus excrementos. Para ello, es fundamental seguir estas pautas:

  • Mantener los espacios limpios.
  • Almacenar correctamente los alimentos.
  • Sellar posibles accesos de roedores.
  • Extremar las precauciones al limpiar zonas potencialmente contaminadas, utilizando protección (guantes y mascarilla) y evitando levantar polvo.
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