Cómo afectan los incendios forestales al embarazo
Cada verano, los incendios forestales dejan miles de hectáreas calcinadas y obligan a evacuar a cientos de personas. Sin embargo, sus consecuencias van mucho más allá de los daños ambientales o materiales. La evidencia científica apunta a que estos episodios también pueden afectar a la salud de las mujeres embarazadas y al desarrollo de sus bebés.
Un estudio del Centro de Estudios Demográficos (CED) de la Universidad Autónoma de Barcelona, publicado en la revista ‘Perspectives Demogràfiques’‘, identifica dos mecanismos por los que los incendios forestales perjudican al embarazo:
- La contaminación atmosférica provocada por el humo, especialmente por las partículas finas (PM2,5), capaces de desplazarse cientos de kilómetros y deteriorar la calidad del aire incluso lejos del foco del incendio.
- El impacto psicológico asociado a estos episodios: el estrés, el miedo, la incertidumbre o los desplazamientos forzosos que sufren muchas personas cuando el fuego amenaza su entorno.

Así se realizó el estudio
La investigación, titulada ‘Incendios forestales antes del nacimiento: cómo el estrés y el humo afectan la salud de los recién nacidos en España’, analizó cerca de 3,4 millones de nacimientos registrados entre 2008 y 2021 a partir de los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE). El análisis se centró en municipios de más de 10.000 habitantes, donde se concentra alrededor del 85 % de los nacimientos del país.
Para medir la exposición, los investigadores identificaron grandes incendios forestales, de más de 500 hectáreas quemadas, en el municipio de residencia de la madre durante el embarazo, a partir de la información del Sistema Europeo de Información sobre Incendios Forestales (EFFIS). Después, compararon los resultados de las mujeres expuestas con los de aquellas que vivían en zonas sin incendios, teniendo en cuenta factores individuales, geográficos y temporales.
Incendios, un mayor riesgo para el bebé
Los resultados del estudio muestran que las embarazadas que viven cerca de un gran incendio tienen un mayor riesgo de que su bebé nazca con bajo peso o de forma prematura. En concreto, la probabilidad aumenta en 0,4 puntos porcentuales, lo que supone un incremento cercano al 10 % en el riesgo de bajo peso al nacer. Los investigadores señalan que la reducción del peso al nacer es comparable al efecto que tendría una semana de consumo de tabaco durante la gestación.
“Aunque pueda parecer un incremento modesto, en una temporada virulenta de incendios miles de mujeres embarazadas pueden estar expuestas al mismo tiempo, e incluso pequeñas variaciones se traducen en un número significativo de bebés afectados”, explica María Rubio Cabañez, investigadora del CED-UAB. “Además, los bebés que nacen con bajo peso o prematuros presentan un mayor riesgo de problemas respiratorios, dificultades en el desarrollo y peor salud a lo largo de la vida”, añade.
👉 Los efectos del humo de los incendios
Pero el impacto de los incendios no se limita al lugar donde arde el fuego. El humo puede desplazarse cientos de kilómetros y deteriorar la calidad del aire en zonas muy alejadas del foco, de modo que mujeres embarazadas que nunca han estado cerca del incendio también pueden verse expuestas a sus consecuencias.
La principal amenaza son las partículas finas (PM2,5), un contaminante de tamaño microscópico capaz de penetrar profundamente en los pulmones y pasar al torrente sanguíneo. Una vez en el organismo, favorecen procesos inflamatorios y de estrés oxidativo que pueden alterar el correcto aporte de oxígeno y nutrientes al feto, un aspecto clave para su desarrollo.
Los resultados del estudio muestran una relación clara: cuanto mayor es el número de días de exposición al humo durante la gestación, mayor es también el riesgo de parto prematuro y de que el bebé nazca con bajo peso.

👉 El estrés como factor añadido
El humo no explica por sí solo el impacto de los incendios sobre el embarazo. La investigación también muestra que el estrés provocado por estos episodios actúa como un factor de riesgo independiente. La amenaza de las llamas, el miedo, las evacuaciones o la alteración de la vida cotidiana pueden afectar al desarrollo de la gestación, incluso cuando la exposición al humo es limitada.
Los autores observaron, además, que los dos mecanismos no actúan del mismo modo a lo largo del embarazo:
- la proximidad al incendio tiene un mayor impacto durante el primer y el tercer trimestre.
- la contaminación por humo resulta especialmente perjudicial en el segundo trimestre.
“Al intensificar el cambio climático las condiciones propicias para los incendios en el Mediterráneo, las consecuencias para las generaciones futuras empiezan incluso antes de nacer”, concluye Rubio Cabañez.
El noroeste, la zona más expuesta
El estudio también revela que la exposición al humo de los incendios no es igual en toda España. Durante el periodo analizado, el noroeste concentró los niveles más elevados de contaminación asociada a estos episodios. Mientras que buena parte del centro y del este peninsular registró menos de 25 días con niveles altos de humo entre 2008 y 2021, algunos municipios del noroeste, situados a sotavento de las áreas con mayor riesgo de incendios, superaron los 100 días de exposición.
Ante estos resultados, los autores sostienen que las mujeres embarazadas deberían ser consideradas un colectivo especialmente vulnerable durante las emergencias por incendios forestales. Entre las medidas que proponen figuran incorporar la salud reproductiva a los planes de emergencia, garantizar la continuidad de la atención prenatal durante las evacuaciones y emitir avisos tempranos para reducir la exposición al humo.


