Barritas energéticas o frutos secos: ¿en qué se diferencian?

Las barritas energéticas y los frutos secos pueden parecer alimentos equivalentes, pero no lo son. Te mostramos las principales diferencias y las recomendaciones de consumo
Por EROSKI Consumer 13 de marzo de 2021
barritas energeticas vs frutos secos
Imagen: Getty Images

Barritas energéticas y frutos secos: lo que nos aportan

Las barritas energéticas y los frutos secos pueden parecer alimentos equivalentes, pero no lo son. De hecho, ni siquiera todas las barritas son iguales entre sí, como hemos visto en este artículo. La principal diferencia entre ellas y los frutos secos no está tanto en las calorías, sino en los hidratos de carbono (y, más en concreto, en los azúcares), que tienen mayor presencia en las barritas. Los frutos secos, por su parte, aportan más cantidad de fibra y proteínas.

? Barrita de cereales (25 gramos)

  • 110 kcal
  • 5 g de grasa
  • 1,5 g de grasas saturadas
  • 17 g de hidratos de carbono
  • 7 g de azúcares
  • 1,5 g de fibra

? Barrita de frutos secos (25 gramos)

  • 140 kcal
  • 10 g de grasa
  • 2 g de grasas saturadas
  • 7 g de hidratos de carbono
  • 5 g de azúcares
  • 2,2 g de fibra
  • 4,5 g de proteína

? Almendras (25 gramos)

  • 148 kcal
  • 12,4 g de grasa
  • 0,9 g de grasas saturadas
  • 2,4 g de hidratos de carbono
  • 1 g de azúcares
  • 3 g de fibra
  • 5,3 g de proteína

Barritas energéticas: ¿cuál es el mejor momento para consumirlas?

En los envases de algunas barritas se indica una sugerencia de consumo. Por ejemplo, en Chocokrispies y Nestlé Fitness se muestra el mensaje “barritas de desayuno”, en Nature Valley y Nestlé Fitness se hace alusión a la práctica deportiva, mientras que en otras como Eroski o Chocokrispies se indica que son aptas para todo tipo de ocasiones: el trabajo o el colegio, la práctica deportiva, como tentempié…

Este es uno de los aspectos fundamentales que hay que considerar al consumir este tipo de productos. La gran mayoría no son recomendables para el día a día, ya sea como tentempié o como desayuno, dado su elevado contenido de azúcares y la presencia de otros ingredientes insanos, como harinas refinadas o aceites de mala calidad nutricional.

Las más saludables, Bekind y El Almendro, podrían ser aptas, pero tienen un precio muy elevado (1,33 euros y 0,52 euros respectivamente), así que resultaría preferible optar por opciones más económicas y, sobre todo, más saludables: por ejemplo, 25 gramos de almendras cuestan en torno a 0,43 euros.

Por otra parte, estas barritas podrían ser una opción adecuada para ciertas situaciones, por ejemplo, para la práctica deportiva intensa y prolongada (más de 90 minutos), ya que aportan energía y nutrientes, son saciantes y fáciles de transportar y de consumir.

Barritas energéticas: aptas para vegetarianos, no todas para veganos

A juzgar por los ingredientes que se muestran en la etiqueta, todas las barritas analizadas en la Guía de Compra de marzo son aptas para personas vegetarianas, es decir, aquellas que no consumen carne y pescado. Así se indica en los envases de Nature Valley, Kellogg’s chocolate con leche y Chocokrispies de Kellogg’s, en las que se muestra un icono informativo en este sentido.

Ahora bien, no todas las barritas son aptas para personas veganas; es decir, aquellas que no consumen ningún producto de origen animal, ya que la mayoría están elaboradas con ingredientes como leche o miel. En este sentido solo es adecuada la barrita Hero muesly, que además lo indica en su envase.

Clean label: etiquetas nutricionales más claras

En algunos productos no es fácil leer ni interpretar la etiqueta porque la lista de ingredientes es muy larga e incluye infinidad de sustancias. Ocurre porque muchos de los elementos que componen la barrita son ingredientes compuestos, como el chocolate, formado a su vez por cacao, manteca de cacao y azúcar. Además, es habitual el uso de otros ingredientes que cumplen funciones tecnológicas, como emulgentes (por ejemplo, lecitina de soja) o sustancias que mejoran la textura, como leche en polvo o sorbitol.

Sin embargo, en algunas barritas, como El Almendro, Nature Valley o Bekind, se opta por una formulación mucho más sencilla, lo que se traduce en una etiqueta más fácil de comprender. Es lo que se conoce como “etiqueta limpia” o “clean label”.