Cómo elegir un buen pulpo y prepararlo para que quede exquisito

El pulpo es un alimento muy saludable, además de un manjar, y cada presentación tiene sus ventajas. Te damos las claves para elegirlo y prepararlo, ya sea fresco, congelado o en conserva
Por EROSKI Consumer 28 de noviembre de 2025
cómo elegir un pulpo y prepararlo
El pulpo es uno de esos alimentos que se disfrutan más en los momentos especiales. Según los últimos datos disponibles, en España consumimos algo menos de un kilo por persona cada año, en buena medida, por el aumento de los precios. Sin embargo, hay algo que se mantiene invariable: en algunas zonas de nuestro país, como Galicia, es un claro referente de la identidad gastronómica local, y en todas fascina a cocineros y comensales. Además, es un manjar muy saludable. Te contamos algunos trucos para elegirlo y prepararlo.

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Una ración de pulpo a la gallega es, además de un «buque insignia» delicioso, una propuesta saludable baja en grasas y poco calórica, que a la vez nos aporta proteínas, minerales y vitamina A. Con las patatas hervidas y el aceite de oliva conforma un plato muy completo desde el punto de vista nutricional. Pero ¿sabes en qué hay que fijarse para escoger un buen pulpo, ya sea fresco, congelado o en conserva?

Pulpo fresco, congelado y en conserva

elegir pulpo
Imagen: RDNE Stock project

En el mercado podemos encontrar el pulpo, principalmente, de tres maneras: fresco, congelado y en conserva. En general, lo preferimos fresco, si bien las ventas de congelados no son nada desdeñables. Esto es lo que debemos saber, según las presentaciones:

🐙 Fresco

Para elegir un buen ejemplar nos tenemos que fijar en su consistencia, que debe ser firme, y en su textura, que ha de ser suave, lisa y húmeda. El color tiene que ser vivaz y brillante, sin manchas, y su aroma, suave y agradable; un olor demasiado pronunciado indica falta de frescura.

La principal ventaja es que podemos comprobar por nosotros mismos la calidad del producto y decidir desde el inicio de qué manera lo vamos a ablandar y preparar.

🐙 Congelado

Escogerlo no tiene mucho misterio, ya que la información del producto viene detallada en la etiqueta. Allí deberemos encontrar datos importantes como el método de producción, la zona de captura, el peso o la fecha de caducidad. Eso sí, la compra requiere precaución: si no lo prepararemos de inmediato, es necesario vigilar que no se rompa la cadena de frío.

La ventaja del pulpo congelado es que cuando lo cocinemos quedará tierno sin necesidad de golpearlo, ya que la congelación es una forma eficaz de ablandar su carne.

🐙 En conserva

Hay unas cuantas opciones: en aceite, al escabeche, al ajillo… Esta presentación tiene dos ventajas principales: la duración del producto y la facilidad de consumo. Con las conservas podemos tener fondo de armario para ocasiones especiales o resolver una comida exprés. Abrir una lata y servir el contenido en un plato es, sin duda, la manera más práctica de degustar este alimento en casa.

En contrapartida, no podemos intervenir en la preparación ni elegir el contenido preciso de las salsas, los líquidos de cobertura, la cantidad de sal o las especias. También es la opción más cara. El precio por kilo va de los 30 a los 50 euros, según marcas.

Asustar al pulpo: cómo y por qué

El pulpo se prepara de muchas formas, algunas muy conocidas. Pero hay recetas menos famosas de hacer el pulpo. Por ejemplo, en la costa almeriense y granadina se estila el pulpo seco (lavado y secado al sol, como si fuera una camiseta). Este método aumenta su tiempo de conservación y va muy bien para hacerlo en trocitos a la plancha.

cómo cocinar pulpo
Imagen: RDNE Stock project

Curiosidades aparte, los modos más prácticos de hacerlo en casa son hervido y a la plancha. En ambos casos, es necesario ablandarlo antes. Para ello, lo más fácil es congelarlo durante un par de días y descongelarlo antes de empezar a cocinar. La explicación es sencilla: cuando el agua que contiene el pulpo se convierte en hielo, ocupa más volumen, y los tejidos internos del animal se rompen y, en consecuencia, la carne queda más tierna.

  • Si lo cocemos, tendremos que asustarlo; es decir, meterlo y sacarlo tres veces de la cazuela con agua hirviendo antes de dejarlo allí. Esto también mejora su consistencia y textura. Unos 30-50 minutos de hervor son suficientes (dependiendo del tamaño).
  • Para hacerlo a la plancha, utilizamos el pulpo previamente cocido. Calentamos bien la plancha, vertemos unas gotitas de aceite y unas láminas de ajo, y hacemos las patas durante 5 minutos vuelta y vuelta, lo suficiente para que se doren (y sin exagerar para que no se sequen).
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