Las molestias de una otitis se localizan en el oído medio, detrás del tímpano, donde se comunica con las fosas nasales por medio de la trompa de Eustaquio. Pero ¿de qué forma se nota en el menor? ¿Cómo detectar que el peque tiene una infección de oído? En este artículo te damos las pistas que pueden alertarte, además de recoger la principal información que debes saber sobre la otitis.
Cómo saber si el niño tiene otitis
Es uno de los gestos más comunes en los niños, sobre todo cuando están resfriados o acaban de tener un fuerte catarro: se tocan constantemente la oreja, incluso tiran a menudo de ella por el dolor insoportable que sienten. Pero no es el único síntoma que puede advertirte de la posibilidad de que tu hijo padezca una infección de oído. Fíjate en su comportamiento:
- El llanto brusco y a gritos de un bebé es el principal síntoma de una inflamación en el oído.
- El peque está molesto, llora y se queja más de lo normal. Está inapetente, o incluso vomita.
- Al niño le cuesta conciliar el sueño, duerme a trompicones.
- Se mueve con torpeza o tiene dificultad para mantener el equilibrio.
- Escucha mal: no responde a lo que le dices, o pide que se lo repitas.
- Los más grandes expresan que les duele el oído o sienten que lo tienen taponado.
- El menor tiene fiebre.
- Muestra supuración: por el oído sale un líquido amarillo, verde o con mal olor.
Si sospechas que tu hijo tiene otitis, llévale al pediatra para que diagnostique, según los síntomas, el tipo de infección y el tratamiento que debe seguir.
Qué es la otitis y qué lo causa
La otitis es una infección de oído causada por una bacteria o un virus en el oído medio. A menudo esta infección es el resultado de otra enfermedad —resfriado, gripe o alergia— que provoca congestión e hinchazón de los conductos nasales, la garganta y la trompa de Eustaquio.
Este tubo muy fino se encuentra entre el oído medio y la parte posterior de la garganta y se encarga de drenar el líquido que se produce en el oído medio. La infección se ocasiona cuando esta estructura se bloquea y, por lo tanto, acumula el líquido, dando lugar a lo que se llama una disfunción tubárica.
Tipos de otitis y sus síntomas

Bajo el término médico de otitis se agrupan distintos tipos de infecciones de oído. Los principales son la externa y la media.
👂 Otitis externa
La otitis externa, conocida como otitis de las piscinas o del nadador, consiste en la inflamación del conducto auditivo externo, situado antes de llegar al tímpano.
Sus síntomas son picor y un fuerte dolor de oídos. Este malestar se agudiza al tirar de la oreja o a medida que se produce la salida de la secreción purulenta (pus), ya que suelen estar causadas por una infección.
👂 Otitis media
El otro tipo de otitis es el que afecta al oído medio, que se encuentra detrás del tímpano y cuya única comunicación con el exterior se produce a través de la trompa de Eustaquio. Se origina por una infección que asciende desde la nasofaringe, llega al oído medio y se inflama la capa de la mucosa que recubre el oído medio.
Esta otitis puede manifestarse de dos formas:
🔴 Otitis media aguda
La forma aguda se produce cuando la mucosidad se acumula en el oído medio por un resfriado y se infecta por distintas bacterias. Entre los síntomas de la otitis media pueden aparecer:
- fiebre
- dolor fuerte en el oído, más por la noche
- salida de pus y perforación del tímpano
- sensación de presión o taponamiento en los oídos
- vértigo y mareo
Cuando la otitis y la supuración característica de esta infección persisten durante meses se la conoce como otitis media aguda persistente o crónica. Y si estas otitis aparecen muy a menudo, se denominan otitis medias agudas recurrentes.
🔴 Otitis media serosa
A diferencia de la otitis media aguda, la forma serosa no es una infección, sino una acumulación de moco claro en el oído medio. Además, ni produce fiebre ni dolor, pero sí hipoacusia o sordera, zumbidos o sensación de presión en el oído.
La otitis media serosa(OME) está causada por la estrechez de la trompa de Eustaquio, que dificulta la salida del moco. Si no provoca los síntomas descritos, se corrige por sí sola, ya que la trompa se va ensanchando con la edad. De hecho, es muy común en la infancia, ya que la trompa, más corta y plana en esta etapa vital, facilita que el moco quede atrapado.
Diagnóstico, tratamiento y prevención

Para determinar que el peque tiene una otitis, el pediatra examinará el interior del oído del menor empleando para ello un otoscopio. Esta exploración deberá mostrar zonas enrojecidas, burbujas de aire o líquido detrás del tímpano. Además, es probable que pueda observar una perforación.
El tratamiento habitual de la otitis media aguda se basa en dar analgésicos. Sin embargo, si hay supuración, recetarán antibióticos durante 10 o 14 días. Lo normal es que con el tratamiento se experimente una considerable mejora a las 48 horas. En ocasiones, se puede recomendar reposo en la cama para que la recuperación sea más rápida y total.
✅ ¿Cómo prevenir la otitis?
Está en nuestra mano prevenir en el niño las infecciones de oído durante todo el año y, especialmente, evitar las otitis en verano con medidas como las que se detallan a continuación:
- Fomentar la lactancia materna.
- Hacer lavados nasales frecuentes, especialmente si hay resfriado.
- Evitar temperaturas excesivas y la humedad en las habitaciones.
- Secar bien las orejas después de una ducha o baño y protegerlas en el invierno cuando se sale o se pasea.
- Lavar bien las manos después de toser o estornudar.
- No estar en contacto con personas enfermas por mucho tiempo. La otitis no es contagiosa, pero hay enfermedades virales que pueden provocar una infección de oído.
- Evitar ambientes con humo de tabaco.
- Solicitar una cita con el médico en cuanto se identifique algún síntoma que sugiera infecciones del oído.


