Padres y madres: cómo afrontar sin miedo los retos de la adolescencia

La adolescencia es una etapa difícil de abordar educativamente. Disfrutar de este periodo en familia y enriquecerse mutuamente depende muchas veces de la actitud de los padres
Por Sonia Recio 27 de abril de 2022
adolescencia familia
Imagen: Mike Scheid
Convivir con un adolescente no es una tarea sencilla. Para muchos padres y madres, aceptar que ese adorable pequeñín que hace días apenas levantaba un palmo del suelo se está transformando en un ser adulto (la mayoría de las veces muy diferente al que conocíamos) supone un gran esfuerzo. La adolescencia es una etapa vital compleja y está repleta de conflictos y enfrentamientos familiares. Sin embargo, y aunque a los adultos nos parezca imposible, es posible vivirla de otra forma. La Fundación FAD Juventud da algunos consejos para lograrlo.

Adolescencia: el miedo ante lo desconocido paraliza a los padres

Casi 9 de cada 10 adultos consideran que tanto las madres como los padres se sienten desbordados con la adolescencia de sus hijos e hijas. Esta es una de las conclusiones de la investigación “Entre la añoranza y la incomprensión. La adolescencia del siglo XXI desde las percepciones del mundo adulto”, realizado por el Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de Fundación FAD Juventud. El estudio, que trata de entender qué es la adolescencia y cómo son los adolescentes en el momento actual a los ojos de los adultos (con o sin hijos), muestra que para los mayores esta etapa es realmente complicada: un alto porcentaje la catalogan de “turbulenta” y “montaña rusa”.

El informe de FAD señala al miedo como uno de lo principales motivos por los que los padres y madres no se hacen con sus hijos e hijas. El 82 % de las personas participantes en el estudio cree que las personas adultas no se atreven a prohibir cosas a los adolescentes. Los progenitores acusan un importante temor a perder el control sobre sus descendientes, a que se conviertan en unos auténticos desconocidos. A veces ambos, hijos y padres, se consideran “enemigos íntimos”, estableciéndose una balanza de amor/odio.

Las principales fuentes de conflictos son el uso de las tecnologías (señalado por un 47,7 %), los consumos de sustancias (38,9 %) y los estudios (30,9 %).

Con independencia del detonante del enfrentamiento, la investigación pone de manifiesto la existencia de importantes barreras de comunicación entre los padres y madres y sus hijos e hijas adolescentes. Según el estudio, cuatro de cada diez personas adultas creen que se escucha poco o nada a los adolescentes. La distorsión intergeneracional se aprecia como trasfondo: parece que los adultos están convencidos que cualquier tiempo pasado fue mejor, lo que en el fondo muestra una visión muy negativa de los adolescentes actuales respecto a generaciones anteriores.

No estigmatizar la adolescencia

adolescentes calleImagen: Max Fischer

La Fundación FAD Juventud quiere ayudar a modificar la manera en la que los adultos se enfrentan a la adolescencia de sus hijos e hijas. Su nueva campaña de sensibilización, bautizada “La adolescencia de tus hijos te pondrá a prueba. Así que ni le tengas miedo, ni le des la espalda. Descubre cómo disfrutarla”, busca sensibilizar y provocar un cambio de actitud en la sociedad y, especialmente, en los padres y madres con hijos e hijas entre 9 y 17 años.

Para FAD esta etapa del desarrollo personal, lejos de ser un problema, puede ser un periodo de enriquecimiento para todos los miembros de la familia. Tan solo hay que tratar de generar un entorno menos hostil para que los adolescentes crezcan en autonomía, responsabilidad e independencia.

Su nueva campaña pretende transmitir la importancia de modificar la mirada adulta sobre los adolescentes para no estigmatizar un periodo importantísimo del desarrollo de las personas. Para Beatriz Martín Padura, directora general de esta fundación, se trata de “lanzar un mensaje positivo que, aparentemente, podría contrastar con la experiencia más o menos incómoda que viven todos los padres que se enfrentan, cada día, a la adolescencia de sus hijos”.

El concepto creativo de la campaña invita a los padres y madres a mirar de frente lo malo y sumergirse en lo bueno de esta etapa. La idea es que, con tenacidad, paciencia, empatía, dedicación y cariño, los padres y madres no solo pueden capear con soltura la adolescencia de sus hijos e hijas, sino que también pueden disfrutar plenamente de ella.

✅​ Recursos para afrontar los cambios de tus hijos adolescentes

La página web de la Fundación FAD Juventud pone a disposición de los adultos un repositorio de recursos que ayudan a acompañar mejor esta etapa vital, poniendo énfasis en los momentos más críticos. Hay material para prevenir conductas de riesgo, afrontar la alfabetización digital, mejorar la comunicación y fortalecer la educación sexual, así como propuestas formativas y cursos relacionados con la construcción de identidad adolescente.

Además, todos aquellos que los necesiten pueden contactar telefónicamente con el Servicio de Orientación e Información de FAD (SIOF), 900 16 15 15, atendido por profesionales y voluntarios especializados en trabajar en el desarrollo positivo de adolescentes y jóvenes.

Diez consejos para padres y madres de adolescentes

La adolescencia viene cargada de nuevas actitudes y aptitudes en los hijos e hijas. La búsqueda de una identidad personal, la necesidad de adquirir autonomía, la forja de opiniones distintas a la de los progenitores y su posición crítica respecto a sí mismos y a su entorno pueden desquiciar y frustrar a muchos padres y madres. A pesar de los vaivenes emocionales que experimenten los menores de edad, la familia debe proporcionar un espacio de cobijo, seguridad y apoyo incondicional a los adolescentes.

La Fundación FAD, consciente de esta problemática, brinda este sencillo y completo decálogo que puede ser de gran ayudar para los padres y madres:

  • Escucha a tu hijo/a y trata de entender su punto de vista: no le digas constantemente lo que tiene que hacer.
  • Demuestra respeto por sus decisiones, indecisiones, elecciones y sentimientos.
  • Manifiesta interés por lo que hace y por lo que le gusta.
  • Evidencia confianza en sus decisiones y actuaciones.
  • Acuerda unas reglas de convivencia básicas.
  • No critiques su conducta, expresa tus sentimientos.
  • Valora constructivamente los resultados de sus esfuerzos o intentos, especialmente si son negativos.
  • Anímale a seguir intentándolo, recuérdale que el futuro no está cerrado.
  • Habla de ti (o de otros adultos) sin mostrar perfección.
  • Relájate, aprovecha que tienes más tiempo personal.