Por qué las dietas astringentes no son recomendables en la infancia

Según la evidencia más actual, no se ha demostrado beneficio alguno en los menores con este tipo de dietas: ni acorta la diarrea ni mejora su evolución
Por María Huidobro González 10 de diciembre de 2025
plato de arroz blanco
Imagen: Seiya Maeda
De repente, el peque necesita con urgencia ir al baño. Sus heces son blandas o líquidas y, en poco tiempo, su frecuencia o cantidad aumenta de manera considerable. Tiene diarrea aguda. En estos casos, independientemente de la causa y de que la gastroenteritis infantil se acompañe o no de fiebre, vómitos, dolor abdominal o falta de apetito, lo importante es que el menor esté bien hidratado. Pero para eso no hace falta que haga dieta astringente. De hecho, no es recomendable. ¿Por qué? Te lo contamos a continuación.

Qué es una dieta astringente

Una dieta astringente es el tipo de alimentación indicada, principalmente, para personas que sufren un proceso de diarrea, con el fin de ralentizar el tránsito intestinal, disminuyendo el volumen y la frecuencia de las deposiciones. Se basa, por tanto, en eliminar los alimentos que irritan la mucosa intestinal y que podrían digerirse o absorberse mal, mientras que se ofrecen alimentos que estriñen, es decir, que retrasan el curso del contenido intestinal y dificultan su evacuación, de cara a avanzar hacia una alimentación normal.

Para ello, durante las primeras 24 horas, el objetivo estará en reponer la pérdida de líquidos y electrolitos con sueros de rehidratación oral para evitar la deshidratación. Y después, en ir incorporando comidas sólidas que restablezcan el sistema digestivo.

✔️ ¿Qué se puede comer en una dieta astringente?

Esta dieta antidiarreica se caracteriza por ser baja en fibra insoluble y grasa, además de exenta de alimentos con lactosa, irritantes o flatulentos. Se reparte en seis tomas con poca cantidad de comida no muy fría ni muy caliente y cocinada de manera sencilla (plancha, hervido, vapor, horno).

¿Cuáles son los alimentos astringentes? Según expertos como la Sociedad Española de Endocrinología y nutrición (SEEN) o la Fundación Española del Aparato digestivo (FEAD), los menús de una dieta astringente incluyen los siguientes alimentos:

  • Leche sin lactosa, yogur natural descremado.
  • Pasta, arroz muy cocido, pan tostado (no integral), patata.
  • Plátano maduro, pera o manzana sin piel rallada, membrillo, frutas en almíbar, zanahorias y calabazas cocidas.
  • Pescado blanco, huevos, pollo sin piel, conejo, jamón cocido o serrano sin grasa, carnes magras (solomillo y lomo).

❌ Alimentos desaconsejados en una dieta astringente

Sin embargo, quedan fuera de la dieta astringente los alimentos grasos (fritos, embutidos, patés, mantequilla, nata), verduras fibrosas y flatulentas (coles, alcachofas, pimientos), legumbres, frutos secos, cereales integrales, chocolate, zumos, bebidas con gas, té, café o alcohol.

Razones para no hacer dieta astringente en la infancia

Si bien en los adultos es recomendable seguir una dieta astringente en caso de diarrea, no ocurre lo mismo con los peques.

Por un lado, no es necesario ningún tipo de ayuno si el menor tiene diarrea. Antes se pensaba que el ayuno prolongado disminuía la duración y gravedad de esta situación, pero no.

“No existe ninguna evidencia científica que avale el beneficio de la dieta absoluta. De hecho, al menos en niños, está contraindicada porque puede empeorar el estado nutricional y aumentar la gravedad de la diarrea”, señala el especialista digestivo Robin Rivera, en recomendaciones dietéticas de la FEAD. En concreto, ocasiona atrofia vellositaria, disminuye la actividad enzimática y aumenta la permeabilidad de la mucosa.

manzana dieta infantil
Imagen: Towfiqu barbhuiya

➡️ No es imprescindible

Asimismo, desde hace tiempo, se desaconseja la dieta astringente en diarrea infantil. “La dieta astringente no es imprescindible”, sostienen desde la Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP). Y es que no se ha demostrado beneficio alguno en los menores con este tipo de dietas, como recuerdan los pediatras de atención primaria (AEPap). La conocida también como dieta BRAT (plátanos, arroz, puré de manzana y tostadas) ni acorta la diarrea ni mejora su evolución.

➡️ Es perjudicial

Además, hacer dieta astringente puede tener consecuencias en los niños y niñas:

  • lenta recuperación del epitelio intestinal. La dieta astringente carece de nutrientes suficientes para ayudar a que el tubo digestivo del peque se recupere, comentan desde la Academia Americana de Pediatría (AAP).
  • pérdida del apetito: la restricción de comida puede hacer que el niño quiera comer todavía menos.

Y de estos dos efectos derivan otras repercusiones:

  • pérdida de peso y masa muscular.
  • déficit de micronutrientes: hierro, zinc…
  • riesgo de desnutrición.

➡️ La alimentación temprana sí tiene beneficios

Por lo tanto, se aconseja incorporar alimentos desde bien pronto. Como apunta la Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP), la alimentación precoz no empeora ni prolonga la diarrea aguda. Además, no produce más vómitos ni intolerancia a la lactosa. Y, por supuesto, ayuda a que el peque gane peso.

De hecho, la introducción temprana de alimentos “disminuye los cambios en la permeabilidad intestinal, contribuye al restablecimiento de los enterocitos y favorece la actividad de disacaridasas, mejorando con ello el estado nutricional del niño”, según explican los expertos.

Incluso no se recomiendan las fórmulas infantiles sin lactosa en los lactantes, ni leche sin lactosa en los niños mayores con diarrea, porque los estudios confirman que la mayoría de los menores tolera bien la leche. Solo sería necesario en caso de intolerancia a la lactosa demostrada, con diarrea prolongada que empeora con la leche.

Qué hacer en caso de diarrea infantil

diarrea infantil
Imagen: cottonbro studio

No hay una alimentación específica para la diarrea de los niños. Debe ser la habitual desde el primer momento, adaptada al apetito del menor y ofrecida sin forzar de manera frecuente —no solo como desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena—.

Así, en bebés, la lactancia materna debe mantenerse sin restricción alguna. No obstante, varios estudios han demostrado que la lactancia disminuye la intensidad y la duración de la diarrea. Y, si toman leche artificial, no hace falta dar biberones con la fórmula más diluida; haz el biberón con el número de cacitos habitual.

Y en el caso de niños mayores, basta con una alimentación variada, evitando comidas con mucha grasa, pues retrasan el vaciamiento gástrico, o alimentos ricos en azúcares simples, ya que, por su elevada osmolaridad, pueden empeorar la diarrea. Eso sí, varias investigaciones apuntan que ciertos alimentos se toleran mejor: carbohidratos complejos (arroz, patata, cereales), carne magra, lácteos, frutas y verduras.

👉 Hidratación

Lo importante es evitar la deshidratación. Pero para ello no se deben utilizar soluciones caseras (limonada alcalina), ni bebidas comerciales para reponer las pérdidas de líquidos. No recurras a bebidas isotónicas para deportistas, ni a colas, refrescos o zumos de frutas, pues contienen poco sodio y potasio, demasiada concentración de glucosa, inadecuada proporción sodio/glucosa y una elevada osmolaridad.

Usa las soluciones de rehidratación oral (SRO) que encontrarás en las farmacias, tal y como especifica el fabricante. Estos sueros están compuestos de agua, sodio, cloruro, potasio, glucosa y una base (bicarbonato, citrato sódico, acetato). Se administran en pequeñas cantidades y repetidas en las primeras horas.

👉 ¿Suplementos de zinc?

En nuestro entorno es raro que los niños tomen suplementos de zinc para cortar la diarrea. De hecho, la Sociedad Europea de Gastroenterología Pediátrica Hepatología y Nutrición (ESPGHAN) no lo recomienda.

Sin embargo, junto a la rehidratación oral, los mayores de seis meses desnutridos o en países en vías de desarrollo sí que toman 20 mg/día de este complemento durante 10-14 días, como estipulan en esta declaración conjunta la Organización Mundial de la Salud (OMS) y UNICEF. Así reducen la duración, gravedad y frecuencia de los episodios diarreicos —y la muerte—, aun produciendo vómitos.

👉 ¿Y probióticos?

Alimentos funcionales como los probióticos no son aconsejables de manera general para tratar la diarrea aguda en niños.

La ESPGHAN recomienda su uso en la diarrea vírica solo de las cepas con mayor evidencia: Lactobacillus rhamnosus GG, Saccharomyces boulardii, L. reuteri DSM 17938 y L. rhamnosus 19070-2 y L. reuteri DSM12246.

¿Y si es una diarrea asociada a antibióticos? Hay evidencia del empleo de probióticos para prevenir la diarrea infantil, pero solo si se administra desde el inicio del tratamiento con antibióticos, no para tratarla una vez establecida.

👉 Cuándo ir a urgencias

La Sociedad Española de Urgencias de Pediatría asegura que, en las siguientes situaciones con diarrea, hay que consultar con el servicio de urgencias hospitalarias:

  • Si el niño vomita mucho, no tolera sólidos, ni líquidos o vomita aunque no tome nada.
  • Cuando los vómitos son verdosos, contienen sangre o parecen posos de café marrones.
  • Hay dolor abdominal persistente o intenso.
  • Si el peque está adormilado, decaído o más irritable de lo normal.
  • En el caso de que el menor se queje de que tiene mucha sed, llora sin lágrimas, orina poco o tiene los ojos hundidos.
  • El niño se muestra reacio a comer o beber.
  • Si las deposiciones son muy líquidas, abundantes y frecuentes: el menor no es capaz de beber al mismo ritmo que pierde. O si tienen mucha sangre.
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