Calcular la pintura necesaria

Hay que conocer el rendimiento de cada tipo de pintura y la medida de las paredes y el techo
Por EROSKI Consumer 5 de julio de 2009
Img botes pintura

Antes de empezar a pintar es importante saber la cantidad de pintura que será necesaria. Un cálculo erróneo puede hacer que el producto se termine antes de lo previsto o que quede un sobrante excesivo. Para evitarlo, basta tener en cuenta dos medidas sencillas: el rendimiento de la pintura y los metros cuadrados que se quieren pintar.

Rendimiento

Todas las pinturas tienen un rendimiento aproximado que se mide a partir de los metros cuadrados que cubre un litro o kilo de producto. Este cálculo debe tener en cuenta la porosidad de la superficie, puesto que en exteriores aumenta y, por lo tanto, el gasto de pintura es mayor.

  • Interior. Por cada litro, las pinturas al agua cubren entre 9 y 15 metros cuadrados, las pinturas al aceite entre 12 y 17, y las pinturas de imprimación, entre 15 y 18.

  • Exterior. Por cada litro, las pinturas de emulsión reforzada cubren entre 3 y 6 metros cuadrados y las pinturas de emulsión de exterior entre 4 y 10.

Superficies

Si se desconoce la superficie que tiene una estancia, hay que medirla antes de comprar la pintura. Los metros cuadrados de cada pared se calculan al multiplicar la anchura por la altura. La suma de todas las paredes da la superficie total de la estancia. Si además se quiere pintar el techo, el proceso es el mismo: se multiplican ancho y largo.

Planificar el trabajo

La planificación en los trabajos de pintura es fundamental. En primer lugar, hay que estudiar bien las superficies que se quieren pintar y arreglar los desperfectos. Cualquier falta es más visible una vez que se pinta. Por otro lado, las superficies porosas o de cemento absorben una mayor cantidad de pintura.

Hay que arreglar los desperfectos y seguir un orden de trabajo

Una correcta planificación garantiza, además, la limpieza del proceso, lo que redunda en una mejor calidad de los tintes. Hay que evitar la presencia de polvo y suciedad en la vivienda ya que pueden estropear la pintura. De hecho, en viviendas habitadas no conviene mover muebles mientras se pinta, puesto que se puede producir polvo.

Lo más importante es seguir un orden de trabajo, cubrir todas las partes susceptibles de mancharse o estropearse con la pintura (enchufes, interruptores, rodapiés, suelo) y trabajar siempre con un cubo de agua cerca para limpiar la brocha o cualquier otro utensilio que se utilice.

Sigue a Consumer en Instagram, X, Threads, Facebook, Linkedin o Youtube