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El ciclamen, vistosidad y colorido durante todo el año

Se trata de una planta vivaz, delicada pero resistente, que apenas necesita cuidados especiales

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  • Fecha de publicación: viernes 17 enero de 2003
En cada época del año hay unas plantas que florecen y se adaptan mejor a las condiciones climáticas y ambientales de esos meses. La mayoría de las plantas están en su máximo esplendor en primavera y verano, pero existen especies para los meses más duros, climatológicamente hablando, como es el caso del ciclamen (cyclamen), que florece durante todo el año, salvo en junio.

Esta planta herbácea perteneciente a la familia de las primuláceas, forma tubérculos redondeados de no más de 15 centímetros de altura y posee unas fuertes raíces en la base de la misma.

Las yemas florales del ciclamen suelen brotar a finales de otoño o en invierno aunque a veces también aparecen a principios de agosto. Presenta unos pétalos que pueden ser más o menos grandes según la variedad, pero todos ellos se pliegan sobre sí mismos de manera característica, constituyendo graciosas y singulares flores. El colorido de estos pétalos es muy variado, pero siempre es muy intenso.

Esta planta originaria de las regiones que bañan el Mediterráneo, tanto de Europa como de África del Norte no necesita cuidados especiales, pues son plantas vivaces, delicadas pero resistentes. Será suficiente eliminar las hojas marchitas o secas y cortar los pecíolos a la altura del tubérculo, para que el resto de la planta no se marchite.

Como su propio origen indica, la temperatura diurna ideal oscila entre los 10 y los 18º C, mientras que la nocturna ronda entre los 6 y los 8º C. En invierno, necesitará un invernadero caldeado para la germinación pero, en verano, basta con el calor natural del sol.

Con respecto a los riegos que necesita, conviene regarla con frecuencia y abundantemente, pero evitando encharcar el terreno. Además, en el jardín será conveniente ubicarla en una zona de sombra o de media sombra, evitando la incidencia directa de los rayos solares. Si no se dispone de jardín, una buena ubicación reside en el alféizar de una ventana, siempre y cuando se trate de un lugar bien iluminado y orientado al noroeste.

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