El riego, factor clave al cultivar bromeliáceas

Hay que mantener siempre lleno el embudo que forman sus hojas
Por EROSKI Consumer 23 de noviembre de 2007

Los ejemplares pertenecientes a la especie de las bromeliáceas son muy exigentes, tanto en el tipo de agua empleada para regarlos, como en la forma de hacerlo.

Las bromeliáceas se deben regar siempre con agua sin cal, mejor la de la lluvia tras haberla hervido y enfriado. Si sólo puede emplear agua del grifo, añada tres gotas de vinagre por cada litro de agua.

Mantenga el sustrato húmedo, pero sin encharcarlo, ya que pueden pudrirse las raíces y el ejemplar morirá. A la hora de regar, llene siempre el embudo que forman sus hojas, en verano deberá estar lleno de continuo.

Añada abono líquido al agua de riego cada dos meses y, si las hojas pierden color, deberá añadir fertilizante foliar. Además a lo largo del verano convendrá pulverizar con regularidad las hojas superiores, y con mayores intervalos en invierno. Al ser ejemplares que requieren un riego constante es recomendable colocar juntos los ejemplares de esta especie. Así podrá regarlos a la vez, palpando previamente el sustrato para comprobar que necesita el riego si está seco.

Además, al estar juntos, puede colocar un cuenco para aumentar la humedad ambiental. Si se encuentran en interior el agua que pierdan por sus hojas puede condensarse en mayor medida y volver a depositarse sobre los ejemplares en forma líquida. También se pueden colocar las macetas sobre un plato con gravilla, que se llenará de agua para conseguir el mismo resultado.

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