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Iluminar el dormitorio

Es recomendable distribuir en la habitación los puntos de luz de acuerdo a su utilidad y los hábitos personales de los usuarios

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 7 agosto de 2007

El objetivo principal de la iluminación en un dormitorio es conseguir un ambiente agradable que invite al descanso. Además, al igual que en el resto de las estancias, se necesitan varios puntos de luz para distribuirla por toda la habitación de acuerdo con su utilidad y los hábitos personales. Se puede conjugar la iluminación ambiental con la luz puntual de un flexo o un aplique para leer, junto con unos focos halógenos en la zona del armario o el vestidor.

Una iluminación práctica y relajante

Para lograr un ambiente acogedor, se debe pensar en las necesidades de cada zona. Si se comparte habitación, se debe evitar una única luz central, ya que puede resultar molesta para la otra persona. Este tipo de lámparas colgantes sólo son aconsejables si el techo del dormitorio es alto. De lo contrario, pueden estorbar.

En las mesillas de ambos lados de la cama se deben colocar lámparas con pantallas de tela que tamicen la luz

En los dormitorios con falso techo, se pueden ubicar focos halógenos empotrados. La mejor solución es distribuirlos en hilera y orientarlos hacia las zonas que se quieran enfocar. Aunque este tipo de iluminación es muy homogénea, resulta algo fría, por lo que es conveniente matizarla y complementarla con otros puntos de luz.

En las mesillas de ambos lados de la cama se deben colocar lámparas con pantallas de tela que tamicen la luz. No hace falta que sean potentes, basta con bombillas de 60 W. Las pantallas de tonos crudos dejan pasar la luz, mientras que las oscuras la amortiguan.

Si se quiere leer en la cama, es preferible utilizar apliques con brazos articulados colocados a cada lado de la misma. Este tipo de lámparas permiten regular la altura del foco de luz y su intensidad. Además, son la mejor solución cuando la mesita de noche es muy pequeña. De esta forma no se resta espacio en la misma, pero se cuenta con una luz puntual. Si las dimensiones de la habitación posibilitan tener un rincón exclusivo para la lectura, la opción más adecuada para iluminarlo es una lámpara de pie.

En ambos casos, es aconsejable conmutar sus interruptores con uno situado junto a la puerta para poder encenderlas y apagarlas al entrar y salir de la habitación, además de manejarlas desde la cama.

En la zona del vestidor o del armario se puede apostar por halógenos empotrados o focos de riel. También se pueden colocar puntos de luz en el propio ropero para facilitar la tarea de encontrar la ropa o los complementos que se vayan a utilizar.

La habitación infantil

Los dormitorios infantiles necesitan una iluminación especial. Para ubicar los distintos puntos de luz hay que tener en cuenta qué actividades realizarán los pequeños en la habitación: dormir, estudiar, jugar o leer.

No obstante, la fuente de luz más apropiada para una habitación infantil es la natural. Para aprovecharla al máximo, las cortinas deben ser ligeras y traslúcidas para que suavicen la acción directa del sol.

Las lámparas deben estar fabricadas con materiales que no sean peligrosos para los niños

Respecto a la iluminación artificial, en todos los casos se debe optar por lámparas que no sean accesibles para el niño (apliques, lámparas de techo, etc.) y que tengan el peso suficiente para que el pequeño no las pueda tirar o arrastrar. Por si esto ocurre, las lámparas deben estar fabricadas con materiales que no sean peligrosos para los niños.

Lo más aconsejable es ubicar una lámpara en el centro del techo, a una altura suficiente para que los pequeños no la puedan alcanzar desde la cama o sobre una silla. Para suavizar las sombras y proporcionar una luz uniforme, es preferible que tenga más de una bombilla. En este caso, es preferible una lámpara de riel. Este tipo de iluminación permite girar los focos de forma independiente para iluminar las diferentes áreas: juego, estudio, etc.

Además de la lámpara del techo, también son convenientes los puntos de luz indirecta. La mejor opción en este caso son las lámparas-aplique con motivos infantiles que se colocan en la pared, ya que aportan una luz suave. Si se utiliza una bombilla de baja potencia, la lámpara puede quedar encendida durante la noche.

En la mesa de estudio, es recomendable instalar un flexo con el brazo móvil para iluminar una zona concreta. Para evitar sombras, si el niño es diestro, se debe colocar a su izquierda. Si es zurdo, a la derecha.

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