Catástrofe en Japón: ¿está su dinero seguro?

Los bonos americanos y alemanes continúan siendo buenos refugios para el ahorro
Por Gracia Terrón, José Ignacio Recio 25 de marzo de 2011
Img tsunami japon

El terremoto y posterior tsunami que han arrasado Japón no solo dejan un rastro de nefastas consecuencias humanas, sociales, medioambientales y económicas. La globalización propia de este siglo XXI justifica que cualquier catástrofe natural tenga un impacto directo sobre las inversiones en todo el planeta. La aversión al riesgo, como ocurre ante cualquier tipo de crisis, define a la perfección el estado de ánimo de numerosos inversores en la actualidad. . Desde que se conoció la noticia del seísmo, por ejemplo, los mercados de valores han caído de forma abrupta (incluida la Bolsa española). Diversas instituciones se han apresurado a hacer previsiones del posible impacto de la catástrofe. Su conclusión es que, probablemente, afectará al crecimiento económico global. Los ahorradores se enfrentan ahora a un escenario de dudas, de más inflación, subida del Euribor, posible incremento de los tipos oficiales… En este contexto, conviene buscar refugios para el ahorro, como la deuda pública más solvente. Para los más agresivos, no obstante, la Bolsa ofrece ahora oportunidades. Desde el punto de vista más doméstico, conviene informarse bien de los derechos de los usuarios. Todos aquellos que hubieran comprado billetes para viajar a Japón en los próximos días podrán recuperar su coste de manera íntegra.

Renta fija y ahorro bancario

Renta fija y ahorro bancario

El mercado que mejor pone de manifiesto la aversión al riesgo desarrollada tras el suceso en Japón es el de renta fija. Los bonos americanos y alemanes, los considerados más líquidos, incrementan sus precios, ya que actúan como activos refugio. Algunos expertos creen que Japón, gran tenedor de bonos americanos, podría verse obligado a vender parte de sus activos, lo que impulsaría los tipos de interés en la economía americana. Una estrategia recomendada por algunos expertos a los inversores con bonos americanos y alemanes es venderlos, para aprovecharse del incremento de sus precios. Para John J. Hardy, estratega de divisas de Saxo Bank, las rentabilidades de los bonos a 30 años en Estados Unidos están en mínimos anuales. Se puede esperar un repunte increíble en los eurobonos que comenzarán a negociar pronto en Europa.

La renta fija se contempla como un buen mercado para refugiar el dinero a la espera de ver claridad en Japón

Respecto a la deuda nipona, desde Banif opinan que el suceso en Japón no va a provocar caídas acusadas en los precios de la deuda soberana nipona, aunque estiman que en el muy corto plazo podrían mantenerse contenidos debido a las inyecciones de liquidez que podría acometer el Banco de Japón (BoJ). Por el momento, el BoJ ha decidido mantener el tipo oficial estable y ha ampliado su inyección de liquidez de urgencia al sistema financiero, hasta la cifra récord de 15 billones de yenes (131.859 millones de euros).

La renta fija se contempla, por tanto, como un buen mercado para refugiar el dinero a la espera de ver claridad en Japón. Los tipos de interés de las próximas emisiones podrían subir si se confirma la subida del precio del dinero que muchos expertos dan por hecha en Europa. Numerosos analistas estiman que el Banco Central Europeo incrementará los tipos de interés oficiales en su próxima reunión de abril. De igual modo, las opciones clásicas bancarias (cuentas y depósitos) son otros buenos escudos, ante la incertidumbre que se cierne en mercados de más riesgo, como la Bolsa. También a estos productos les beneficia una subida de los tipos de interés.

Daños en Bolsa

Las Bolsas, como es habitual ante cualquier catástrofe, han reaccionado a la baja. Los inversores recogen beneficios y se aprovechan de la alta liquidez de este mercado para recuperar su dinero. A corto plazo, ante la incertidumbre económica, lo más recomendable es mantenerse fuera de los mercados de valores, que pueden seguir en caída libre. No obstante, las crisis también generan oportunidades. Algunas casas de análisis ya se han apresurado a definir qué sectores serán los más beneficiados y castigados por la tragedia de Japón.

  • Dónde no invertir: las aseguradoras, compañías de automoción y lujo figuran entre las más castigadas. Las primeras estimaciones cifran en 100.000 millones de dólares las indemnizaciones a las que tendrán que hacer frente las aseguradoras. El sector no ha dejado de caer en Bolsa. Sus perspectivas son ahora negativas. Recuperar los beneficios de una catástrofe dura un par de ejercicios. El impacto también será muy negativo para la industria del automóvil, uno de los sectores más presentes en la Bolsa nipona. Algunas compañías han caído en el parqué más de un 15%. Las empresas europeas que suministran componentes también sufren en Bolsa y es mejor abstenerse de entrar en estos sectores. El lujo, muy asociado con Japón, también sufrirá.

  • Beneficiados en Bolsa: la catástrofe permite resaltar las bondades de otros sectores, como los de energías renovables, constructoras o siderúrgicas. En DWS Investments, en particular, apuestan por acciones de constructoras, refinerías, acereras, firmas de carbón, gas y energías renovables. Las renovables suben en Bolsa y sus perspectivas son ahora positivas. El rechazo a la energía nuclear favorece a las energías renovables, una alternativa más limpia y sostenible. Además, las labores de reconstrucción de la zona arrasada pueden beneficiar a compañías constructoras y siderúrgicas. Se estima que Japón tendrá que realizar sustanciosas importaciones de carbón y acero para compensar la pérdida de capacidad de generación.

Mercado de materias primas

En el mercado de materias primas, domina la incertidumbre. Japón es el tercer mayor consumidor del mundo y el segundo mayor importador neto. La combinación del seísmo y el tsunami posterior han eliminado casi un 20% de la capacidad de refinería de Japón, lo que puede incrementar su demanda de productos. Desde el Instituto de la Energía de Nueva York opinan que la situación en Japón tiene impacto negativo en los precios del crudo y positivo, en los productos refinados. El desastre natural podría generar otro aumento brusco de la aversión al riesgo en los mercados y una continuación de la corrección en los mercados de materias primas. “Después de China y Estados Unidos, Japón es el tercer mayor consumidor mundial de materias primas y depende de las importaciones”, subrayan desde esta institución. Sin embargo, desde el departamento de análisis de Banif tienen una opinión contraria: estiman que aunque los efectos sobre la demanda son todavía ambiguos, el escenario más probable es que las potenciales implicaciones para el sector energético nipón propicien un uso más intensivo del crudo.

Una onza de oro se compra ahora por encima de 1.400 dólares

Lo cierto es que tras conocer el suceso, el petróleo emprendió una racha bajista que le ha llevado a caer desde 115 hasta 108 dólares. De momento, ante la incertidumbre, conviene mantenerse al margen de inversiones relacionadas con el petróleo. Sin embargo, se benefician fondos de inversión que invierten en compañías gasistas y siderúrgicas. El gas se contempla como el gran beneficiado de la crisis nuclear.

Divisas

En materia de divisas, de momento, el ganador es el dólar, ya que actúa como activo refugio. En momentos de crisis, los inversores huyen hacia los instrumentos más líquidos y seguros, características que se dan en el billete verde estadounidense. En Japón, el yen se aprecia por la ingente repatriación de capitales. No obstante, desde el punto de vista de las inversiones, resulta más seguro invertir en dólares. También el franco suizo, considerado una de las monedas más líquidas y solventes, sube con fuerza.

Metales preciosos

La popularidad de los metales preciosos (elevada con las tensiones geopolíticas en Oriente Medio y el norte de África) se ha intensificado con el devastador terremoto de Japón. Los fondos de inversión especializados en estos activos registran importantes incrementos de inversión, sobre todo, si cuentan con posiciones destacadas en platino, oro y paladio. Una onza de oro se compra ahora por encima de 1.400 dólares.

Repercusión en el turismo

El riesgo de que puedan reproducirse réplicas en la zona afectada ha obligado al Ministerio de Asuntos Sociales a aconsejar a la población española que retrase cualquier viaje no imprescindible que tenga como destino Japón. La página web ministerial ha actualizado las recomendaciones de viaje sobre este país, que pueden consultarse en el apartado “Países y Regiones”. El Consejo de Seguridad Nuclear de España también ha optado por solicitar que no se viaje a este destino en las próximas fechas.

Quienes tuvieran previsto volar hacia Japón en los próximos días podrán recuperar el importe íntegro de sus billetes

Por lo que se refiere a los transportes, las principales compañías aéreas europeas y asiáticas han tomado medidas para evitar sobrevolar Tokio y desviarán sus aviones hacia el sur, la parte menos afectada por el terremoto y las radiaciones de la central nuclear. La única aerolínea española que opera con Japón es Iberia, que comparte vuelos con British Airways y aún mantiene sus enlaces con los dos aeropuertos de la capital. Otras compañías como Lufthansa dejarán de volar a Tokio de forma transitoria y desviarán sus vuelos hacia Osaka y Nagoya. Respecto a las repercusiones sobre los usuarios, quienes tuvieran previsto volar hacia Japón en los próximos días, podrán recuperar el importe íntegro de sus billetes.

El debate nuclear

“Todas las centrales nucleares de España están fuera de riesgo sísmico”. Así de tajante se expresa Luis Suárez, presidente del Colegio Oficial de Geólogos (ICOG), tras el impacto sobre los sucesos desarrollados en Japón como consecuencia del fuerte terremoto y posterior tsunami que ha asolado la región norte del país. La central nuclear de Fukushima se ha convertido en el principal objeto de preocupación por parte de la opinión pública internacional, al resultar dañadas sus instalaciones y tras las primeras fugas radioactivas.

Respecto al debate nuclear, el presidente del Colegio Oficial de Geólogos considera que no se puede ser “oportunista, ni tomar decisiones apresuradas en torno al cierre de centrales nucleares”. Cuando se decidió su ubicación en los años setenta, la empresa nacional Adaro, de investigaciones mineras, realizó estudios geológicos para su emplazamiento, basados en la peligrosidad sísmica, fallas activas y otras cuestiones de tipo geológico. Incluso se descartó la construcción de una central en Rodalquilar (Almería), por estar próxima a una zona de riesgo sísmico activo.

El debate sobre la seguridad en las centrales nucleares se ha generado tras el incendio y explosiones de Fukushima

Según datos del Foro Nuclear, España cuenta con un total de 10 instalaciones nucleares, entre ellas seis centrales -Almaraz I y II, Ascó I y II, Cofrentes, Santa María de Garoña, Trillo I y Vandellós II- que forman un total de ocho grupos nucleares. La central de José Cabrera, más conocida como Zorita, cesó su actividad el 30 de abril de 2006. Por su parte, Vandellós I está en la actualidad en proceso de desmantelamiento.

Una enmienda en la Ley de Economía Sostenible (LES) ha eliminado la limitación a 40 años de la vida útil de las centrales nucleares en España. La planta de Santa María de Garoña (Burgos) sería la primera en beneficiarse, ya que el Gobierno preveía su cierre para 2013.

Este debate sobre la seguridad en las centrales nucleares se ha generado ante los sucesos desarrollados en Japón, después de que las autoridades del país oriental advirtieran del posible aumento de la radiación tras el incendio y explosiones en la central de Fukushima.