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De caja de ahorros a fundación bancaria

Las cajas de ahorros no podrán comercializar créditos ni hipotecas, ni tampoco ofrecer pagarés, imposiciones, tarjetas u otros productos bancarios a los clientes

La reestructuración del sistema bancario en nuestro país trae consigo novedades dentro de su organización financiera que afectan a las cajas de ahorros que no han sido nacionalizadas. Estas entidades se configuran como fundaciones bancarias, lo que genera, además, que se produzca un cambio de actuación de sus obras sociales. Asimismo, habrá variaciones sustanciales con respecto a sus relaciones con los clientes. A continuación, se exponen las claves de estas novedades legales y su repercusión en el consumidor.

No serán entidades de crédito

El nuevo marco legal obligará a las cajas de tamaño medio y grande que no han sido nacionalizadas (Unicaja, Kutxabank, La Caixa...) a convertirse en fundaciones bancarias. Sin ser entidades financieras, sí están supervisadas por el banco emisor nacional, al mantenerse con una participación directa o indirecta por parte de los bancos.

Los cambios en las cajas de ahorros pretenden para evitar malas prácticas como las derivadas de la politización de sus consejos

Los cambios de las cajas tienen su origen en el proceso de reforma del sistema bancario ideado por los mandatarios de los órganos comunitarios para evitar malas prácticas como las derivadas de la politización de sus consejos. En la práctica, esta incidencia significará que todas las antiguas cajas de ahorros españolas, obligadas por ley, pasarán a ser fundaciones bancarias. Pero ¿cómo afectará al sector bancario?

Por lo que respecta a su vinculación con los usuarios, supondrá la pérdida de la autorización para actuar como entidad de crédito. Es decir, no podrán comercializar créditos o hipotecas, ni tampoco ofrecer pagarés, imposiciones, tarjetas u otros productos bancarios a los clientes, sino que serán los bancos quienes se encarguen de esta labor.

La ley establece unos requisitos objetivos que obligan a esta transformación: tener un ámbito de actuación superior al de la comunidad autónoma, disponer de unos activos a partir de 10 millones de euros o cumplir con una participación en el capital de la entidad de crédito por encima del 10%. Afectará, por tanto, solo a las entidades que cumplan con estos requisitos, no a todas. Y además, su modificación no es inmediata, pues se contempla un plazo de nueve meses desde la entrada en vigor del cambio para que las fundaciones que tengan su origen en una caja de ahorros se transformen en fundación bancaria.

¿Qué papel ejercerá la obra social de las cajas?

La obra social de las antiguas cajas se encargaba de velar por intereses sociales en el ámbito de su demarcación: promovía el acceso de los ciudadanos a la cultura y universidad (becas...); daba ayudas a jóvenes, mayores, discapacitados o enfermos; e, incluso, aportaba financiación a las personas más desfavorecidas y a pequeñas empresas por medio de microcréditos o financiación preferente.

No obstante, los recursos para llevar esto a cabo pueden reducirse de forma considerable al descender los beneficios de las entidades bancarias. En cualquier caso, estará avalado por la nueva normativa, que quedará reducida a su ámbito de actuación, y podrán buscar otras participaciones empresariales para mantener o incrementar sus recursos económicos para estos objetivos. Pero de igual forma, las obras sociales estarán exentas de comercializar productos bancarios convencionales y se limitarán a actuaciones sociales o de ayuda a los segmentos más desprotegidos.

Reestructuración de las cajas de ahorros

El cambio para adaptarse al nuevo sistema bancario en España ha conllevado que, bajo nuevas entidades, se hayan integrado las antiguas cajas de ahorros y bajo diferentes estructuras de organización. En muchos casos ha generado cierta confusión entre los clientes y usuarios bancarios, al desconocer a qué grupo pertenecen y, por tanto, qué sucursales pueden visitar para formalizar sus operaciones bancarias o qué cajeros automáticos están disponibles para ellos.

Por eso, es necesario aclarar cómo ha quedado establecido, casi de forma definitiva, el nuevo mapa bancario tras los últimos movimientos desarrollados en las cajas de ahorros en toda la geografía nacional, ya que esto afecta a las relaciones con sus clientes.

  • Bankia: Caja Madrid, Bankia, Caja Segovia, Caja Ávila, Caja Canarias, Caja Rioja y Caixa Laietana.

  • Kutxabank: BBK, Caja Vital y Kutxa.

  • Liberbank: CajaAstur, Caja Extremadura y Caja Cantabria.

  • Banca Ceiss: Caja España y Caja Duero.

  • Banco Mare Nostrum: Caja Murcia, Sa Nostra, Caja Granada y Caixa Penedés.

  • Caja 3: Ibercaja, Caja de Ahorros de la Inmaculada, Caja Círculo y Caja Badajoz.

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