Cómo reducir el consumo de agua de los centros de datos de inteligencia artificial

Nuestro país es uno de los más atractivos en Europa para acoger centros de datos de IA. Pero su crecimiento dependerá de tener suficientes redes eléctricas, conexiones de telecomunicaciones y disponibilidad de agua
Por Juan Pablo Zurdo 29 de septiembre de 2026
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Imagen: Brett Sayles
Los centros de datos de inteligencia artificial (IA) no solo consumen electricidad. Cada vez que consultamos a la IA, además de producir una importante huella de carbono, gastamos agua. El cálculo de la huella hídrica de la IA dependerá de los avances tecnológicos y de cómo se gestione su crecimiento. Y esto en España es especialmente importante, porque somos uno de los países europeos en los que más se están fijando los inversores para instalar sus centros de datos. A continuación te contamos qué está pasando y de qué manera todos podemos arrimar el hombro para disminuir ese impacto medioambiental.

¿Por qué España atrae tantos centros de datos?

España se ha convertido en uno de los países más atractivos del sur de Europa para instalar centros de datos. Según SpainDC, su buena conectividad, su posición estratégica, la disponibilidad de suelo y su capacidad para generar energía renovable favorecen el desarrollo de estas infraestructuras.

Actualmente existe un centenar de centros de datos, concentrados sobre todo en Madrid, Barcelona y Zaragoza. Si salen adelante los proyectos previstos, la inversión podría superar los 66.000 millones de euros hasta 2030. Su crecimiento dependerá de contar con suficientes redes eléctricas y conexiones de telecomunicaciones, además de la disponibilidad de agua.

El informe anual 2025 de SpainDC sitúa el índice de eficiencia de los centros de datos españoles en 0,21 litros por kilovatio hora, por debajo de la media europea (0,31 L/kWh). Es decir, utilizan menos agua para refrigerarse que la media europea.

Cómo podemos reducir la huella hídrica de la IA

La mayor parte del consumo de agua depende de cómo se diseñan y gestionan los centros de datos. Aun así, un uso responsable de la inteligencia artificial también puede contribuir a reducir su impacto ambiental. ¿Qué podemos hacer los consumidores?

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Imagen: janeb13
  • Utilizarla cuando realmente aporte valor. Cada consulta requiere recursos para procesarse.
  • Informarse sobre las empresas que utilizamos. Algunas compañías publican datos sobre su consumo de agua, energía y sus compromisos de sostenibilidad.
  • Alargar la vida de nuestros dispositivos. Fabricar móviles, ordenadores y servidores requiere agua y otros recursos.

Ideas para reducir el consumo de agua de la IA

La tecnología también puede ayudar a reducir la huella hídrica de la IA. Estas son algunas de las soluciones más prometedoras para conseguirlo:

  • 1. Reutilizar el agua. Los circuitos cerrados reutilizan continuamente la misma agua para refrigerar los equipos, evitando tener que consumir agua nueva. Algunas grandes tecnológicas ya han anunciado que todos sus futuros centros de datos que construyan en España emplearán este sistema.
  • 2. Usar agua que no sea potable. La refrigeración no necesita que se utilice agua apta para beber, por lo que puede emplearse agua regenerada procedente de las depuradoras.
  • 3. Refrigerar sin agua. En lugar de aire o agua, algunos centros de datos sumergen los equipos en líquidos refrigerantes que absorben mejor el calor. Ya existen instalaciones experimentales que prueban esta tecnología para enfriar sus equipos.
  • 4. Enfriar solo donde hace falta. En lugar de enfriar toda la instalación, el frío se aplica de forma selectiva únicamente sobre los componentes que alcanzan temperaturas más elevadas.
  • 5. Compensar el impacto. Algunas empresas financian actuaciones ambientales para ahorrar agua o recuperar ecosistemas, como mejorar el riego agrícola, restaurar humedales o favorecer la recarga de acuíferos.
  • 6. Aprovechar el calor. El calor que generan los centros de datos puede aprovecharse para calefacción o procesos industriales en lugar de desperdiciarse.
  • 7. Elegir mejor dónde construir. Instalar los centros de datos en zonas más frías o con mayor disponibilidad de agua reduce su impacto hídrico.
  • 8. Fabricar chips con menos agua. Los nuevos procesos de fabricación buscan disminuir el consumo de agua desde el origen.
  • 9. Usar energías renovables. Además de reducir las emisiones de CO2, las energías limpias permiten disminuir el consumo indirecto de agua asociado a algunas formas de producir electricidad.
  • 10. Premiar a quien lo hace bien. Incentivos a las empresas responsables, como ayudas, ventajas fiscales o reconocimiento público pueden acelerar la adopción de tecnologías más eficientes
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