Mantener en 2030 las actuales emisiones de gases de efecto invernadero requerirá entre el 0,3% y el 0,5% del PIB mundial, según la ONU

Defiende la eficiencia energética como el mejor instrumento para evitar el cambio climático
Por mediatrader 30 de agosto de 2007

Un documento de la ONU presentado en la Conferencia de Viena aborda las medidas dirigidas a luchar contra el cambio climático y realiza estimaciones de su coste económico. Para que en 2030 las emisiones de gases de efecto invernadero se mantengan en el nivel actual será necesario dedicar a este propósito entre el 0,3% y el 0,5% del Producto Interior Bruto (PIB) mundial, según este texto.

El citado trabajo prevé un cambio hacia las energías renovables como la solar y la hidráulica, así como una utilización parcial de la energía nuclear. Asimismo señala que para detener el calentamiento global es imprescindible que se incluyan criterios de responsabilidad climática en el flujo de capitales y las inversiones internacionales, que en un 86% están en manos privadas.

Las inversiones necesarias para ayudar a los países a adaptarse al impacto del cambio climático serán de decenas de miles de millones de dólares, según se estima en el documento, que contempla que habrá que tratar más casos de malaria o construir diques que protejan las playas de la crecida de los océanos. El informe señala además que el coste de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en los países pobres es menor que en las naciones ricas.

La eficacia energética «es el medio más prometedor para reducir los gases de efecto invernadero a corto plazo», señaló durante la presentación Yvo de Boer, secretario ejecutivo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC). Esa mejora podría acarrear normas más estrictas para los vehículos, las fabricas o las plantas termoeléctricas que emplean carbón, así como políticas que alienten opciones más ecológicas, añadió. El estudio podría servir de ayuda a los gobiernos para abordar una estrategia a largo plazo contra el calentamiento mundial más allá del Protocolo de Kyoto, según indicó De Boer.