Científicos granadinos trabajan en la creación de una prótesis para devolver la vista a los ciegos

Su uso clínico estaría disponible en 2008, aproximadamente
Por mediatrader 22 de julio de 2003

Un equipo de científicos de la Universidad de Granada trabaja en la creación de una prótesis capaz de devolver la visión a los ciegos no congénitos. Esta iniciativa, denominada «Cortivis», es parte de un proyecto dirigido a mejorar la calidad de vida de las personas que han desarrollado la ceguera durante su vida. El grupo de científicos granadinos, integrado en un programa en el que participan expertos de cuatro países europeos, prevé completar el dispositivo en dos años. Su uso clínico estaría disponible en 2008, aproximadamente.

Para lograr el milagro de devolver la visión a los ciegos, estos expertos trabajan en el desarrollo de una prótesis que recupera parcialmente la sensación visual. Al paciente se le instala una retina artificial en sus ojos, gobernada con un microchip, encargado de enviar estímulos a otro microelectrodo, injertado en la parte posterior del cerebro. La microcámara situada en las gafas transmite constantemente impulsos eléctricos al cerebro, gracias a un equipo de telemetría, de funcionamiento similar a las ondas de radio. El microelectrodo tiene apariencia de un pequeño cepillo con finas puntas -4×4 milímetros- y requiere de intervención quirúrgica para su implante bajo la piel.

El paciente experimenta sensación de color, volumen y distancia, con suficiente nitidez como para valerse por sí mismo, bajar escaleras o, incluso, leer con caracteres tipográficos elevados. «Nunca verá igual que una persona sana, pero el avance será asombroso y su mejora en la vida cotidiana muy sustancial», indica Francisco Pelayo, encargado de coordinar el proyecto en el departamento de Arquitectura y Tecnología de Computadores.

Pelayo, sin embargo, se muestra muy cauto al valorar su viabilidad: «No hay que engañar ni crear falsas expectativas», aduce, al tiempo que reconoce que «al igual que para hacer transplantes en sordos se invirtieron veinte años de estudio y ahora es algo normal, con la ceguera estamos a mitad de camino».