Cómo protegerte del calor: claves para cuidar tu salud este verano

Las personas con enfermedades respiratorias, como la EPOC, el asma o la fibrosis pulmonar, son especialmente vulnerables al calor extremo. Conoce cómo les afecta y qué deben hacer
Por Fundación Lovexair 25 de julio de 2025
calor pacientes respiratorios
Imagen: iStock
Con la llegada del verano, el calor deja de ser una simple molestia para convertirse en un riesgo real para la salud. Las altas temperaturas pueden provocar desde molestias leves hasta enfermedades graves o incluso la muerte. En un contexto de cambio climático, con olas de calor cada vez más frecuentes, intensas y prolongadas, saber cómo protegernos es esencial, sobre todo si tenemos problemas respiratorios o pertenecemos a grupos de riesgo.

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¿Por qué el calor extremo es peligroso?

El calor afecta al cuerpo de muchas formas. Cuando sube demasiado la temperatura, nuestro organismo se esfuerza al máximo por mantener su temperatura interna. Si no lo logra, aparecen síntomas como mareos, fatiga, deshidratación, agravamiento de enfermedades crónicas o golpes de calor, que pueden ser mortales.

Según la guía ‘Salud y Calor’ del Observatorio de Salud y Cambio Climático del Gobierno de España, las altas temperaturas tienen tres efectos principales sobre la salud:

  • 1. Aumentan los ingresos hospitalarios, especialmente en urgencias, con incrementos de hasta un 10 % o más durante las olas de calor.
  • 2. Agravan enfermedades crónicas, como las cardiovasculares, respiratorias o metabólicas, lo que puede derivar en complicaciones graves o incluso la muerte.
  • 3. Provocan golpes de calor, una emergencia médica que ocurre cuando el cuerpo pierde su capacidad de regular la temperatura.

En España, cada verano mueren miles de personas por causas relacionadas con el calor. Aunque solo una parte son golpes de calor directos, la mayoría son muertes silenciosas por agravamiento de enfermedades previas.

🥵 ¿Quién es más vulnerable al calor?

El calor puede afectar a cualquiera, pero el riesgo aumenta con ciertos factores:

  • Edad: los mayores de 65 años y los menores de 4 años son especialmente sensibles.
  • Sexo: las mujeres mayores pueden tener más dificultades para regular la temperatura corporal.
  • Embarazo: el calor puede afectar tanto a la madre como al feto.
  • Problemas cognitivos, como demencias o dificultades de orientación.
  • Enfermedades crónicas: cardiovasculares, respiratorias, mentales, obesidad o diabetes.
  • Tratamientos médicos, como diuréticos, neurolépticos, tranquilizantes o anticolinérgicos.
  • Consumo de alcohol o drogas.
  • Condiciones sociales y ambientales: vivir solo, en viviendas mal climatizadas o en zonas con alta contaminación.

Atención especial al calor: personas con enfermedades respiratorias

Las personas con enfermedades respiratorias, como la EPOC (enfermedad pulmonar obstructiva crónica), el asma o la fibrosis pulmonar, son especialmente vulnerables al calor extremo. Las altas temperaturas están asociadas a un aumento significativo de las exacerbaciones de EPOC, lo que se traduce en más visitas a urgencias, hospitalizaciones y riesgo de mortalidad.

olas de calor y personas mayores
Imagen: fizkes / iStock

Además, las muertes por causas respiratorias se incrementan de forma notable durante los episodios de calor extremo, especialmente en personas mayores y con enfermedades crónicas. Por cada grado por encima de 23 grados, las exacerbaciones respiratorias aumentan un 9 %, mientras que por cada grado por encima de los 29 la mortalidad por causas respiratorias se incrementa en un 7 %”, destacó el doctor Felipe Villar, del Servicio de Neumología de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid, en la ponencia sobre cambio climático y salud que ofreció en el Simposio sobre Sostenibilidad en el Sector Salud de la FJD.

​👉 Qué ocurre

  • El calor puede aumentar la inflamación de las vías respiratorias.
  • Se incrementa la contaminación del aire (especialmente el ozono troposférico), que agrava los síntomas respiratorios.
  • La deshidratación y el esfuerzo físico bajo calor pueden empeorar la función pulmonar.

✅ Consejos para pacientes respiratorios

  • Infórmate con fuentes oficiales sobre alertas de calor.
  • Evita salir en las horas más calurosas (de 12:00 a 18:00 horas).
  • Evita zonas con alta contaminación o tráfico intenso. Busca rutas alternativas.
  • Utiliza mascarilla en días con calima o mala calidad del aire.
  • Hidrátate bien, incluso si no tienes sed.
  • Mantén tu casa fresca: usa ventiladores o aire acondicionado (temperatura idónea: 24–26  °C) y revisa los filtros regularmente.
  • Evita cambios bruscos de temperatura, por ejemplo, al entrar o salir de espacios con aire acondicionado.
  • Ten siempre a mano tu medicación habitual y sigue tu plan de tratamiento.
  • Consulta con tu médico, si notas que respiras peor o tienes síntomas nuevos.
  • Usa humidificadores, si el ambiente en casa es muy seco.

¿Dónde encontrar información fiable de avisos de calor?

En España, existen dos sistemas de avisos por calor:

  • AEMET (Agencia Estatal de Meteorología): informa sobre fenómenos meteorológicos adversos.
  • Meteosalud (Ministerio de Sanidad): informa sobre el riesgo para la salud por calor.

Meteosalud es especialmente útil para saber si el calor puede afectar a tu salud. Cada día se actualizan los niveles de riesgo para 182 zonas del país. Puedes consultar esta información en la web del Ministerio de Sanidad o suscribirte para recibir alertas gratuitas por correo electrónico o SMS.

🔴 Niveles de riesgo Meteosalud:

  • 🟢 Verde: sin riesgo para la salud.
  • 🟡 Amarillo: riesgo leve para mayores de 65 años o personas con factores de riesgo.
  • 🟠 Naranja:
    • Riesgo leve para personas sin factores de riesgo.
    • Moderado para mayores de 65 años o personas con varios factores de riesgo.
    • Alto para mayores de 65 años con múltiples factores de riesgo.
  • 🔴 Rojo:
    • Riesgo moderado para la población general.
    • Alto para personas con factores de riesgo.
    • Extremo para mayores de 65 años con múltiples factores de riesgo.

🌞 En resumen

El calor extremo no es solo una incomodidad: puede ser un riesgo serio para la salud, especialmente para personas con enfermedades respiratorias o en situación de vulnerabilidad. La buena noticia es que podemos protegernos con medidas sencillas: estar informados, mantenernos hidratados, evitar el sol en las horas centrales del día y cuidar de quienes más lo necesitan.

Este verano, cuida tu salud y la de quienes te rodean. El calor se combate con prevención e información.

Si quieres saber más sobre este u otros temas relacionados con la salud pulmonar, contacta con nosotros escribiendo a [email protected]. ¡Estaremos encantados de ayudarte!

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