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¿Dejar de envejecer? Los científicos han descubierto el misterio

La clave se llama fisetina, un antioxidante presente en frutas y verduras que reduce las células dañadas por la edad

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 13 noviembre de 2018

Vivir envejece. Cada vez que respiramos nos hacemos un poco más mayores, porque ya con solo inhalar introducimos oxígeno en el cuerpo, y esto desencadena la oxidación celular. El término «antioxidante» abarca una amplia gama de moléculas que protegen a las células de la reacción de oxidación, un proceso que incluye el envejecimiento de la piel y ciertas enfermedades. Y la fisetina es el antioxidante natural presente en frutas y verduras, como manzanas y cebollas, que ayuda a reducir la cantidad de células dañadas acumuladas en el organismo, por lo que aumenta la longevidad, según una investigación reciente. En este artículo damos más detalles de este hallazgo científico y apuntamos tres hábitos que contribuyen a rejuvecener.

Con el paso del tiempo, el cuerpo comienza a acumular lo que los científicos llaman células senescentes (o células dañadas). Mientras que somos jóvenes, el sistema inmunológico se encarga de expulsar a estas células del cuerpo. Pero la cosa cambia a medida que cumplimos años: el organismo ya no es tan efectivo en la tarea de limpieza de las células dañadas. Por tanto, estas comienzan a acumularse, y el cuerpo responde liberando unas enzimas que degradan los tejidos. La cantidad de células senescentes se asocia a la esperanza de vida. Por eso, a medida que nos hacemos mayores, la cantidad de células dañadas crece. Y aparecen, entre otros síntomas de la edad, las canas y las arrugas.

Por suerte, algunos alimentos saludables sirven para retardar las consecuencias del paso del tiempo sobre el organismo. Los beneficios de los vegetales en la dieta son de sobra conocidos, y gozan de buena fama, porque si se incluyen de forma equilibrada en la alimentación, ayudan a reducir el riesgo de sobrepeso, prevenir algunas enfermedades crónicas y aumentar la esperanza de vida.

Pero ahora, los científicos han revelado otro de los entresijos de por qué algunos vegetales y frutas que comemos contribuyen a frenar el envejecimiento o, al menos, a que este no sea tan rápido. La clave está en la fisetina.

¿Fise qué?

La fisetina es un antioxidante natural que da color a multitud de frutas y verduras, ya que está presente en fresas, manzanas y caquis, y también en ciertas hortalizas como la cebolla y el pepino.

La fisetina reduce la cantidad células dañadas acumuladas en el cuerpo, según una investigación publicada en EBioMedicine y liderada por el bioquímico Paul Robbins. Según sus científicos, "la fisetina tiene efectos beneficiosos en la salud y puede aumentar la longevidad, incluso en los años finales de la vida". Por primera vez, un equipo de investigación ha observado que este antioxidante tiene capacidad de actuar sobre las células dañadas y sirve para eliminarlas.

Tres hábitos para quitarse años de encima

No solo los alimentos ayudan a cuidarse. Otros hábitos cotidianos pueden contribuir a quitarse algunos años.

  • 1. Seguir la dieta mediterránea ayuda a mantener los telómeros (una especie de funda de los cromosomas, que protegen los códigos genéticos) más largos y sanos. Y eso, según un estudio publicado en British Medical Journal, sirve para conservar los genes más jóvenes. Aunque ningún alimento rejuvenece, los nutricionistas recomiendan incrementar el consumo de fruta, verdura, legumbres y aceite de oliva y, por contra, reducir los fritos, la bollería y la carne roja.
  • 2. Ejercicio moderado, y mejor si lo hacemos a diario. Según una investigación publicada en University Herald, la actividad física habitual tiene efectos sobre la piel, ya que afina la capa externa mientras que la interna aumenta su grosor. Y este cambio contribuye a disimular las arrugas de la cara, los muslos, los brazos e, incluso, el abdomen.

    "El ejercicio debe ser habitual, pero no extenuante. Por ejemplo, caminar a paso rápido durante 45 minutos es estupendo para prevenir el deterioro funcional de la vejez", dice Leocadio Rodríguez, de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG). Y aunque el ejercicio aeróbico, como ir en bicicleta, correr o nadar, es beneficioso, también ayudan los pequeños ejercicios de resistencia, como los que se hacen con pesas o mancuernas.

  • 3. Dormir más. La Sociedad Española de Neurología (SEN) asegura que cuatro millones de españoles sufren insomnio. Resulta que la falta de horas de sueño (son necesarias entre 7 y 8) pasa factura y acaba envejeciendo el rostro. La recomendación es intentar acostarse antes. Ventilar bien la habitación durante el día es otro consejo para dormir mejor.

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