Las enfermedades que más afectan a las mujeres

La investigación en salud de las mujeres da un giro en los últimos años y atiende cada vez más a sus necesidades particulares
Por Montse Arboix 25 de noviembre de 2007

Mujeres y hombres comparten muchos problemas de salud, pero no siempre les afecta del mismo modo. Un ejemplo es la enfermedad cardiovascular, para la que las mujeres tienen distintos factores de riesgo y presentan síntomas diferenciados. Además, algunas enfermedades son más frecuentes en mujeres, como la artritis, la obesidad y la depresión. Sin embargo, hasta hace poco, la medicina ha tomado al hombre como estándar de tratamiento sin tener en cuenta las diferencias fisiológicas.

Bien es sabido que, desde siempre, la mujer ha jugado con desventaja en algunos temas relacionados con la salud. El porqué hay que buscarlo en que la investigación médica, tanto la general como la especializada, ha tomado como modelo para sus estudios al hombre. Durante las últimas décadas parece que el panorama tiende a cambiar de tercio: se están realizando más investigaciones clínicas y desarrollando más programas de prevención específicamente dirigidos a las féminas.

Además, los expertos señalan la gran importancia que tiene la mujer en la salud de la sociedad en general, relacionada con el rol de cuidadora como consecuencia del proceso de socialización familiar. Buen ejemplo de ello son algunas de las recientes investigaciones sobre enfermedades que hasta este momento eran patrimonio masculino y que lo han dejado de ser por factores sociales (entrada al mundo laboral y los hábitos tóxicos, entre otros) que ha adquirido la mujer.

Hipertensas con riesgo de diabetes

Hasta ahora los estudios de la hipertensión como factor de riesgo de sufrir enfermedad cardiovascular estaban centralizados en el género masculino por ser el grupo con más incidencia. Además, se ha considerado que la hipertensión y el riesgo de sufrir diabetes eran independientes de todos los factores de riesgo conocidos que aumentan las probabilidades de padecer diabetes y enfermedades cardiovasculares. Sin embargo, y según publica «European Heart Journal», las mujeres hipertensas presentan tres veces más posibilidades de desarrollar diabetes tipo 2 que las que mantienen cifras de tensión arterial dentro de los límites establecidos como normales.

Las mujeres fumadoras son un 20% más propensas a desarrollar EPOC que los hombres fumadores

Este estudio, realizado por investigadores del Hospital Brigham and Women’s, la Facultad de Medicina de Harvard y la Facultad de Salud Pública de Harvard, en EE.UU., ha hecho un seguimiento a más de 38.000 mujeres libres de diabetes y de enfermedad cardiovascular durante diez años, relacionando sus cifras iniciales de tensión arterial. De los datos se desprende que la obesidad juega un papel muy importante e independiente en el desarrollo de la diabetes, aunque los autores matizan que el incremento no se debe solamente al exceso de peso. Los resultados muestran que el riesgo se triplica desde la categoría de presión sanguínea más alta hasta la más baja para todas las categorías de peso (peso normal, sobrepeso y obesidad).

Los investigadores apuntan que una causa podría ser la interrupción de los procesos bioquímicos normales llevados a cabo por las células que recubren la pared interna de los vasos sanguíneos. La progresión de esta alteración causaría un empeoramiento de la presión arterial y de la glicemia. Este hallazgo estaría relacionado con el síndrome metabólico, que aumenta el riesgo de enfermedad cardiovascular y diabetes.

Mujeres fumadoras, más riesgo de EPOC

Las enfermedades conocidas en conjunto como enfermedad pulmonar obstructiva crónica, EPOC, afectan más de 600 millones de personas a nivel mundial. Se considera una de las enfermedades crónicas más prevalentes y la segunda causa de mortalidad en China. El tabaco es la causa principal y, según datos de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, SEPAR, está presente en el 87% de los pacientes de Atención Primaria y en el 94% de los atendidos en Neumología, con una mayor prevalencia, hasta el momento, en hombres.

No obstante, la realidad empieza a cambiar. Las mujeres, que cada vez fuman más, tienen también mayor riesgo que los hombres fumadores de desarrollar enfermedades pulmonares, como el enfisema y la bronquitis crónica, según sugiere una reciente investigación china. Fumar y estar expuesto al aire contaminado por la quema de carbón y otros combustibles en un lugar cerrado son factores de riesgo conocidos de la EPOC aunque, hasta ahora, ningún estudio en China había analizado cómo contribuye el cigarrillo al riesgo de EPOC.

Los investigadores, de la Universidad Médica de Nanking, señalan que las mujeres fumadoras son un 20% más propensas a desarrollar EPOC que los hombres fumadores, aunque el motivo, señalan, no está claro. Los resultados, publicados en «Respirology», también revelan un vínculo, aunque débil, entre el empleo de carbón para la calefacción en invierno y el incremento del riesgo de EPOC en los no fumadores. Sobre todo, en mujeres.

PREVENIR DESDE LA INFANCIA

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Las niñas que consumen poca cantidad de leche durante la etapa infantil tienen más riesgo de desarrollar asma en la edad adulta. El riesgo se acentúa si, además, sufren sobrepeso. Así concluye un estudio canadiense, publicado recientemente en “Allergy”, realizado sobre más de 700 jóvenes de ocho a diez años. Algunos estudios ya sugerían que tomar poca cantidad de leche (dos veces por semana o menos) en la infancia predisponía a sufrir sobrepeso, y que el mismo exceso de kilos se asociaba con un mayor riesgo de sufrir asma infantil.

En la investigación, dirigida por Anita L. Kozyrskyj, de la University of Manitoba en Winnipeg, (Canadá), se pone de manifiesto que una ingesta pobre de lácteos y el exceso de peso están, cada uno, relacionados con un mayor riesgo de asma entre las niñas, y cuando los dos factores se unen el resultado es peor. Las niñas asmáticas estudiadas eran cuatro veces más propensas que el resto a sufrir sobrepeso y a tomar poca leche, independientemente de la dieta habitual, el ejercicio físico y el nivel sociocultural de los progenitores.

Los investigadores apuntan como posibles causas que los niños que consumen poca cantidad de productos lácteos presentan bajos niveles de vitamina D, sobre todo si viven en regiones con poca exposición de luz solar. Esta vitamina puede afectar el modo en que las células del organismo responden a la hormona estrógeno. Asimismo, se sugiere en algunos estudios que esta hormona está involucrada en la inflamación de las vías aéreas y que influiría en los síntomas de asma en las mujeres. Este efecto, además, estaría incrementado si las niñas padecen sobrepeso ya que sus niveles de estrógeno son, por norma general, mayores que las de las chicas con peso normal.

Investigación para ellas

Desde el Ministerio de Sanidad y Consumo, a través del Observatorio de la Salud de la Mujer, se han destinado 800.000 euros para la investigación científica dirigida al estudio de la salud de la mujer. Esta aportación se enmarca dentro de la convocatoria 2007 de ayudas generales a la investigación biomédica y en ciencias de la salud del Fondo de Investigaciones Sanitarias (FIS).

Los estudios pretenden dirimir los distintos factores de riesgo de sufrir enfermedades crónicas asociados a problemas de salud específicos de la mujer, como el cáncer de mama y el ginecológico, las interrupciones voluntarias del embarazo, la efectividad de la atención al embarazo, parto y menopausia, la depresión, la anorexia y la fibromialgia, entre otros.

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