Investigadores de EE.UU. descubren que el licopeno del tomate ayuda a prevenir el cáncer de próstata

Este pigmento es responsable del característico color rojo de los tomates, donde se encuentra casi en exclusiva
Por mediatrader 9 de noviembre de 2003

Investigadores de la Universidad norteamericana de Ohio, dirigidos por Steve Clinton, han publicado un trabajo centrado en las virtudes del licopeno en la prevención de diversos tipos de cáncer. El licopeno es un pigmento de la familia de los carotenoides y es responsable del característico color rojo de los tomates, hortaliza donde se encuentra casi en exclusiva. Se trata de un compuesto soluble en grasas, que no forma el hombre en su organismo, sino que se debe obtener a través de la alimentación.

El estudio, publicado en «Journal of the National Cancer Institute», avala los efectos beneficiosos del licopeno y destaca los que se producen en la prevención del cáncer de próstata. Pero, a su vez, pone en duda los suplementos alimenticios fabricados sobre la base de extractos de tomate en relación con las virtudes del tomate natural.

La investigación tomó como punto de partida el análisis de 194 ratones de laboratorio, arrojando una conclusión clara: aquellos que fueron alimentados con licopeno natural tuvieron un 26% menos de probabilidades de morir de cáncer de próstata. Frente a ellos se situaron los que no habían sido alimentados con la sustancia o aquellos que recibieron concentraciones de licopeno puro en altas dosis, que tuvieron una probabilidad levemente mayor de sobrevivir que los que no habían tomado el producto. En cualquier caso, la investigación no concluye si el licopeno es en sí el responsable de la reducción del riesgo o sólo un biomarcador para la exposición a otros anticancerígenos hallados en los derivados del tomate.

El hallazgo pone en «cuarentena» todos los suplementos alimenticios que ofrecen las bondades del licopeno fuera del mundo natural, con concentraciones mayores que las que se encuentran en el tomate natural, o en menor medida, en la sandia o el pomelo rojo. «Si se desean obtener los beneficios del tomate, deberíamos comer tomates naturales o productos derivados y no confiar sólo en los suplementos con licopeno», advierten los investigadores.