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Investigadores estudian detectar la alergia a fármacos mediante una simple extracción de sangre

Este método pretende sustituir a los tests cutáneos actuales de brazo o espalda

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: lunes 3 febrero de 2003
Una solución fiable y duradera contra las alergias a medicamentos. Ésta es la meta de un equipo de investigadores de la Universidad de Málaga (UMA) que pretende elaborar un test seguro para detectar esta patología en pacientes. El grupo, al frente del cual se encuentra el profesor Rafael Suau, en coordinación con la unidad de investigación de Enfermedades Alérgicas del Hospital Carlos Haya de Málaga (dirigida por el doctor Miguel Blaca), trata de mejorar la sensibilidad de los test in vitro que ya existen para evitar las reacciones graves en los pacientes afectados.

Los científicos se pusieron en marcha para idear un método consistente en una simple extracción de sangre que sustituye a las tradicionales pruebas cutáneas de brazo o de espalda. Ezequiel Pérez Inestrosa, profesor titular de Química Orgánica de la UMA, sostiene que este tipo de alergia representa entre un 5 y un 10% de las reacciones que se dan en la actualidad, de las que además se registra una tendencia creciente.

El procedimiento es muy sencillo: un simple pinchazo para extraer sangre del enfermo, que se contrasta con el suero sanguíneo de los mismos para determinar si las pruebas son negativas o positivas.

María José Torres, alergóloga del hospital Carlos Haya, pone de relieve que lo que pretenden con este método es diagnosticar a pacientes que tienen alergias -sobre todo a la penicilina-, ya que la alternativa es la realización de pruebas cutáneas que a veces pueden provocar reacciones severas en pacientes con este tipo de alergias.

La bióloga Lina Mayorga, uno de los miembros del proyecto, explica que el objetivo es al fin y al cabo mejorar las técnicas actuales de diagnóstico. Los procedimientos que hoy se emplean se basan en la historia clínica y pruebas cutáneas y de laboratorio. Mayorga precisa que la historia clínica sólo va a permitir, en muchos casos, realizar un diagnóstico "de sospecha y no de confirmación". Además, añade que estas técnicas no son totalmente eficaces, ya que sólo detectan un 40% de los pacientes con reacciones adversas a fármacos.

Antibióticos betalactámicos

Los investigadores coinciden en señalar que la técnica de laboratorio actualmente disponible no detecta el mismo porcentaje de pacientes alérgicos a fármacos que los test cutáneos. Y para dar con la eficacia plena del nuevo método, los científicos están estudiando las estructuras químicas de los antibióticos betalactámicos, que son reconocidos por anticuerpos específicos de pacientes alérgicos.

"Esto dará como resultado una mejora en los métodos in vitro disponibles hasta ahora y, en consecuencia, permitirá precisar aún más cuál es el fármaco realmente implicado en la reacción, es decir, afinar el diagnóstico", explica Mayorga. De ahí que su reto principal sea aumentar la sensibilidad de las pruebas actuales in vitro para obtener resultados más certeros.

El grupo de investigación lleva varios años investigando estas alergias y sus procesos de detección. Una aportación novedosa la llevaron a cabo cuando detectaron que los alérgicos a fármacos no siempre reaccionan de forma adversa a todas las variantes de la penicilina. Así, los pacientes afectados pueden ser tratados con otra penicilina alternativa para curar enfermedades.

Dendrímeros

La última aportación que este grupo ha llevado a cabo está relacionada con el soporte usado en el test in vitro: los dendrímeros, es decir, compuestos sintéticos perfectamente definidos combinados con penicilina para diagnosticar con más precisión al paciente y definir con exactitud frente a qué estructura determinada reaccionan.

El profesor Pérez Inestrosa señala que este soporte no se ha empleado nunca para emular lo que ocurre en el organismo. "Su puesta en marcha ha supuesto en ese sentido un avance, ya que por primera vez se trabaja con una estructura definida lo más parecido a una proteína y las conclusiones que se extraen de los pacientes son más concretas", señala.

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