Medidores de glucosa falsos: un riesgo para las personas con diabetes

Se venden en Internet y aseguran medir la glucosa sin pinchazos, mediante sensores en contacto con la piel. Pero no cuentan con autorización sanitaria ni ofrecen datos fiables: fiarse de ellos puede comprometer la salud
Por Sonia Recio 13 de mayo de 2026
medidores de glucosa falso
Imagen: Getty Images
Cada vez es más frecuente encontrar en Internet anuncios de pulseras y relojes que aseguran medir la glucosa sin necesidad de pinchazos. Se presentan como dispositivos capaces de obtener resultados mediante supuestos sensores ópticos en contacto con la piel. Sin embargo, la Federación Española de Diabetes (FEDE) advierte: hoy por hoy no existe ningún glucómetro no invasivo fiable para el control de la diabetes.

¿Cómo funcionan los glucómetros falsos?

Los falsos medidores de glucosa suelen presentarse como pulseras deportivas, relojes inteligentes o incluso en forma de anillos. Estos dispositivos prometen “estimar” la glucosa sin pinchazos mediante sensores ópticos (como la luz PPG), microondas o campos electromagnéticos capaces —según su publicidad— de “leer” a través de la piel. Sin embargo, ninguna de estas técnicas cuenta con validación clínica.

En realidad, estos aparatos incorporan sensores muy similares a los de los relojes deportivos, diseñados para detectar únicamente cambios superficiales, como variaciones en la luz reflejada por el pulso. No analizan la sangre ni el líquido intersticial, que es de donde obtienen los datos los dispositivos médicos aprobados para medir la glucosa.

Muchos de estos falsos glucómetros advierten en sus propias especificaciones de que no deben utilizarse para tomar decisiones médicas. Algunos modelos incluso desaconsejan expresamente su uso en personas con diabetes, ya que no están diseñados para un seguimiento clínico ni ofrecen datos precisos.

Además, muchos de estos dispositivos imitan a glucómetros de marca. El comprador cree estar adquiriendo un dispositivo sin pinchazo de una marca reconocida, sin embargo, lo que llega al domicilio es un producto falso, sin capacidad para medir la glucosa y sin ningún tipo de respaldo legal o sanitario. Estas imitaciones se aprovechan de la confianza del consumidor en marcas serias para vender artículos que no cumplen ninguna función médica.

diabetes complicaciones
Imagen: Towfiqu barbhuiya

¿Qué riesgos tienen?

El principal riesgo es fiarse de la veracidad de sus datos. Una persona con diabetes podría tomar decisiones terapéuticas peligrosas: administrarse insulina ante una falsa hipoglucemia o ignorar una hiperglucemia real que requiere una intervención pautada. Esto puede derivar en complicaciones graves, como hipoglucemias severas —que pueden provocar confusión, convulsiones o pérdida de conciencia— o cetoacidosis diabética por hiperglucemias no tratadas.

¿Cómo identificar los glucómetros no invasivos falsos ?

Los expertos de la Federación Española de Diabetes recomiendan desconfiar de:

  • Aparatos que prometen resultados fiables sin explicar cómo funcionan. La falta de una descripción técnica clara y verificable suele ser un primer indicio de un fraude.
  • Reseñas exageradas, que prometen resultados inmediatos o “milagrosos”.
  • Páginas web que ocultan los datos del fabricante. La ausencia de dirección física, información de contacto o identificación de la empresa es habitual en productos de dudosa procedencia.
  • Precios sospechosamente bajos o descuentos agresivos. Una rebaja excesiva busca generar compras impulsivas antes de que el consumidor pueda comprobar la fiabilidad del producto.

👉 El logo de los productos sanitarios

Al comprar un medidor de glucosa debes comprobar que está marcado con CE sanitario: el logotipo de Conformidad Europea debe ir acompañado del número de organismo notificado. Un logotipo sin numeración no garantiza que haya superado los controles exigidos para un dispositivo médico.

¿Qué hacer si ya se ha comprado un medidor de glucosa falso?

Lo primero es dejar de utilizar el dispositivo. A continuación, hay que contactar con el vendedor y solicitar la devolución del importe.

En caso de no obtener respuesta o si la empresa se niega a reembolsar el dinero, es recomendable notificar el caso a la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) a través de su canal de comunicación de productos irregulares.

Una vez enviada la notificación, la AEMPS facilita por correo electrónico un número de referencia para poder seguir el caso. A partir de ahí, la denuncia se valida a través de su propio portal y se incorpora a la base de datos del organismo. Cuando detectan irregularidades, la agencia puede abrir una investigación al fabricante, emitir alertas públicas y coordinar actuaciones con otras autoridades europeas.

Ante cualquier duda sobre la fiabilidad de un dispositivo o sobre qué opción se adapta mejor a nuestra situación, lo más prudente es consultarlo con el equipo médico responsable del seguimiento, ya que puede orientarnos sobre las alternativas disponibles y valorar cuál es la más adecuada en cada caso.

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