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Juan Pedro-Botet, presidente de la Sociedad Española de Arterioesclerosis (SEA)

La primera señal de colesterol elevado es un infarto de miocardio

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: martes 24 abril de 2012

El colesterol elevado no duele y, cuando lo hace, puede ser demasiado tarde: el primer aviso de que se tienen los lípidos alterados, en ocasiones, supone un evento fatal, ya sea un infarto cardiaco o cerebral. Para evitar esta complicación, que puede poner en peligro la vida, es conveniente que todo el mundo, a partir de los 30 años, se haga un análisis de sangre para comprobar que las cifras de colesterol global y de triglicéridos se mantienen por debajo de 200 mg/dl. En caso de tenerlos en exceso, su vigilancia deberá ser más estrecha. Las unidades de lípidos son un recurso asistencial especializado en el tratamiento global de la arterioesclerosis, según explica en esta entrevista Juan Pedro-Botet, presidente de la Sociedad Española de Arterioesclerosis, catedrático de Medicina de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y responsable de la Unidad de Lípidos del Hospital del Mar, de Barcelona, con motivo de los II Debates de Riesgo Vascular y de la II Reunión de las Unidades de Lípidos y Riesgo Vascular de la SEA, en El Escorial (Madrid).

¿Cuáles son las funciones de las grasas en el organismo?

Los dos lípidos principales en el organismo, el colesterol y los triglicéridos, son vitales. Sin ellos no podríamos vivir. Estas grasas son necesarias para producir energía, fabricar hormonas y que las membranas de las células realicen sus funciones de manera correcta.

Estos lípidos, ¿cuándo se vuelven peligrosos para el organismo?

Cuando hay en exceso, es decir, se tiene más colesterol y triglicéridos de los necesarios, se depositan en las paredes de las arterias y producen arterioesclerosis, con lo que las arterias pierden su calibre normal, se estrechan y se taponan poco a poco.

¿Qué porcentaje de la población tiene los niveles de lípidos elevados?

«El exceso de lípidos se deposita en las paredes de las arterias y produce arterioesclerosis»
Cerca de un 30% de la población tiene los niveles de lípidos elevados. El problema es que mucha gente lo desconoce. La diferencia respecto a otros factores de riesgo es que el colesterol alto o los triglicéridos elevados no causan dolor de cabeza ni de las articulaciones y cuando provocan dolor es porque ya hay alguna complicación, como un infarto, un ictus o un dolor en la pierna.

¿Cómo puede averiguar una persona sus niveles de lípidos?

Todas las personas de más de 30 años deberían realizarse una determinación de lípidos en ayunas, sobre todo, si ya tienen algún factor de riesgo: si son obesas, tienen hipertensión o glucemia. En esos casos, es importante tratar la asociación de los distintos factores.

A partir de los 30 años, ¿esta determinación debe realizarse una vez al año?

«Cerca de un 30% de la población tiene los niveles de lípidos elevados»

A partir de los 30 años, todo el mundo debería saber cómo tiene los niveles de colesterol y de triglicéridos. Si son normales, debe realizarse un chequeo cada dos o tres años y, si están alterados, debe visitarse a un especialista para que haga un diagnóstico y administre un tratamiento. La presión arterial alta puede dar dolor de cabeza o provocar mala visión. Pero el primer dolor del colesterol es un infarto. Llegamos tarde.

¿Cuál es el papel de las unidades de lípidos?

Son unidades de atención multidisciplinar que giran en torno a los lípidos y el riesgo cardiovascular. Aunque lo cierto es que no solo se dedican a tratar las dislipemias, sino también la diabetes, la obesidad y la hipertensión, todo junto; el organismo es un todo y la arterioesclerosis es multifactorial, por lo que debemos tener una visión completa del problema. En una situación como la que vivimos, de ciertos recortes económicos, que a una persona con arterioesclerosis le controle un especialista con una visión global del problema y, además, experto en estos tratamientos, es idóneo.

¿Todas las personas que tienen arterioesclerosis deberían ser visitadas en una de estas unidades de lípidos?

«A partir de los 30 años, todo el mundo debería saber sus niveles de colesterol y de triglicéridos»

Las unidades de lípidos mantienen el contacto con la atención primaria, de forma que si una persona va a hacerse estos chequeos anuales para detectar de manera precoz una dislipemia en atención primaria, su médico, que tiene el catálogo del sistema sanitario, decidirá si le debe remitir a la atención especializada, en este caso, a las unidades de lípidos. No se trata de colapsar el sistema, sino de crear un proceso asistencial continuo.

¿Cuál es la situación de unidades de lípidos en España?

En estos momentos, hay registradas 70 unidades de lípidos homologadas y acreditadas por la SEA.

¿Son suficientes?

«El 50% de los pacientes con el colesterol alto no saben que tienen este factor de riesgo cardiovascular»

Son pocas. En el mapa de España tenemos zonas huérfanas de estas unidades, donde se deberían implantar. La dislipemia o alteración de las grasas y el riesgo cardiovascular asociado son muy prevalentes. El 50% de los pacientes con el colesterol alto no sabe que tiene este factor de riesgo. Una unidad de lípidos, multidisciplinar, donde atiende un grupo de especialistas con una visión unitaria, tiene el objetivo de disminuir el riesgo cardiovascular en la población.

¿Qué especialistas componen esa unidad?

Todos los médicos relacionados con la enfermedad cardiovascular, como médicos de atención primaria, de medicina interna, cardiólogos, especialistas en cirugía vascular y endocrinólogos, entre otros.

DISMINUIR UN 50% EL RIESGO DE INFARTOS E ICTUS

Los resultados clínicos que se consiguen en los pacientes con niveles de colesterol y triglicéridos altos, que se atienden en las unidades de lípidos, «evidentemente son superiores a aquellos que se logran cuando estos pacientes no son atendidos en ellas», afirma Juan Pedro-Botet. Estos servicios tienen una triple actividad (asistencial, docente e investigadora).

Desde el punto de vista asistencial, consiguen reducir un 50% el riesgo de infartos e ictus en estos pacientes, según se ha puesto de manifiesto con motivo de los II Debates de Riesgo Vascular y la II Reunión de las Unidades de Lípidos y Riesgo Vascular, organizado por la SEA y Laboratorios Esteve. El principal mensaje que debe calar en la población y que Juan Pedro-Botet insiste en destacar es que el colesterol y los triglicéridos deben mantenerse en niveles adecuados, por debajo de 200 mg/dl en ambos casos.


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