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La rinitis no es solo un problema de primavera

La rinitis afecta a la nariz y sus molestos síntomas pueden durar hasta un mes

La nariz es un órgano encargado del olfato, modular la voz, acondicionar el aire que respiramos y proteger nuestro cuerpo. Una de las enfermedades que con más frecuencia le afecta, pero que se infradiagnostica y por tanto es infratratada, se llama rinitis. Se calcula que en el mundo la padecen más de 500 millones de personas, y no solo en primavera. En el siguiente artículo explicamos qué es esta enfermedad, cuáles son sus síntomas, cómo se diagnostica y de qué manera se puede tratar.

Qué es la rinitis

La rinitis es una enfermedad inflamatoria de las fosas nasales. Se produce por varias causas y afecta tanto a adultos como niños. Además, puede ser de distintos tipos en función de la causa que la provoca.

  • Si el origen es la reacción de nuestro sistema inmunitario ante un factor ambiental desencadenante (alérgeno), nos encontramos ante una rinitis alérgica.
  • Si los alérgenos están presentes durante todo el año, como los ácaros del polvo, el moho o la caspa de animales, se llamará rinitis alérgica permanente. En estos casos los síntomas aparecerán más de cuatro días a la semana durante más de cuatro semanas seguidas.
  • Si los alérgenos están solo en una época del año, como ciertos pólenes o esporas, podemos hablar de rinitis alérgica estacional o intermitente. En ella, los síntomas están presentes hasta cuatro días a la semana y durante un máximo de cuatro semanas consecutivas.
  • Pero la rinitis no es solo alérgica. También puede ser no alérgica, como la rinitis vírica aguda, originada por los virus causantes del resfriado común, entre otros.

¿Qué síntomas produce?

Las señales clásicas de cualquier tipo de rinitis son las siguientes:

  • Congestión u obstrucción nasal. La inflamación de la mucosa dificulta el paso del aire por las fosas nasales alterando el calentamiento, la humidificación y el filtrado del aire que respiramos.
  • Rinorrea. Secreciones en las fosas nasales que puede gotear hacia atrás, produciendo tos o faringitis, o hacia delante, dando lugar a un moqueo continuo.
  • Estornudos. Este reflejo de defensa nos sirve para eliminar secreciones nasales y alérgenos de nuestra nariz. Se dan en grupos llamados salvas.
  • Prurito. Sensación de picazón nasal, ojos, oídos...

Con frecuencia se confunde una rinitis con un catarro común, debido a que los tres primeros signos son comunes a ambos. Pero hay algunos otros, como la fiebre, el malestar general y el dolor corporal, que son únicos del resfriado y nos permiten diferenciarlos. La duración de los síntomas también nos ayuda en esta distinción. Mientras que un catarro se prolonga entre 3 y 14 días, la duración de la rinitis es variable dependiendo, por ejemplo, del tiempo de exposición al alérgeno.

Estaremos ante un caso de rinitis grave cuando altere el sueño, aparezcan síntomas molestos y afecte a las actividades de la vida diaria, del ocio, laborales o escolares. La manera en que repercute en la calidad de vida influirá en la gravedad del proceso.

¿Cómo puede diagnosticarse?

Ante la presencia de síntomas de rinitis, lo primero que hay que hacer es analizar la causa, para así poder diferenciar entre una rinitis alérgica y una no alérgica. Para ello se podrán efectuar, entre otras, las siguientes pruebas:

  • Prick Test. Se realizan unos cortes en la piel sobre los que se ponen ciertos alérgenos. En una persona alérgica a alguno de ellos su piel se inflama y se enrojece.
  • Análisis de sangre. Mide la respuesta del sistema inmunitario a los alérgenos comunes cuantificando la cantidad de IgE (inmunoglobulina E) presente en la sangre.
  • Endoscopia nasal. Sirve para valorar los conductos nasales y senos paranasales con un endoscopio.
  • Tomografía computerizada. Con ella se valorarán los senos paranasales.

Cómo es el tratamiento de la rinitis

El tratamiento de la rinitis dependerá de la causa. Como medidas generales, sobre todo en los casos de rinitis alérgica, se debe evitar el alérgeno que la ocasiona. Para ello se aconseja:

  • Alérgicos a los pólenes: no realizar actividades al aire libre en la época sintomática.
  • Alérgicos a los ácaros: evitar objetos que puedan acumular polvo, como peluches y alfombras.
  • Alérgicos a los epitelios: evitar convivir con mascotas.

Las personas afectadas tendrán que intentar no entrar en contacto con sustancias irritantes y el humo del tabaco, además de tener precaución al hacer ejercicio. Los lavados nasales ayudarán disminuyendo la viscosidad del moco y la congestión nasal.

Además, ante un caso de rinitis, el médico puede pautar, en función de los síntomas, alguno de estos fármacos:

  • Antihistamínicos: efectivos frente a la rinorrea, los estornudos y el prurito nasal.
  • Corticoesteroides: para el control de la rinitis alérgica.
  • Anticolinérgicos: para el tratamiento de la rinorrea.
  • Descongestionantes: reducen la obstrucción nasal.
  • Inmunoterapia: indicada en rinitis alérgica cuando los otros tratamientos no son efectivos.

Si deseas tener más información sobre la rinitis o cualquier otra patología respiratoria, puedes contactar con nuestros educadores a través del correo cuentanos@lovexair.com.

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alergia rinitis

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