Autoridades y agencias de seguridad alimentaria, cinco años de trabajo

Por Juan Ramón Hidalgo Moya 10 de septiembre de 2007

La Universidad Internacional Menéndez Pelayo, en colaboración con la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN) acoge, del 10 al 13 de septiembre, el II Encuentro de Seguridad Alimentaria y Nutrición. El objetivo es celebrar, al más alto nivel, el quinto aniversario de la creación de la agencia nacional, que coincide además con el de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA, en sus siglas inglesas). Constituye un foro privilegiado para los principales actores de estos organismos, así como para los responsables de otras agencias europeas que se suman a la celebración. El funcionamiento de estos organismos y los hitos más relevantes en los primeros cinco años de su historia serán expuestos y analizados por sus principales protagonistas.

Autoridades y agencias de seguridad alimentaria, cinco años de trabajo

DESDE CONSUMASEGURIDAD NOS SUMAMOS A LA CELEBRACIÓN DEL PASADO Y PRESENTE DE DISTINTOS ORGANISMOS Y AGENCIAS DE SEGURIDAD ALIMENTARIA

La creación del modelo de Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria vino precedida por la aparición de distintas crisis alimentairas y de nuevos problemas relacionados con los alimentos, así como de una falta creciente de confianza de los consumidores hacia productos de consumo habitual. Por este motivo, las autoridades comunitarias decidieron abordar la seguridad alimentaria desde un planteamiento global que comprendiera toda la cadena, desde la producción primaria hasta el suministro a los consumidores finales.

El carácter intersectorial, la naturaleza multifactorial y la indudable complejidad de la seguridad alimentaria aconsejaban disponer de instrumentos que, sin menoscabo de la responsabilidad empresarial y del marco competencial, pudieran aportar un claro valor añadido a la gestión integral de la seguridad alimentaria en toda la cadena de producción, elaboración, distribución y consumo.

Autoridades y agencias de seguridad alimentaria, cinco años de trabajoPor ello, fue necesario un profundo replanteamiento de la política de seguridad alimentaria, que permitiera afrontar los problemas que pudieran asociarse a la cadena alimentaria con las mayores cotas de seguridad. De esta forma, los principios contenidos en el Libro Blanco de la Seguridad Alimentaria tienen su fundamento en la inocuidad de los productos alimenticios basada en una consideración integral de la cadena alimentaria; al análisis de los riesgos alimentarios, bajo la triple consideración de la evaluación, gestión y comunicación de riesgos, como herramienta más adecuada para promover los mayores niveles de protección y confianza de los consumidores; la necesidad de fundamentar la gestión de los riesgos llevada a cabo por las autoridades competentes, en evaluaciones científicas generadas desde la excelencia y la independencia; así como en la transparencia que debe presidir todas estas actuaciones.

De lo que se trataba era de poner en práctica medidas destinadas a reforzar, mejorar y proteger el desarrollo de los sistemas de evaluación y de gestión de los riesgos para la salud vinculados a las materias primas, las prácticas agrícolas y ganaderas, y las actividades de procesamiento y distribución de alimentos.

Así, la recopilación y el análisis de la información, el asesoramiento científico y la difusión de la información a los consumidores pasaron a ser elementos esenciales de la política de seguridad alimentaria. Además, la situación requería la creación de un organismo alimentario europeo independiente, representativo, bajo control tanto de la Administración como de la ciudadanía y responsable de la determinación y la comunicación de los riesgos en el ámbito de la seguridad alimentaria, que además, pudiera coordinarse con los organismos de seguridad alimentaria de los estados miembros; y de un método, el procedimiento de análisis de riesgos, que fue considerado como el instrumento más adecuado para garantizar un nivel elevado de protección y confianza de los consumidores, bajo la triple consideración de la evaluación, la gestión y la comunicación del riesgo.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria

LA LABOR DE LA EFSA ES VELAR POR LA INOCUIDAD DE LOS ALIMENTOS DESDE LAS PRIMERAS FASES DE LA PRODUCCIÓN

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria se creó en 2002 a través del acto legislativo que establecía para toda la UE los principios generales de la legislación alimentaria y los procedimientos relativos a la seguridad de los alimentos: el Reglamento (CE) 178/2002, que imponía controles armonizados y un seguimiento a lo largo de toda la cadena alimentaria, en lo que se ha venido a conocer como «de la granja a la mesa».

La creación de la EFSA era una de las principales medidas que contenía el Libro Blanco sobre Seguridad Alimentaria de la Comisión, publicado en enero de 2000. El organismo comunitario sería, a partir de entonces, la referencia científica para el control y la evaluación de los alimentos y su labor abarca todas las etapas de la producción y el suministro de alimentos, desde la producción primaria, pasando por la seguridad de los piensos, hasta llegar al suministro de los alimentos a los consumidores.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria

La Autoridad proporciona a la Comisión Europea asesoramiento científico independiente sobre todo aquello que influye directa o indirectamente en la seguridad alimentaria. Se trata de una entidad jurídica aparte, independiente de las demás instituciones de la UE. Entre sus funciones destacan las que tienen relación con la recogida de información y el análisis de los nuevos avances científicos, a fin de poder identificar y determinar los riesgos potenciales que amenazan a la cadena alimentaria. Además, está habilitada para poder llevar a cabo evaluaciones científicas sobre cualquier cuestión que pueda afectar directa o indirectamente a la seguridad de los alimentos suministrados, en relación con la salud y el bienestar de los animales o con la salud de las plantas.

La EFSA también ofrece asesoramiento científico sobre OMG distintos de los alimentos y los piensos y sobre temas de nutrición en relación con la legislación de la UE. Por otro lado, puede informar directamente al público sobre cualquier cuestión que entre en su ámbito de competencia.

En aplicación de la legislación comunitaria, la Autoridad emite dictámenes científicos a petición de la Comisión, del Parlamento Europeo o de un Estado miembro, o bien por iniciativa propia, y pone en práctica un registro de todas las solicitudes de dictamen y de las iniciativas propias. En caso de urgencia justificada, la Autoridad toma todas las medidas necesarias para dar curso lo más rápidamente posible a una solicitud o una iniciativa propia. Existen dos casos de urgencia justificada: la aparición de un riesgo emergente que constituya un riesgo grave para la salud humana o animal, o para el medio ambiente, y la necesidad urgente de que la Comisión disponga de fundamentos científicos más sólidos para gestionar un riesgo grave.

De la AESA a la AESAN

LA AGENCIA DE SEGURIDAD ALIMENTARIA ESPAÑOLA AMPLÍA COMPETENCIAS EN MATERIA DE NUTRICIÓN

La Ley 11/2001, de 5 de julio de 2001, crea la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA) como organismo público con carácter autónomo y adscrito al Ministerio de Sanidad y Consumo, al que corresponde su dirección estratégica y la evaluación y control de los resultados de su actividad. No fue hasta el 19 de julio de 2002 cuando se publica el Real Decreto 709/2002, por el que se aprueba el Estatuto de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria. Posteriormente, y con la aprobación de la Ley 44/2006, de 29 de diciembre de 2006, pasa a modificarse la denominación de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria (AESA) por la de Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN).

El modelo adoptado otorga funciones de asesoramiento científico-técnico y ciertas funciones ejecutivas, como la planificación y la coordinación en materia de seguridad alimentaria, especialmente en situaciones de crisis y de emergencia. El objetivo no era otro que promover la seguridad alimenticia y ofrecer garantías e información objetiva a los consumidores y agentes económicos del sector agroalimentario español, desde el ámbito de actuación de las competencias estatales y con la cooperación de las demás administraciones públicas y sectores interesados.

De la AESA a la AESAN

La AESA en sus orígenes pretende dar respuesta eficaz a las necesidades contextuales expuestas y a integrar todos aquellos elementos que promueven la seguridad de los productos y procesos alimentarios. De esta forma, procede a articular en un mismo organismo los distintos instrumentos dedicados a la seguridad alimentaria. La creación de la Agencia responde a los mismos objetivos que han dado o están dando lugar a la creación de este tipo de organismos en otros estados de la Unión Europea, en el propio Estado y a la propia Autoridad Alimentaria Europea. Y es que con todos ellos ha debido colaborar estrechamente, por lo que se ha considerado conveniente que sus objetivos, principios, formas organizativas y métodos de trabajo sean similares y compatibles.

El objetivo general, según la propia ley que la crea, ha sido proteger la salud pública, contribuyendo a que los alimentos destinados al consumo humano -considerando la cadena alimentaria en su integridad desde la producción primaria hasta el consumo- sean seguros y garantizar su calidad nutricional y la promoción de la salud. La Agencia debe proteger los intereses de los consumidores actuando bajo los principios de transparencia e independencia y adoptando sus decisiones previa valoración científica rigurosa y de excelencia de los riesgos existentes, con la participación activa de los consumidores, los operadores económicos y sociales y la comunidad científica.

Además, la Agencia ha de asumir una función relevante en la definición de las nuevas necesidades normativas y ejecutivas relativas a la seguridad alimentaria y, en su caso, incorporar en su ámbito de actuación aspectos emergentes que directa o indirectamente estén relacionados con la cadena alimentaria, con particular referencia a los aspectos del bienestar animal relacionados con la seguridad alimentaria.

Mayores competencias

En 2006, la AESA pasa a ser AESAN, ampliando sus competencias a aquellas materias relacionadas con la nutrición. De este modo asume funciones para propiciar la colaboración y coordinación de las Administraciones Públicas competentes en materia de seguridad alimentaria y nutrición; y para planificar, coordinar y desarrollar estrategias y actuaciones que fomenten la información, educación y promoción de la salud en el ámbito de la nutrición y en especial la prevención de la obesidad.

Además, está legitimada para el ejercicio de la acción de cesación frente a conductas que lesionen los intereses colectivos o difusos de los consumidores y usuarios tanto en el ámbito de la seguridad de los alimentos dirigidos al consumo humano como en lo referido a las alegaciones nutricionales. Entre las comunidades autónomas que han desarrollado normativas de creación de agencias de seguridad alimentaria, la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria debería estar también entre las que están de aniversario, pues fue pionera en el Estado español, y creada por Ley 20/2002, de 5 de julio de 2002. Posteriormente, le seguirían la Agencia de Protección de la Salud y la Seguridad Alimentaria de Castilla y León y la Agencia Aragonesa de Seguridad Alimentaria en 2003.