¿Cómo afecta la contaminación ambiental a los alimentos?

Los factores que relacionan el medio ambiente con los alimentos y su seguridad son numerosos
Por Natàlia Gimferrer Morató 3 de diciembre de 2012
Img cultivos
Imagen: Lynne Lancaster

La contaminación ambiental supone un riesgo para la seguridad de los alimentos, un problema en aumento que precisa actuaciones consecuentes. El medio ambiente representa un factor determinante en la alimentación, influye en la selección de alimentos, determina los que están disponibles en cada región geográfica, condiciona los hábitos alimentarios, afecta a la composición nutricional y puede suponer una importante fuente de contaminación. En este artículo se detalla cómo influye el medio ambiente en la calidad de los alimentos y cuáles son las principales amenazas.

En el marco de la contaminación ambiental, algunos metales pesados que contaminan los alimentos forman parte de la corteza terrestre del planeta, por lo que su presencia es inevitable, mientras que sus efectos dependen de la concentración que llega de manera natural. Son contaminantes altamente distribuidos por todas las regiones del planeta y su erradicación es muy compleja. Arsénico, mercurio, plomo, cadmio y aluminio son los principales causantes de contaminación ambiental en los alimentos de manera natural. A ellos se suman otros metales o los mismos procedentes de la industrialización global.

Calidad y cantidad de contaminantes

El tipo de suelos, la altitud, la latitud y el clima determinan las diferentes variedades de alimentos que crecerán

En cierta manera, el medio ambiente «decide» el tipo de alimentos que se consumen, ya que influye tanto en la calidad como en la cantidad de estos. La climatología es un factor determinante, no solo por los productos que se cultivan en cada zona, sino también por las técnicas de procesado o conservación que se aplican. Los factores ambientales definen en gran parte estos aspectos. El tipo de suelos, la altitud, la latitud y el clima son fundamentales para el crecimiento de cada cultivo y determinan las diferentes variedades de alimentos que se recolectarán.

Este hecho implica también el desarrollo de la calidad y cantidad de producción animal, ya que representa una fuente de alimento para el ganado, que repercutirá en la calidad final de los alimentos. Sin embargo, este hecho queda bastante paliado dada la facilidad de intercambio entre los diferentes países o regiones de un mismo país, de ahí que el consumidor tenga a su disposición un amplio abanico de posibilidades viva donde viva.

El medio ambiente como fuente de contaminación

La presencia de bacterias es la principal fuente de contaminación en los alimentos procedentes del medio ambiente, más allá de los metales pesados u otras sustancias químicas. Salmonella, E. coli, Yersinia, Listeria o Campylobacter son los más frecuentes y de creciente importancia, ya que cada vez más presentan una mayor resistencia. Con el fin de evitar estos patógenos, se favorece el crecimiento de otros emergentes, más resistentes a los controles habituales de crecimiento bacteriano. En cuanto a la presencia de sustancias químicas, destacan los metales pesados, los elementos más importantes que, en la mayoría de los casos, tienen su origen en la actividad industrial.

  • Mercurio. La principal fuente de contaminación son las industrias químicas, ya que desechan una gran cantidad de este metal que se procesa en la naturaleza y acaba por ser acumulable. El pescado y productos pesqueros son la principal fuente de este metal.

  • Plomo. El cadmio puede pasar del suelo a los vegetales de forma rápida, lo que favorece su detección en los alimentos.

PLAGUICIDAS

Los plaguicidas suponen un factor muy importante en la contaminación ambiental. Su aplicación no es directa a los alimentos, pero su uso en los cultivos fomenta su acción. Los alimentos más castigados por el uso de estas sustancias tan tóxicas son los vegetales, frutas y hortalizas, la leche, los derivados lácteos, los aceites y los productos de origen animal, como la carne y los huevos. Aunque estos químicos están controlados por ley y su uso es en principio restringido, son habituales los restos en los alimentos que llegan al consumidor.