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El táper se ha convertido en un básico de cocina y transporte de alimentos. Sirve para guardar sobras, conservar platos preparados o llevar comida al trabajo y al colegio. En la actualidad, la variedad de táperes es enorme: de cristal, plástico, acero, bambú, silicona, con compartimentos, apilables o de diferentes capacidades. Pero no todas estas fiambreras se pueden calentar en el microondas, alguno de estos recipientes se pueden romper con facilidad y en otros su limpieza resulta complicada.
Tipos de táper
Para decidir por qué tipo de táper decantarse, lo fundamental es pensar en el uso principal que le daremos y asegurarnos de que el recipiente sea apto para uso alimentario, algo que garantizan el símbolo de la copa y el tenedor o la leyenda correspondiente.
- Cristal. Higiénico, se limpia con facilidad y resiste bien el calor, por lo que resulta idóneo para almacenar y recalentar alimentos. Es duradero y sostenible, aunque pesa y puede romperse con una caída.
- Plástico. Ligero y fácil de transportar, pero puede absorber olores y teñirse con algunos ingredientes; además, su vida útil es más limitada. Conviene elegir plásticos de calidad libres de BPA (polipropileno o Tritán) y evitar exponerlos a altas temperaturas para no comprometer la seguridad alimentaria.
- Silicona. Muy ligero, apenas cede olores o sabores a los alimentos, pero resulta poco consistente y algo difícil de limpiar.
- Bambú. Ecológico, biodegradable y atractivo visualmente, no suele ser apto para calentar en el microondas ni lavar en el lavavajillas, además de que puede agrietarse con el uso. Este recipiente está recomendado para comidas frías o secas, como ensaladas o snacks.
- Acero inoxidable o aluminio. Muy duradero y resistente a golpes, y no absorbe olores. Sin embargo, no es apto para microondas y puede alterar el sabor de alimentos ácidos.
Táper de plástico: cuidados y mantenimiento
Por su ligereza y facilidad de uso y limpieza, el táper de plástico es muy práctico para llevar comida al trabajo o el colegio o congelar alimentos. Pero, ¿cómo utilizarlo y conservarlo? AIMPLAS, el Instituto Tecnológico del Plástico, ha publicado una guía práctica con consejos para un uso seguro y responsable de este tipo de táperes reutilizables.
♨️ Cómo calentar un táper en el microondas
Uno de los puntos clave en los que incide es verificar que el recipiente sea compatible con microondas, lo que debe indicarse mediante el símbolo de líneas onduladas horizontales.
Y en concreto, para prolongar la vida útil del envase, lo adecuado es calentar a potencia media o baja y ajustar los tiempos al mínimo necesario. No hay que olvidar abrir ligeramente la tapa o dejarla apoyada, para permitir la salida del vapor y evitar que se deforme por la presión.
La guía también recomienda evitar el modo grill, que puede dañar el material del táper, y no calentar envases vacíos, deteriorados ni alimentos muy grasos o azucarados, ya que alcanzan temperaturas muy elevadas que comprometen la seguridad del recipiente.

🧼 Cómo lavar el táper de plástico en el lavavajillas (o a mano)
Mantener el táper limpio no es solo una cuestión estética; es importante para garantizar la seguridad alimentaria y prolongar la vida útil del recipiente. Por eso, entre las indicaciones de los expertos figura la de que la limpieza del táper debe ser inmediata. No hay que esperar a llegar a casa. ¿Por qué? La grasa y los restos de comida, especialmente cuando se enfrían, pueden adherirse a la superficie, favoreciendo la aparición de malos olores y bacterias.
Desde AIMPLAS señalan que, antes de introducirlo en el lavavajillas, se debe comprobar si es apto para este uso, lo que suele indicarse con el símbolo de un vaso o plato con gotas o rayas diagonales, aunque este icono aún no está estandarizado legalmente.
Para preservar la integridad del recipiente, se aconseja:
- Elimina todos los restos de comida antes del lavado.
- Coloca el táper en la bandeja superior del lavavajillas, donde la temperatura es más suave.
- Utiliza ciclos suaves en el lavaplatos, preferiblemente de hasta 70 °C.
- Si lavarás el táper a mano, usa estropajos suaves para evitar rayaduras y que estas puedan acumular residuos.
- No emplees detergentes agresivos y coloca los envases de forma que se facilite el drenaje.
- Si tras el lavado quedan restos de abrillantador o detergente, enjuaga el recipiente con agua limpia antes de reutilizarlo.
📦 Cómo guardar el táper
Cuidar el táper no acaba tras utilizarlo; una correcta conservación resulta esencial para evitar riesgos sanitarios, eliminar malos olores y alargar la vida útil del recipiente. Según AIMPLAS, no se deben reutilizar envases diseñados para un solo uso y es fundamental reemplazar aquellos que presenten grietas, manchas o rayaduras, ya que pueden acumular bacterias o liberar sustancias no deseadas.
Para mantener los táperes en buen estado, los expertos recomiendan seguir estas pautas:
- Guárdalos limpios, secos y sin cerrar la tapa para evitar la acumulación de humedad y olores. Un truco casero: colocar una pizca de sal en el interior ayuda a absorber la humedad y neutralizar olores, pero eso sí, retírala antes de reutilizar el recipiente y airea el envase de vez en cuando.
- No apiles táperes húmedos, ya que pueden deformarse o favorecer la aparición de moho.
- Revisa que no tengan zonas deterioradas. Si el plástico está dañado, lo más seguro es desecharlo.
- Evita almacenarlos cerca de fuentes de calor o luz solar directa, ya que sus propiedades pueden alterarse.
- Para combatir los olores persistentes, el bicarbonato de sosa es un gran aliado. Basta con mezclarlo con agua tibia, aplicar la pasta en el interior del táper, dejarla actuar durante unas horas y luego lavar como de costumbre.


