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Conservas de pescado: cómo guardar la riqueza del mar bajo llave

Elegir la mejor conserva para cada receta o prepararlas en casa tiene algunos trucos que conviene conocer para disfrutar del pescado de otra forma

  • Autor: Por
  • Fecha de publicación: domingo 12 agosto de 2018

La conserva es un formato muy apreciado que ayuda a preparar comidas rápidas
sin descuidar la salud ni el sabor. En el caso del pescado, permite hacer recetas como empanadillas, huevos rellenos, pizzas, macarrones… Existe todo
un mundo gastronómico lleno de platos con conservas de pescado. Entre enero y junio del pasado 2017, las conservas y preparados
de pescado y marisco
supusieron un 18 % del consumo total en los
hogares, según la Asociación Nacional de Fabricantes de Conservas de Pescados
(Anfaco-Cecopesca), lo que demuestra que tienen muchos partidarios. Para ellos, y los no tanto, van estos consejos para elegirlas y prepararlas.

1. ¿Al natural, en aceite o en escabeche?

  • Al natural: son más secos
    que los conservados en
    aceite. Por eso, resulta una
    opción más aconsejable
    en combinaciones que
    contengan otros elementos
    grasos, como pizzas
    o rellenos de empanadillas
    .
    Al ir mezclados con quesos
    o salsas, un exceso de aceite
    puede no gustar a todo el
    mundo.
  • En aceite: conviene escurrir
    el aceite antes de usar esta
    modalidad en cualquier
    receta. De esta forma, el plato
    final no queda muy grasiento
    ni indigesto. Una vez
    escurrido, se puede mezclar y
    unir a otros ingredientes para
    darles una textura cremosa,
    fácil de untar y de rellenar.
  • En escabeche: con esta
    opción (y otras modalidades
    quizá menos consumidas),
    hay que tener cuidado.
    Lleva demasiadas especias
    o tiene sabores muy pronunciados,
    así que pueden tener más
    presencia que el propio
    pescado. Este tipo de
    conservas va muy bien para
    algunos pinchos y tapas, pero
    no para otras recetas.
Imagen: Vfotografie

2. ¿Latas o envases de cristal?

  • Latas: garantizan una
    protección total al
    contenido. Además,
    resultan muy cómodas al tener que transportarlas y
    almacenarlas, ya que son
    también muy resistentes a
    los golpes: una lata golpeada
    y deformada, por precaución,
    siempre se descarta.
  • Envases de cristal: permiten
    ver el contenido, pero
    son más pesadas y menos
    resistentes a los golpes. Por
    otro lado, una vez abiertos,
    admiten más tiempo de
    conservación (refrigerado).

3. Cómo hacer conservas de bonito en casa

  • Preparación de la pieza: el bonito debe
    tener un tamaño medio,
    estar cortado en rodajas
    gruesas de unos ocho
    centímetros y deslavadas en
    agua caliente salada.
  • La receta: por cada litro de
    agua se deben agregar 150
    gramos de sal. Se cuecen
    durante unos 10 minutos,
    sin que el agua llegue a
    hervir. Pasado este tiempo,
    se dejan enfriar y, una vez
    fríos, se limpian las pieles y las
    espinas y se sacan los trozos.
    Es preferible que sean muy
    regulares entre ellos.
  • Cómo esterilizarlo: hay que
    comprobar que el interior del
    bonito está bien cocinado.
    Después, se escurre, se seca
    con la ayuda de un trapo de
    cocina (de hilo para que no
    deje pelusa) y se mete en los
    botes lavados. Los trozos
    tienen que apretarse bien y
    cubrir con aceite de oliva o de
    girasol. Una vez introducidos
    estos ingredientes, se cierran
    los botes y se esterilizan
    en una cazuela con agua.
    Esta debe cubrir los botes
    en su totalidad. Por ello,
    según se evapore el agua, se
    añadirá más cantidad.
    Se dejan cocer durante
    un mínimo de una hora y
    un máximo de dos a una
    temperatura de 100 ºC.
  • Cómo conservarlo: una vez
    esterilizados, los botes se
    dejan enfriar dentro de la
    cazuela con el agua. Cuando
    ya estén fríos, se etiquetan y
    conservan en un lugar seco,
    a una temperatura fresca y
    alejados de la luz. El tiempo
    máximo de conservación es de un año.
    Transcurrido este plazo, es
    mejor no consumirlo.

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