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Mermeladas, confituras y jaleas, algo más que fruta y azúcar

La denominación de determinados productos alimenticios, como el caso de las confituras, jaleas y mermeladas de frutas, está sujeta a una serie de condiciones legales de aplicación obligatoria para los productores, que a partir del año 2003 deberán adecuarse a las novedades legales que el Consejo Europeo ha aprobado en relación a las confituras, jaleas y “marmalades” de frutas.

Mermeladas, confituras y jaleas, algo más que fruta y azúcar

La legislación alimentaria proporciona seguridad al consumidor por lo que respecta a las denominaciones de los productos y es guía obligatoria para los productores, en cuanto a requisitos mínimos que deben cumplimentar. Las normas que regulan cada uno de los alimentos establecen los conceptos de éstos y sus características principales, a fin de diferenciarlos unos de otros, especialmente de aquellos con los que se asemejan más.


En muchas ocasiones, el consumidor desconoce con exactitud lo que se esconde detrás de cada una de las denominaciones legales de los alimentos: ingredientes, formas de elaboración e incluso contenidos mínimos. Una aproximación a la actual normativa nos ayudará a despejar la incógnita y a conocer lo que se esconde detrás de la denominación de un producto que pretendemos adquirir.

Novedades legales para 2003

El 20 de diciembre de 2001 se aprobó la Directiva 2001/113/CE, del Consejo, de 20 de diciembre de 2001, relativa a las confituras, jaleas y ?marmalades? de frutas, así como a la crema de castañas edulcorada, destinadas a la alimentación humana. Pero en este artículo el objeto de comentario es la situación jurídica actual, dado que la Directiva 79/693/CEE, adaptada al derecho español, y que quedará derogada con efectos a partir del 12 de julio de 2003.


La nueva Directiva, además, permite la comercialización de productos que, aún no ajustándose a sus requisitos, hayan sido etiquetados antes del 12 de julio de 2004 cumpliendo la anterior normativa. Una aproximación a las novedades legales en esta materia será objeto de un nuevo artículo en su momento oportuno.

De las ?confecciones de frutas? a las adaptaciones al mercado único

El Código Alimentario Español denominaba confecciones de frutas a los productos obtenidos a partir de frutas frescas o de sus zumos, sometidos o no a un proceso de preparación mecánica previo, tratadas por cocción con o sin materias azucaradas, y que se conservan posteriormente mediante procedimientos adecuados. Entre las denominaciones que integraban este grupo establecía las definiciones y características de toda una serie de productos elaborados: compota, confitura, mermelada, pasta, pulpa, pectina de fruta, pectina en polvo, purés, fruta hilada, crema de frutas, frutas en almíbar, fruta confitada, fruta glaseada, y macedonia, ensalada y cóctel de frutas.


Las características y especificaciones establecidas en el Código Alimentario Español y, en la normativa de calidad para conservas vegetales, no se adecuaba a las que fijaba la legislación europea. La adaptación de la normativa española a las exigencias comunitarias se produce en 1990 con la aprobación de la Norma de calidad para confituras, jaleas y marmalade de frutas, crema de castañas y mermelada de frutas.


La nueva redacción supone la modificación de las anteriores especificaciones exigibles a los productos españoles y la inclusión de los productos definidos en una Directiva europea de 1979 sobre aproximación de las legislaciones de los Estados miembros sobre confituras, jaleas y marmalade de frutas, así como sobre la crema de castañas. Así, el ámbito de aplicación de la Norma de calidad comentada se extiende a los siguientes productos:


  • Confitura extra
  • Confitura
  • Jalea extra
  • Jalea
  • Marmalade
  • Crema de castañas
  • Mermelada extra
  • Mermelada

Dentro de su ámbito de aplicación, la norma excluye a los productos dietéticos; a los productos destinados a la fabricación de panadería fina, pastelería o repostería; y aquellos destinados a la exportación a países no pertenecientes a la Comunidad Económica Europea.

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