Qué es la ciclosporiasis
La ciclosporiasis es una infección del intestino delgado producida por el parásito microscópico Cyclospora cayetanensis. Los oocistos (huevos) del parásito se encuentran en el ambiente tras ser excretados en las heces de un huésped infectado. Necesitan entre una y dos semanas a temperaturas de 22 ºC a 32 °C para volverse infecciosos. Por ello, la presencia e incidencia de este parásito son más frecuentes en regiones con climas cálidos donde el saneamiento es deficiente.
Dónde está la Cyclospora y cómo se transmite
La Cyclospora se localiza habitualmente en agua y en alimentos contaminados. En el caso de los alimentos, suele estar asociado a productos frescos, especialmente hierbas aromáticas (como albahaca o cilantro, por ejemplo), vegetales como la lechuga, frutas como frambuesas, moras, fresas y arándanos, y verduras preparadas.

Los seres humanos se infectan al ingerir alimentos o agua contaminados con el parásito. En nuestro entorno, la mayoría de los casos de ciclosporosis se producen por la ingesta de fruta y verduras importadas de zonas endémicas, contaminadas por el agua utilizada para administrar insecticidas, lavar u otros procesos. Su presencia a menudo también ha sido asociada a viajes a zonas tropicales.
¿Hay riesgo de ciclosporiasis en España?
Los expertos señalan que el riesgo es mínimo, pero también que el cambio climático podría favorecer la persistencia y la esporulación de los oocistos en el medio ambiente, particularmente en las regiones mediterráneas. Así lo refleja una revisión científica reciente, que abarca investigaciones en humanos, animales, medio ambiente y alimentos publicadas entre 1990 y 2025.
La Cyclospora cayetanensis es un parásito que genera una preocupación creciente porque se han documentado casos (importados y sin antecedentes de viaje) en, al menos, 16 países europeos. La infección se ha detectado en viajeros que regresan de zonas endémicas y, de forma esporádica, en brotes no relacionados con viajes, vinculados principalmente al consumo de agua y productos frescos contaminados.
Cuáles son los síntomas de la ciclosporiasis
Esta infección puede afectar a personas de todas las edades y tiene un periodo de incubación de entre 7 y 10 días. Los síntomas de la ciclosporiasis pueden variar, pero el signo principal y más característico es la diarrea acuosa, que suele aparecer de forma repentina.
A diferencia de otras diarreas comunes, no se cura rápidamente por sí sola y puede prolongarse durante más de un mes si no se trata de forma adecuada. El tratamiento de elección requiere antibióticos específicos (normalmente, trimetoprima-sulfametoxazol).
Junto con la diarrea, es muy común experimentar náuseas y cólicos abdominales. Otros síntomas que suelen acompañar a esta infección son los siguientes:
- Fiebre.
- Vómitos.
- Fatiga.
- Pérdida de peso.
La duración y la intensidad de estos síntomas dependen del estado del sistema inmunitario de la persona afectada.
- En las personas con sistema inmunitario normal, los síntomas pueden durar desde unos pocos días hasta un mes o más, y existe la posibilidad de sufrir recaídas.
- En personas con sistema inmunitario debilitado, la ciclosporiasis puede manifestarse como una diarrea grave que persiste durante mucho tiempo.

Cómo se previene esta enfermedad
La mejor manera de prevenir la ciclosporiasis es evitar el consumo de cualquier alimento o agua que pueda haber estado en contacto con heces. Dado que los brotes suelen estar asociados a productos frescos, extremar las precauciones con estos alimentos resulta clave para la prevención.
Con el fin de reducir el riesgo de infección, especialmente si se reside o se viaja a regiones donde el parásito es frecuente (como zonas tropicales y subtropicales), se recomiendan las siguientes medidas específicas:
- Agua potable. En las regiones endémicas, es fundamental hervir el agua antes de consumirla.
- Preparación de vegetales. Las verduras deben estar bien cocidas antes de ser ingeridas.
- Consumo de frutas. Se deben evitar las frutas sin pelar.
Es importante tener en cuenta que los desinfectantes domésticos habituales y el lavado con agua no siempre eliminan Cyclospora. Por eso, la prevención depende sobre todo de una buena higiene en la producción y manipulación de los alimentos. También, de elegir fuentes seguras de agua y alimentos, especialmente durante los viajes o cuando se consumen productos frescos importados.
Con todo, seguir algunas medidas de higiene doméstica siempre ayuda a reducir los riesgos de sufrir toxiinfeciones alimentarias. Toma nota:
👉 Pautas de higiene básicas
- Lava bien frutas y verduras bajo el chorro de agua, aunque vayas a pelarlas. Frotar la superficie ayuda a eliminar suciedad y parte de los microorganismos, aunque el lavado no garantiza eliminar por completo Cyclospora.
- Pela las frutas, sobre todo si proceden de zonas donde se han notificado brotes.
- Cocina los alimentos cuando sea posible. El calor destruye este parásito.
- Bebe agua segura. Si tienes dudas sobre la calidad del agua (por ejemplo, durante un viaje), utiliza agua embotellada o hervida.
- Lávate las manos con agua y jabón antes de manipular alimentos, antes de comer y después de ir al baño o cambiar pañales.
- Evita la contaminación cruzada usando tablas y utensilios diferentes para alimentos crudos y cocinados, y limpia las superficies de trabajo con frecuencia.


